Jurídico 


La embargabilidad de los bienes gananciales en el ambito tributario

Hace unas semanas,  Estela – brillante ingeniera de caminos y como tantos otros, expatriada en Alemania – me anunció que se casaba , y dado que su idea era volver a España e iniciar alguna actividad en el sector, me planteó sus dudas sobre el régimen económico que debían establecer en su matrimonio y sus posibles implicaciones fiscales.

El régimen económico del matrimonio es irrelevante a efectos del Impuesto sobre la Renta de las personas físicas. Los cónyuges pueden libremente y sin que el hecho de que este régimen – el de gananciales o separación de bienes – se determinante, optar por el tipo de declaración de la renta que estimen conveniente, esto es ·declaración conjunta o separada.     Obviamente, si ambos cónyuges trabajan,   si perciben rentas durante ese año, optarán por tributar de forma individual y separada, presentando cada uno su propia declaración por ser esta opción económicamente más ventajosa. Basta comprobarlo con las simulaciones que ofrece el programa de la Agencia Tributaria.

Por ello, las dudas planteadas tienen en principio una rápida y fácil respuesta. Sin embargo, esta ingeniera es – como tantos jóvenes hoy en España – emprendedora.   Como ya me advirtió, su objetivo es desarrollar una actividad empresarial en base a la experiencia adquirida estos años, ya sea mediante la creación de una sociedad o bien, poniendo en práctica sus planes como profesional independiente.

En este caso, considero que es necesario optar por el régimen de separación de bienes, en previsión –  confío encarecidamente en que no – de futuros problemas o de deudas derivadas del ejercicio de esa actividad empresarial o profesional.    La opción por este régimen no implica más que su formalización en escritura pública ante Notario.  Caso de no adoptar decisión alguna al respecto, el régimen económico que presidirá el matrimonio será el de gananciales ya que salvo en Cataluña, opera en defecto de pacto.

¿Por qué la opción por el régimen de separación de bienes que recomiendo en estos casos?

a)Si nuestra ingeniera emprende una actividad constituyendo una sociedad – normalmente una sociedad de responsabilidad limitada –  en principio cierto es que los acreedores de la sociedad solo pueden pretender la satisfacción de sus créditos frente  al patrimonio de ella, y los socios únicamente arriesgan el importe de sus aportaciones al capital social.    No hay implicación de los socios por las deudas de la sociedad.   No hay que confundir los conceptos de capital (cifra estable constituida por las aportaciones de los socios, reflejo estatutario de la suma de los valores nominales de las participaciones de los socios y representativas de aquellas), y el patrimonio ( conjunto de derechos y bienes de contenido económico)

Pero como he recalcado, es en las situaciones delicadas, en las situaciones de crisis de la sociedad donde quiebra esta limitación, o al menos hay que matizarla.

Si la sociedad generara deudas de carácter tributario, encontrándose además en una situación de insolvencia económica, en cuanto que no dispondría de medios suficientes en su acervo para hacer frente a sus débitos (en termimología tributaria,  es una sociedad fallida) , la Administración con el objetivo prioritario de obtener  el cobro de deudas y sanciones pendientes, puede iniciar un procedimiento de derivación de responsabilidad tributaria frente a aquellos responsables legalmente establecidos. En la mayoría de los casos, estos responsables potenciales son los administradores de hecho o de derecho de la sociedad.

Y en estas circunstancias, la responsabilidad del socio- administrador va más allá de su participación en el capital social.    Puede ser declarado responsable de la totalidad de las deudas e incluso de las sanciones tributarias que haya generado la sociedad en los términos que recoge la Ley general tributaria .   De esta manera se pondría en marcha frente a él el mecanismo de la Administración para el cobro de la deuda.

Y así a efectos de este cobro, encontramos que los bienes gananciales del administrador –  si este es su régimen matrimonial – van a responder de aquellas deudas, mientras subsista la sociedad de gananciales.    Ello es así porque son las propias normas del Código Civil las que lo establecen, al ser considerada la “deuda tributaria” como una carga de la sociedad ganancial.  Es decir, su fundamente no es tributario sino civil.   Nos encontraríamos frente a deudas que han sido contraídas en el ejercicio del comercio por uno de los cónyuges sin la oposición del otro cónyuge.    Se parte de la consideración de la existencia de  este consentimiento del otro cónyuge para ejercicio de la actividad empresarial o profesional, ya que aquel no precisa su expresa manifestación.

Por tanto, por estos débitos  – que en principio serían de la sociedad – podrían ser embargados no solo los bienes privativos del cónyuge “administrador ” – y ahora responsable tributario – sino también directamente los bienes gananciales de ambos. Y no una cuota sobre el patrimonio común:  por definición (art. 1.369 Código Civil) responden solidariamente de este tipo de deudas, sin ningún beneficio de excusión o facultad de sustitución  del otro cónyuge.

No es aconsejable en estos momentos, cuando la Administración Tributaria está iniciando sus acciones frente a los administradores sociales, proceder a una apresurada disolución del régimen de gananciales, realizando un reparto  de bienes del matrimonio en el que se intente poner a salvo los de mayor valor e interés económico, atribuyéndolos al cónyuge no deudor.   Estas maniobras  en las que los bienes más “volatiles”  – generalmente dinero en efectivo – se asignan en esa distribución al cónyuge deudor para evitar el embargo tributario –  son fácilmente detectadas y sancionadas.

b) Lógicamente todo lo dicho anteriormente es aplicable a los casos en los que la actividad empresarial se realice sin la creación de una sociedad , es decir, que aquella se ejercite a título de “empresario  individual”.

Buena suerte en tu nueva vida. Estela.  Espero que tengas en cuenta mis consejos.

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