Economía y Empresa 


La entrevista para la industria financiera: las preguntas motivacionales

En una entrevista, es posible que el candidato sea entrevistado primero por un miembro de Recursos Humanos y más adelante por un empleado especializado (ej. Banquero), o que se lleve a cabo la entrevista a manos de dicho empleado desde un primer momento.

Las preguntas motivacionales son la base en una ronda de entrevistas. Típicas de miembros de equipos de Recursos Humanos, también podrán ser formuladas por otros entrevistadores.

Se centran en la aptitud del entrevistado para ser contratado basándose en elementos de la personalidad y motivaciones personales. Además de inteligencia y conocimientos relacionados con la industria financiera, el entrevistador busca que el candidato esté preparado para trabajar en una organización, que esté motivado (posiblemente para trabajar muchas horas), que esté seguro de que se trata de el puesto indicado para él y para sus preferencias, y que se conoce a sí mismo.

En primer lugar, este tipo de preguntas estarán dirigidas a determinar si el candidato podrá formar parte de los equipos dentro de la organización de forma efectiva, es decir, si su perfil se ajusta a las exigencias de la cultura empresarial.

En estas preguntas se evaluarán aptitudes sociales como la simpatía de la persona, la personalidad abierta para formar relaciones nuevas y duraderas y la capacidad de trabajo en equipo. Un ejemplo típico de esta clase de preguntas será:

  • ¿Ejemplo de situación en la que trabajaste en equipo?

En cuanto a las preguntas relacionadas con el grado de motivación de la persona, se incidirá sobre temas que reflejen que el candidato se conoce a sí mismo y ha vivido experiencias que le hayan ayudado a conocerse en profundidad, descubrir sus intereses, sus fuerzas y sus debilidades. Como ejemplos tenemos:

  • ¿Tres fuerzas y tres debilidades propias?
  • ¿Por qué elegiste tu carrera o tu universidad?

En relación con el grado de motivación de la persona las preguntas relacionadas con el puesto para el que se está entrevistando. Serán muy importantes las preguntas tanto sobre la elección del puesto como sobre la elección de esa empresa en particular. Tenemos como ejemplos:

  • ¿Por qué Gestión de Patrimonios?
  • ¿Por qué Blackrock?

Con el objetivo de conocer mejor a la persona, también podrán formular preguntas relacionadas con la personalidad del individuo. Si bien en este tipo de preguntas no hay una respuesta acertada o incorrecta, darán al entrevistador una idea de cómo reaccionará la persona a determinadas situaciones y de si podrá llevar a cabo su trabajo satisfactoriamente.

Es por esta razón que conviene contestar siempre con sinceridad pero ajustando la respuesta a la mejor de las opciones que tengamos disponibles. Si no tenemos una buena respuesta, es importante saber revestir las respuestas con elementos positivos para vender una mejor contestación.

Este tipo de preguntas engloba las preguntas relacionadas con las habilidades del individuo, y como ejemplos podemos dar:

  • Describe una situación en la que tuviste que actuar como líder.
  • Danos un ejemplo de una situación en la que tuviste que hacer frente a un problema.
  • Describe una situación en la que tuviste que hacer uso de tu iniciativa para resolver una situación difícil.
  • Danos un ejemplo de una situación en la que tuviste que emplear tu creatividad para llegar a una solución más acertada.

Relacionadas con el tipo de preguntas que acabamos de describir, tenemos también las preguntas que exigen el reconocimiento de fallos o de errores cometidos en el pasado.

En la pregunta en la que se pide la descripción de tres debilidades de la persona habrá que tener cuidado con la elección de las respuestas, ya que deberán ser sinceras pero que no sirvan para tachar al individuo por algo muy negativo. En un banco de inversión probablemente no guste una persona cuya debilidad es que es de naturaleza vaga y no le gusta trabajar muchas horas seguidas.

Ejemplos típicos y que no provocarán una reacción negativa en los entrevistadores serán los que describan una debilidad que fácilmente puede verse transformado en una fortaleza.

Por ejemplo, el ser poco paciente se traduce en que el individuo tendrá que hacer un esfuerzo para trabajar bien en un grupo y no desesperarse cuando los demás componentes cometan fallos o no trabajen a un ritmo igual de rápido, pero también denota un espíritu de trabajo y una iniciativa que se valorarán positivamente en trabajos en entidades financieras.

Además, es una debilidad que resultará fácil corregir, o por lo menos mejorar, tras pocos meses de trabajo con grupos de personas. Del mismo modo, si una persona contesta que es testaruda, implica una debilidad, ya que todos deberíamos estar abiertos a nuevas posibilidades y tener la capacidad para reconocer que otro camino es mejor que el que elegimos en primera instancia y poder reconducir nuestros pasos hacia esa otra opción.

Sin embargo, es una debilidad que deja ver un elemento positivo de la persona, como puede ser que tenga mucha seguridad en sí misma, o que tienda a completar el trabajo que empieza, o que crea en sí misma.

Además, parece una debilidad fácilmente corregible trabajando en una organización en la que las ideas fluyan y se provengan de diferentes personas, y que todas sean tenidas en cuenta.

Además de las debilidades, tenemos también preguntas relacionadas con experiencias pasadas en las que el individuo actuó mal, o en las que le habría gustado actuar de otra forma.

En cuanto a este tipo de preguntas, no hay que mentir ni inventarse nada. Errar es algo que hacemos todos los seres humanos constantemente, y se mide la capacidad de la persona por la reacción ante ese error, no por el error en sí.

Podremos hablar de un error que cometimos en el desarrollo de un proyecto y que nos llevó a un resultado final desviado de la realidad. También serán válidas contestaciones que describan errores en el trato entre personas, o en las relaciones interpersonales. Aunque la pregunta se formule únicamente sobre el error, en realidad están dirigidas a analizar la reacción de la persona ante el error y cómo pudo resolverlo, además de lo que aprendió de esa experiencia.

Como hemos dicho, todos cometemos errores, pero lo que de verdad nos diferencia es aprender de esos errores para poder mejorar nuestro comportamiento día a día.

Es por esta razón que en nuestra contestación debemos centrarnos sobre todo en la resolución y en lo que aprendimos más que en el error en sí.

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