Política 


La economía brasileña avanza pero, ¿dónde está su presidenta?

La economía de Brasil es la mayor de América Latina en cuanto a crecimiento sostenido del Producto Interno Bruto (PIB) y la segunda de toda América, la séptima a nivel mundial según el Fondo Monetario Internacional (FMI), The World Factbook (literalmente, “Libro Mundial de hechos”) de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Además según estimaciones del FMI, Banco del Sur y el Banco Mundial, la economía  brasileña en las décadas siguientes, debe estar entre las cinco mayores potencias del mundo, junto a China, Estados Unidos, India y México.

La economía de Brasil se ha convertido en una de las principales del mundo, a partir de 2003, propiciado por un incremento del volumen y precio de la demanda internacional de materias primas, básicamente minerales, petróleo, carbón, y carne que fue acompañado de la entrada de nuevos capitales y un conjunto de reformas estructurales. Se consiguió así alcanzar una mayor estabilidad macroeconómica y una reducción de los niveles de pobreza, con una expansión de los programas de asistencia social para los pobres.

Brasil afrontó la crisis económica iniciada en 2008 con un mayor margen de maniobra que en ocasiones anteriores. La caída del PIB en 2009 fue solo del 0,3% y en 2010 subió con fuerza al llegar al 7,5%. Después de la crisis se recuperó rápidamente del proceso de estancamiento debido a las exportaciones y a la excelente salud del mercado interno

El 3 de octubre del 2010 se realizaron Elecciones Generales de Brasil, en las que Dilma Rousseff obtuvo el 46,8% de los votos, José Serra el 32,6% y Marina Silva 19,3. Por no haber alcanzado el 50% de los votos y de acuerdo a la constitución de Brasil, el resultado determinó que debía realizarse una segunda vuelta entre Dilma y Serra. La misma se realizó el 31 de octubre de 2010, triunfando Dilma Rousseff al obtener 55.752.529 votos, que representaban el 56,05% del total de votos válidos.

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Dilma R. Primera mujer presidente de Brasil

Esa misma noche Dilma se dirigió al país por primera vez como Presidenta, refiriéndose a su plan de gobierno, expresó:

“Voy a hacer un gobierno comprometido con la erradicación de la miseria y dar oportunidades a todos los brasileños y brasileñas. Pero, humildemente, hago un llamado a la nación, a los empresarios, trabajadores, prensa, personas de bien del país para que me ayuden”.

Oficialmente asume el poder el 1 de Enero del 2011. Durante su gobierno se impulsó un modelo económico-social que permitió a Brasil dar un salto en su crecimiento productivo con inclusión social, la defensa de sus recursos naturales, la generación de empleo, el combate a la pobreza, la salida de la miseria de millones de brasileños que vivían en condiciones inhumanas y la elevación de sus ingresos personales, la ampliación de las oportunidades en la educación y la salud del pueblo, incluidos sectores hasta entonces marginados.

Brasil debido a su enorme población (más de 190 millones de habitantes), ha logrado el descenso continuo de la pobreza, el aumento desmesurado de las inversiones extranjeras y la rápida industrialización, ha hecho que el gigante suramericano se convierta junto a China, India, Rusia y México, como un destino para inversiones a nivel planetario. Logró  consolidar posturas con una activa membresía en el grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) para mejorar las relaciones de estas superpotencias, ya que en su conjunto, este grupo posee más dinero que cualquier alianza comercial (a excepción de Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

En el mandato de Dilma se logró mejorar indicadores macroeconómicos como que su PIB medido en Valor Nominal ocupara la sexta posición a nivel mundial en el 2012. Pero si este se mide en Paridad por Poder Adquisitivo, la nación brasileña se convierte en la quinta economía del planeta. Constituyendo sus mayores socios comerciales: Argentina, Mercosur, Estados Unidos, China y la Unión Europea.

En términos de reducción de pobreza la mandataria lanzó en Junio de 2011 el Programa Brasil Sin Miseria que por un lado buscó atender a los múltiples componentes de la pobreza extrema (ingreso, informalidad, educación, salud, vivienda, género, etc.) y por el otro lado estableció por primera vez una organización estatal para localizar a las personas en situación de pobreza, recurriendo para ello a la participación activa de los municipios. Con estos criterios adelantados Dilma en el 2012 alegó: “Brasil avanza refinando cada vez más su política social”.

