Historia 


La economía durante la guerra civil (II): El bando nacional

Peseta nacional de 1937

Con este artículo ponemos fin a la serie sobre la economía durante la guerra civil, centrándonos ahora en el bando nacional.

La situación económica del bando nacional era muy diferente a la republicana. Los adeptos a Franco encontraron sin mucha dificultad numerosos créditos que ayudaron a financiar la guerra. Entre ellos destaca Juan March, que poseía muchos contactos en bancos británicos, suizos e italianos.

Así mismo, los rebeldes tuvieron la ayuda militar de Italia, Alemania y en menor medida de Portugal. La más decisiva fue la italiana, tanto por su número como por sus facilidades de pago. El préstamo del régimen fascista de Mussolini se alargó mucho en el tiempo, lo que provocó una reducción considerable de la deuda, debido a la devaluación que sufrió la lira italiana con el final de la guerra mundial.  La ayuda alemana fue menos cuantiosa aunque de mejor calidad, pero no existieron las facilidades que si tuvieron con la ayuda transalpina en las forma de pago.

Hablando ahora del Banco de España, el bando franquista lo organizó rápidamente, reuniendo en Burgos a todas las subsedes que cayeron en su poder, de esta manera el Banco de España de Burgos, capital nacional durante la guerra, se fue convirtiendo en una institución de peso en el ámbito internacional, superando en poco tiempo al Banco de España del bando republicano, que tenía su sede en Valencia desde finales de 1936. Su principal función fue la de financiar al Tesoro Nacional, aunque no tuvo el protagonismo que si existió en el bando republicano.

En la recaudación de impuestos, el bando rebelde tuvo los mismos problemas que el bando republicano, debido a la situación de guerra. La única recaudación que se mantuvo correctamente fue la de los impuestos indirectos. Aunque en cierto modo la organización en el bando nacional fue mejor, ya que no tuvieron el problema de la revolución social y económica que sufrió la zona republicana.

En el tema monetario, la actuación nacional fue muy agresiva. Constantemente se ataca a la peseta republicana para provocar su hundimiento. Se movilizó todo la moneda republicana para que su valor cayera en picado. También se puso en circulación la peseta republicana anterior al golpe de Estado de 1936, confiscada en los territorios ocupados por los nacionales. Estas acciones significaron el hundimiento de la peseta en el exterior.

Como conclusión, añadir que la mayor cohesión, tanto política como económica, del bando nacional fue fundamental para ganar la guerra. Aunque en el campo económico no llegaron a aplicar grandes medidas reformistas en la economía. Su éxito económico se basó en una gestión más eficaz de los recursos existentes, así como en conseguir una financiación adecuada con créditos de larga duración.

 

Vía| Hacienda y Finanzas durante la Guerra Civil, Universidad de Valencia

Más Información| ArteHistoria

Imagen| Mundo Segunda Guerra Mundial

En QAH| La economía durante la guerra civil (I): El bando republicano

RELACIONADOS