Jurídico 


La detención policial por indicios

Una de las cuestiones que más controversia suscitan entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad durante su intervención es la relativa a la probable detención de un posible sospechoso basada en un conocimiento meramente indiciario de la realización de un delito.

En primer lugar es importante mencionar que con la Ley Orgánica 1/2015 quedan suprimidas las faltas, convirtiéndose algunas de ellas en delitos leves. ¿Esto significa que se podrá detener por la comisión de un delito leve por la mera calificación como delito? No. La disposición adicional segunda de la mencionada ley mantiene que el mismo tratamiento procesal que a las faltas ha de darse a los delitos leves. Este considerandum ha de interpretarse en relación con el articulo 495 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal donde se recoge que únicamente se podrá efectuar una detención por la comisión de una falta (con la nueva reforma se deberá entender delito leve) siempre que la persona no tenga domicilio conocido ni  prestase fianza suficiente a juicio  de la Autoridad que pretendiese detenerle.

Detencion-policial

La detención policial por indicios

Una vez mencionado lo anterior y aclarado que por la mera comisión de un delito no se puede proceder a  la detención de una persona, se puede abordar la debatida detención policial basada en indicios. Como ocurre habitualmente en nuestro ordenamiento, ha sido la  jurisprudencia la que ha tratado de abordar el asunto.  Entre la prolija jurisprudencia del Tribunal Supremo se puede destacar la Sentencia 4542 / 2012 donde el Alto Tribunal sostiene  que para la detención del sujeto “el agente de policía debe tener  conocimiento de la posible comisión de un delito bastando al respecto indicios racionales“. De este extracto de la sentencia se deduce que el Agente no debe tener una certeza absoluta de la comisión del delito sino una idea aproximada de la comisión del mismo basada en indicios fundados. Esta misma linea jurisprudencial vuelve a ser sostenida por el Tribunal Supremo en su Sentencia 1988/ 2012 cuando afirma que “basta con que el agente tenga sospechas de que la actividad que desarrolla ante él es indiciariamente delictiva, sin que sea necesaria la certeza  de que aquella actividad es un delito con todos sus elementos jurídicos“. Esta segunda sentencia completa acertadamente lo anteriormente comentado ya que por un lado si el agente se dedicase a valorar todos los elementos del tipo penal se  sustituiría la figura del juez, el cual ha de verificar si el presupuesto de hecho de la norma encaja con la actividad que la persona ha realizado, y por otro lado se reduciría sustancialmente la operatividad policial.

Ahora bien, el Tribunal Supremo si establece una condición para que se pueda efectuar la detención basadas en  meras sospechas y es que las mismas se fundamenten  en indicios racionales. Si acudimos al diccionario de la Real Academia, un indicio es un  “fenómeno que permite conocer o inferir la existencia de otro no percibido“. Aplicando la definición al caso que nos atañe, se procedería a la detención no porque se haya tenido constancia de la realización del delito sino de una serie de circunstancias que permiten inferir la existencia del mismo. Esos indicios según el TS han de estar dotados de una solidez y una racionalidad. En la Sentencia 2179 / 2002 el Tribunal Supremo enumera cuáles son los indicios racionales que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han de tener en cuenta para proceder a la detención:

 Se encuentran primeramente los indicios de ciencia. Estos indicios no son muy prácticos a nivel policial ya que son aquellos que se encuentran avalados por una prueba pericial. Seguidamente el Alto Tribunal destaca los indicios basados en criterios de experiencia, estos son en palabras del Tribunal “los nacidos de la actividad diaria de prevención y represión de hechos delictivos que proporcionan importantes datos experienciales sobre la delincuencia“. Es decir, aquellos que se derivan de la experiencia que tiene la Policía de su trabajo diario. Por último se hace alusión a los indicios basados en criterios de lógica que se encuentran muy vinculados con los anteriores.

La consideración de los mencionados criterios es vital en el trabajo diario policial ya que por un lado su inobservancia puede dar lugar a no proceder a la detención de un determinado individuo cuando verdaderamente se debería haber realizado la misma, pudiendo incurrir el Agente en un delito de omisión del deber de perseguir delitos  y por otro lado se  ampara la actuación judicial impidiendo que en un  suceso concreto se pueda producir una detención ilegal.

Vía| LEC, Sentencia 2179 / 2002 TS

Imagen|Detención Policial, Detención 

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