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La edad de oro de la Cirugía

Hacia la década de 1840, dos odontólogos estadounidenses (Wells y Morton) comenzaron a usar el óxido nitroso administrado en forma gaseosa como hipnótico y anestésico para realizar extracciones dentales sin que el sujeto se aquejara durante la intervención. Posteriormente, el doctor Warren utilizó la ayuda del gas de Morton (ya convertido en éter) para realizar una cirugía de cuello y extraer un tumor a uno de sus pacientes. Como curiosidad, el éter continúo utilizándose como anestésico hasta 1960.

Por otra parte, los estudios de Lister y posteriormente su aplicación a la técnica de lavado de manos de Semmelweis lograron reducir drásticamente la mortalidad en las intervenciones quirúrgicas a causa de las infecciones. Sumado a la utilización de desinfectantes para el instrumental quirúrgico y la introducción de los guantes de goma en las operaciones por el gran cirujano estadounidense Halsted, que aún se usan a día de hoy; como anécdota podemos decir que la introducción de guantes en quirófano vino motivada por el hecho de que su instrumentista, Carolina Hampton, con la que acabarían casándose, padecía una dermatitis por el continuado uso de antisépticos en el lavado del instrumental. Fue la empresa de neumáticos Goodyear la que aceptó el encargo del doctor y por lo tanto la primera fabricante de guantes de cirugía.

Para terminar con el ciclo, Landsteiner descubrió en 1901 el sistema sanguíneo AB0 lo que permitió la realización de forma segura de transfusiones para recuperar la volemia sanguínea perdida en traumas o intervenciones.

Los profesores Kelly, Osler, Halsted y Welch

Los profesores Kelly, Osler, Halsted y Welch

Para la época de Halsted, profesionalmente entre 1870 y 1920 aproximadamente, la cirugía norteamericana era una potencia científica sin igual, quizá ensombrecida mínimamente en todo caso por los cirujanos alemanes y austrohúngaros previos a la I Guerra Mundial. Durante ese breve periodo de tiempo, coincidieron a la vez durante sus carreras profesionales, los que podríamos decir son los cuatro mayores cirujanos de la historia: Halsted, Osler, Welch y Kelly (curiosamente los tres primeros se llamaban William de nombre de pila), conocidos como “los cuatro doctores”, que además eran amigos. Entre ellos se describen un sinfín de técnicas quirúrgicas, intervenciones y tipos específicos de instrumentos diseñados por ellos como solución a los problemas anatómicos en las cirugías (casi la mayoría de las pinzas o clamps de hemostasia que usamos hoy en día fueron diseñados por Halsted y Kelly).

En el otro lado del gran mar, destacaron los germanoparlantes: Billroth (famoso por sus técnicas de intervención de estómago en tumores, sus tres primeras aún se usan hoy en día como gold standard), Trendelenburg, Sauerbruch, Bergmann y Kocher (cuya célebre pinza sigue siendo de uso común en cirugías).

Si sumamos conjuntamente todas sus técnicas podemos describir gran parte de toda la cirugía abdominal y digestiva, vascular, neurocirugía y torácica que se hace en la actualidad. Notorias técnicas son, además de las Billroth I, II y III gástricas, la mastectomía (resección mamaria total en tumores) que comenzó a utilizar Halsted y que es una de las más realizadas en nuestros quirófanos para el tratamiento radical del cáncer de mama.

Para completar el electo grandes cirujanos del siglo de oro quirúrgico, debemos añadir a los franceses Carrel (pionero en las anastomosis y suturas vasculares que permitieron la realización de transplantes), Roux (a cuyo nombre se deben gran número de separadores y retractores, así como a la técnica de cirugía digesiva “Y de Roux”), Hartmann (precursor de la colostomía con bolsa) y Leriche, que fue uno de los mayores cirujanos de la historia además de profesor-maestro y un gran orador; y también a los norteamericanos Cushing, Crile y Mayo (fundador junto a su hermano de la conocida Clínica Mayo, famosa por ser el mayor centro quirúrgico privado de EE.UU. y a cuyo nombre se deben gran número de pinzas, tijeras y otros instrumentos). En otro campo alejado de la cirugía, Fleming descubrió la penicilina lo que fue el principio del fin (que aún estamos esperando, ya que es la primera causa de complicación) de los eventos infecciosos en el postoperatorio con el uso de antibióticos de amplio espectro.

Emil Kocher en una internvención

Emil Kocher en una intervención

Los observadores notarán que prácticamente todas las especialidades quirúrgicas o, al menos, las más habituales, como son la vascular, abdominal y digestiva, torácica, uroginecológica y neurológica viene representadas por grandes cirujanos, sin embargo, una de las más fundamentales para la supervivencia como la cardíaca se ha obviado. Todo tiene una explicación. Debido a la gran dificultad técnica y anatómica del corazón, así como su funcionalidad como bomba circulatoria, han impedido la realización de cirugías sobre este órgano hasta que se consiguió solucionar el problema de qué hacer con la sangre mientras se repara. Por ello, tendremos que esperar hasta la década de 1950-1960 para ver trabajar a los famosos cirujanos estadounidenses pioneros en técnicas cardiacas y cardiovasculares, también llamados los “Bs”: Bentall, DeBakey y DeBono.

Por todo lo anterior dicho anteriormente, consideramos la centuria entre 1850 y 1950 el siglo de oro de la cirugía o su edad dorada, no solo por haber progresado hasta copar la mitad de las especialidades de los doctores o por haberse convertido en una profesión largamente reconocida y respetada socialmente hablando, sino porque los iniciales (e imprudentes) atrevimientos a abrir la cavidad corporal para hurgar entre las vísceras ha abierto una puerta de par en par a tratamientos permanentes y que son capaces de curar a miles de personas de una gran cantidad de dolencias (la mayoría de los cánceres, por ejemplo) que sin ellos podrían ser altamente incapacitantes o mortales, proporcionando una nueva esperanza para millones de pacientes, en todo el mundo y cada día.

 

Vía|Historia de la Medicina, Fundamentos de Cirugía, Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo
Imagen|Doctores, Kocher
En QAH|La historia de la Cirugía: Una ciencia antigua

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