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La mandataria lanzó en Junio de 2011 el Programa Brasil Sin Miseria

El programa Brasil Sin Miseria asignó a cada beneficiario una suma mensual de R$70 (US$33) y una serie de acciones coordinadas que pudieran atacar todos las dimensiones de la pobreza, especialmente la inclusión productiva (calificación profesional, asistencia técnica, extensión rural, fomento a la producción) y acceso a bienes y servicios públicos, en especial en las áreas de salud, educación, vivienda, acceso al agua y a la energía eléctrica. La implementación del programa asigna un papel esencial a los municipios.

En el lapso de dos años se empadronaron 2 millones de personas y se estimaba que aún existían otras 700 mil personas a ser localizadas. El Plan Brasil sin Miseria fue complementado con los programas Beca Verde, Mi Casa, Mi Vida II y Brasil Cariñoso.

La política social de Dilma diò un enfoque multidimensional a la lucha contra la pobreza extrema considerando seis dimensiones básicas: ingreso monetario (desigualdades de ingreso por género o raza, acceso a las tarjetas de crédito, bancarización, etc.), inserción productiva (desempleo, informalidad, trabajo infantil, sindicalización, etc.), condición demográfica (cantidad de niños por familia, negros o mujeres jefas de hogar, migrantes internos, etc.), educación (analfabetismo, deserción, acceso a la digitalización, etc.), condiciones de vida (servicios sanitarios, pavimento, alumbrado, vivienda, energía eléctrica, transporte, etc.) y seguridad alimentaria (acceso a los alimentos, calidad, precios).

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Contraste de pobreza y riqueza en la ciudad de São Paulo

Otros programas sociales fueron implementados por la mandataria como: Beca Verde que fue lanzado simultáneamente con el programa Brasil Sin Miseria dirigido a la población rural en situación de pobreza extrema y tenía como objetivo promover conductos de protección ambiental y reciclado, asignando un subsidio de 100 reales mensuales. El programa Mi Casa, Mi Vida II fue lanzado el 16 de Junio de 2011, la que se trazó como objetivo construir dos millones de viviendas hasta 2014, con una inversión de 125 millones de reales (unos 78 millones de dólares). El 13 de Mayo de 2012 Dilma lanzó el programa Brasil Cariñoso, una ampliación del ya existente Beca Familia. El programa se orienta a los niños menores de seis años en situación de pobreza extrema. A tal fin asigna a cada familia un monto de R$70 (33 dólares) por cada niño menor de 6 años, a la vez que se propone construir seis mil guarderías, así como medidas de salud infantil, como suplementos de vitamina A, hierro y medicación gratuita para los niños con asma. En octubre de 2012 el gobierno anunció que había rescatado de la miseria a 2 800 000 niños gracias al programa “Brasil Cariñoso”.

Pese a todos los avances que muestra el gobierno de Dilma Rousseff tanto en lo económico, político y social el 31 de Agosto del 2016 se produjo un golpe de estado parlamentario-judicial. La separación del gobierno de la Presidenta, sin que se presentara ninguna evidencia de delitos de corrupción ni crímenes de responsabilidad, y con ella del Partido de los Trabajadores (PT) y otras fuerzas políticas aliadas, constituye un acto de desacato a la voluntad soberana del pueblo que la eligió. Las fuerzas que ahora ejercen el poder han anunciado medidas privatizadoras sobre las reservas petrolíferas en aguas profundas y cortes a los programas sociales. Igualmente, anuncian una política exterior que privilegia las relaciones con los grandes centros de poder internacionales.

Confiemos en que el pueblo brasileño defenderá las conquistas sociales alcanzadas, se opondrá con determinación a las políticas neoliberales que intenten imponerle y al despojo de sus recursos naturales.

 

* Vía| Clarin, Chicago Booth, La nación
* Más información|Vilamulher
* Imagen| Dilma Rousseff, Pobreza en São Paulo
* En QAH|Doctor, Brasil presenta graves síntomas

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