Derecho Penal, Jurídico 


La desaparición de la sustitución de las penas privativas de libertad

Una de las principales novedades introducidas por la L.O: 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica el Código Penal de 1995, es la desaparición de la figura de la sustitución de las penas privativas de libertad cortas por otras penas de multa o de trabajos en beneficio de la comunidad, siempre y cuando se cumplieran una serie de requisitos. Sí que se mantienen los supuestos de sustitución de las penas privativas de libertad impuestas a ciudadanos extranjeros por su expulsión de territorio español en los términos previstos en el art. 89 del Código Penal actual.

PrisiónLa sustitución de las penas privativas de libertad de corta duración, suponía un mecanismo que permitía a los Jueces y Tribunales mitigar el efecto devastador que la imposición de la pena de prisión podría suponer para los objetivos de reeducación y reinserción para algunos condenados. De esta forma, el propio legislador contribuía a la máxima que indica que el Derecho Penal debe ser aplicado como última ratio por la dureza de los castigos que conlleva su utilización y lo grave de sus consecuencias.

Por ello, el antiguo art. 88 del Código Penal, hoy suprimido, establecía la posibilidad de sustituir las penas de prisión que no excedieran de 1 año si se daban las condiciones recogidas en el mismo:

“1. Los jueces o tribunales podrán sustituir, previa audiencia de las partes, en la misma sentencia, o posteriormente en auto motivado, antes de dar inicio a su ejecución, las penas de prisión que no excedan de un año por multa o por trabajos en beneficio de la comunidad, y en los casos de penas de prisión que no excedan de seis meses, también por localización permanente, aunque la Ley no prevea estas penas para el delito de que se trate, cuando las circunstancias personales del reo, la naturaleza del hecho, su conducta y, en particular, el esfuerzo para reparar el daño causado así lo aconsejen, siempre que no se trate de reos habituales, sustituyéndose cada día de prisión por dos cuotas de multa o por una jornada de trabajo o por un día de localización permanente. En estos casos el Juez o Tribunal podrá además imponer al penado la observancia de una o varias obligaciones o deberes previstos en el artículo 83 de este Código, de no haberse establecido como penas en la sentencia, por tiempo que no podrá exceder de la duración de la pena sustituida.

Excepcionalmente, podrán los jueces o tribunales sustituir por multa o por multa y trabajos en beneficio de la comunidad, las penas de prisión que no excedan de dos años a los reos no habituales, cuando de las circunstancias del hecho y del culpable se infiera que el cumplimiento de aquéllas habría de frustrar sus fines de prevención y reinserción social. En estos casos, la sustitución se llevará a cabo con los mismos requisitos y en los mismos términos y módulos de conversión establecidos en el párrafo anterior para la pena de multa.

En el caso de que el reo hubiera sido condenado por un delito relacionado con la violencia de género, la pena de prisión sólo podrá ser sustituida por la de trabajos en beneficio de la comunidad o localización permanente en lugar distinto y separado del domicilio de la víctima. En estos supuestos, el Juez o Tribunal impondrá adicionalmente, además de la sujeción a programas específicos de reeducación y tratamiento psicológico, la observancia de las obligaciones o deberes previstos en las reglas 1.ª y 2.ª, del apartado 1 del artículo 83 de este Código.

2. En el supuesto de incumplimiento en todo o en parte de la pena sustitutiva, la pena de prisión inicialmente impuesta se ejecutará descontando, en su caso, la parte de tiempo a que equivalgan las cuotas satisfechas, de acuerdo con la regla de conversión establecida en el apartado precedente.

3. En ningún caso se podrán sustituir penas que sean sustitutivas de otras.”

A efectos prácticos, la supresión del artículo previamente transcrito implica la desaparición de un gran instrumento que el Código Penal ponía a disposición de abogados y fiscales para alcanzar acuerdos que desembocaran en la, en algunas ocasiones muy aconsejable, conformidad. Concedía a dichos profesionales y por ende, a los propios acusados, una forma de eludir la pena de prisión, en algunos casos exagerada y sustituirla por una multa o trabajos en beneficio de la comunidad, en otras palabras se trataba de aplicar el principio aristotélico en el que se basa la equidad de mitigar el rigor de la ley para aquellos supuestos en los que sea necesario.

Las consecuencias de la eliminación de la figura de la sustitución podremos comprobarlas a medio plazo, pero sobre todo pasan por otorgarle un mayor protagonismo a la suspensión y por limitar en muchos casos el margen de actuación a fiscales y abogados. Seremos profesionales y ciudadanos los que valoremos la conveniencia o inconveniencia de dicha modificación.

Vía| Artículo 88 Código Penal

Más información| Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal

Imagen| Preso

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