Reflexiones 


La deflación española

 

La nueva amenaza establecida por el consenso económico para España es la deflación. Nos vienen advirtiendo desde hace unos meses de que España corre el riesgo de entrar en la temida deflación.

La inflación ha entrado en terrenos negativos (-0.1% interanual en el mes de marzo), lo que significa que si esta situación se mantiene durante un tiempo prolongado (dos semestres según el FMI) habremos entrado en el oscuro camino de la deflación.

Evolución de la inflación española durante la crisis

Evolución de la inflación española durante la crisis

Lo que me pregunto es si el ciudadano de a pie nota esta bajada de los precios generalizada. Cuestiono si realmente hay una deflación estructural o simplemente temporal y provocada, entre otras cosas, por la baja renta disponible del español medio y la sobre capacidad de algunos sectores provenientes del exceso de la burbuja. Para entender cómo se elabora el IPC, de donde se obtiene la inflación, les remito un artículo fantástico de Enrique García Sáez, El IPC no es un buen termómetro de la actividad económica.

A mi entender, y esto es una reflexión, el problema de la posible deflación se solucionaría dando una mayor renta disponible al ciudadano ¿Cómo? Bajada de impuestos generalizadas permitiendo la reactivación del consumo. Pero ya sabemos que lo primordial es el Bienestar del Estado, no el de los ciudadanos.

Por otro lado, todos aquellos expertos que abogan por una intervención del Banco Central Europeo (BCE) para que haya una inflación positiva y así hacer el pago de las deudas más fácil, es simplemente equivocada. Si tenemos un problema de endeudamiento público y privado, el problema no es la baja inflación, es la deuda. Es autoengañarse plantear que reduciremos nuestra deuda creando inflación, porque como bien explica Daniel Lacalle, simplemente no sucede. Miremos a Japón, 20 años estancados e intentando salir de la deflación y del problema del endeudamiento y lo único que han conseguido con tanta expansión monetaria y fiscal es tener una deuda enorme y un crecimiento paupérrimo (+1,4% crecimiento esperado del FMI para 2014 tras revisarlo varias veces a la baja). Este es el resultado de su último plan de estímulo, las ya famosas Abenomics.

Por tanto, esa solución yo no la quiero para mi país. Pedir medidas al BCE para no japonizarnos, es precisamente caer en la trampa para volvernos japoneses en lo malo, pero con una economía muchísimo menos dinámica y sin el ahorro privado japonés.

Veremos en los próximos meses si finalmente entramos en deflación y cómo actúa el BCE. Si actúa expandiendo el balance y con nuevas compras de activos o cualquier cosa que se les ocurra, que sepan, que nos meteremos en un nuevo hoyo perjudicial para el ciudadano y beneficioso para Estados y élites financieras.

Algunos datos:

Entre agosto de 2012 y 2013 el precio de los alimentos básicos ha crecido en un 30%. Patatas 37%; aceite 24%; frutas 22%; legumbres 4,2%; leche 3%.

Si uno analiza más detinadamente el IPC de marzo 2014 se encuentra con bajadas de precios en: Equipos fotográficos (-14%), equipos telefónicos y joyería (-12%).

Por otro lado las subidas se han producido en: Pescado (3,2%), leche (4,4%), legumbres (3%) y electricidad (6%).

Por tanto, al calcular las medias el dato se distorsiona dando a entender que todos los precios han bajado, pero como podemos comprobar los productos más básicos no se encuentran ni muchísimo menos en deflación.

Reflexión:

El sector deflacionista por excelencia es el de la informática. Desde 1990 los precios de los diferentes productos tecnológicos no han parado de bajar o se han mantenido estables durante años ¿Alguién ha dejado de comprarlos? La respuesta es evidente y desmonta por completo el famoso círculo “desvirtuoso” de la deflación que nos enseñan a todos en las Facultades de económicas.

Otro punto para la reflexión: En un período deflacionista prolongado se dio el mayor progreso económico de los Estados Unidos entre mediados del siglo XIX y la Primera Guerra Mundial. Cierto es que, Estados Unidos se encontraba en otro patrón monetario (patrón oro). Una paradoja que ni Friedman ni Anna Schwartz supieron responder claramente en su famoso libro A Monetary History of  the United States.

¿Qué nos deparará este nuevo capítulo de esta malgastada crisis?

 

Vía| Lacalle, Daniel. Viaje a la Libertad Económica. Deusto, 2013, pp. 165-175.

Más Información| InBestia ; Daniel Lacalle

Imagen| Aumentos ; El Captor

En QAH| ¿Cómo se debe estimar la inflación? ; ¿Puede generar inflación la bajada de tipos del BCE?; La hiperinflación o ¿por qué el dinero cada vez vale menos? ; ¿Qué son la inflación y el IPC?; ¿Qué son las abenomics?

 

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