Historia 


La denuncia de la encomienda y la llegada de la esclavitud negra a América

Las disputas sobre el trato hacia al indígena suponen en la historia de la América española una clave en la medida en que suscitaron una serie de cambios a principios de la colonización y conquista española de América, en la primera mitad del siglo XVI, resultado de las denuncias que se realizaron ante la corte sobre el trato que los encomenderos daban a los indígenas americanos, los cuales fueron usados desde el principio como mano de obra en las explotaciones coloniales españolas debido a la accesibilidad que suponían frente a la carencia de colonos.
Desde el momento en que se denunciaron estos hechos surgió una pregunta clara: ¿quien sustituirá a una mano de obra tan accesible?

Encomenderos reciben a indígenas

Encomenderos reciben a indígenas

De manera breve hemos de recordar que una de las primeras pautas de explotación de los territorios americanos fue la concesión de encomiendas, en las que a cada encomendero se le asignaba un número determinado de indígenas (al ser estos la mano de obra más cercana y numerosa), a los cuales tenía que alimentar y evangelizar, promoviendo el asentamiento y asimilación de las poblaciones. Es esa necesidad de mano de obra la que lleva a los encomenderos a cometer una serie de abusos que resultan fatales en las poblaciones indígenas de las Antillas y del Continente, puesto que no estaban acostumbradas a la dureza del trabajo en minas o plantaciones, sumado a un maltrato consumado y la carencia de trato humano ante una visión del indígena cómo un “inferior” ante el europeo, en ocasiones incluso cómo seres con carácter “diabólico”.

La llegada de figuras cómo Fray Bartolomé o Fray Montesinos, así cómo otros tantos religiosos y colonizadores contrarios a este trato y con visiones menos ancladas en cánones que podríamos tratar de medievales, llevaron a la denuncia de estos abusos ante las Cortes durante la primera mitad del siglo XVI, y condujeron a las posteriores leyes promulgadas (Leyes de Burgos en 1512 y las Leyes Nuevas de 1542) donde se trataba de regular el trato al indígena y ceñirlo a las pautas originales, pero cómo muchas otras cosas en la historia, en la práctica habían excepciones en abundancia.

De las Casas

Fray Bartolomé de las Casas

Uno de los ejemplos más claros, si no el más importante lo suponen los escritos del padre De las Casas que llevó la denuncia de esas situaciones ante Carlos V y Felipe II en la conocida cómo Brevísima relación de la destrucción de las Indias en la cual se presenta de manera extensa cual es la situación de una población originaria que pasaba en la práctica de la servidumbre de la encomienda a la esclavitud y el trato consecuente, en trabajos en los que según plantea Fray Bartolomé no estaban acostumbrados ni preparados para soportar, razón por la cual el número de indígenas bajaba paulatinamente, sometidos a la dureza de los trabajos en las plantaciones, minas y similares, sumados a las condiciones de vida y a un sistema inmunológico y físico no acostumbrado a las duras cargas de trabajo ni a las adversidades y enfermedades traídas desde Europa. Esta fue sin duda la tónica de las reclamaciones de los representantes “anti-encomienda” ante el porqué de un trato distinto, es decir, los indígenas no estaban físicamente preparados para trabajos de carga o de grandes esfuerzos. Además, los religiosos contrarios a la encomienda, planteaban que debían centrarse en la evangelización para asimilarlos y alejarlos de prácticas heréticas, algo que no se iba a conseguir con el mal trato y el mal uso.

Ante la necesidad de una alternativa tras tanta denuncia, se recurrió a la única solución demostrada, que fue la introducción de esclavos negros, los cuales ya habían sido probados durante siglos, y habían demostrado una dureza y fuerzas muchísimo mayores a las presentadas por los pobladores americanos. Además, se pretendía con ello equilibrar de nuevo la balanza ante la pérdida masiva de mano de obra indígena, introduciéndolos a largo plazo en el Nuevo Mundo. Fue el propio Fray Bartolomé uno de los primeros en oficializar esta situación al recoger en su obra la petición de mandar esclavos africanos cómo sustituto poderoso del indígena en las labores más pesadas, siguiendo la tradición al plantear él que estos eran de complexión y físico más fuerte, propios para los trabajos más duros, tales cómo agricultura y minería. De esa propuesta de De las Casas, nacería el primer asiento de esclavos negros en América, puesto que tras estas sugerencias, la Casa de Contratación de Sevilla estableció, alrededor de 1517, que se mandase una primera remesa de cuatro mil esclavos a las islas de Cuba, Jamaica, San Juan y La Española.

Esclavos africanos en una plantación

Esclavos africanos en una plantación

Por lo tanto planteamos que efectivamente personajes cómo Bartolomé de las Casas fueron un balón de oxígeno en alguna medida para al indígena americano, el cual en la práctica siguió sometido a gran cantidad de trabajos y adversidades, hasta ser un eslabón más, integrado en la sociedad colonial española. Pero la consecuencia fue el desarrollo a lo largo de la Edad Moderna de un comercio humano que costó la vida de muchos inocentes en detrimento del enriquecimiento de otros tantos, a la par que introducía un nuevo sector social en América, cuya huella ha perdurado hasta nuestros días.

En colaboración con QAH| Mundo Histórico

Vía| Ramón, Armando de, La gestación del mundo hispanoamericano, Ed. Andrés Bello, Santiago de Chile, 1992
Vázquez, G. y Martínez Díaz, N. Historia de América Latina, Sociedad General Española de Librería, Alcobendas, 2000.
Pérez Cantó, P. y Mó Romero, E., Las sociedades originarias y la América hispana. Una aproximación histórica. Madrid, Ediciones UAM, 2010

Imagen| Encomenderos recibiendo indígenas, Fray Bartolomé de las Casas

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