Patrimonio 


La Cueva de Salamanca: cuando la realidad y la leyenda se unen

Cueva de Salamanca

Cueva de Salamanca

Muchas son las leyendas que circulan en torno a nuestro patrimonio, y que han permanecido durante mucho tiempo en el colectivo popular, siendo quizás, una de las más llamativas las que circulan en torno a la famosa Cueva de Salamanca, en relación con el submundo que rodeaba a los universitarios que se encontraban en la ciudad.

Si nos ubicamos en el lugar, la Cueva de Salamanca se encuentra en lo que sería la sacristía subterránea de la antigua Iglesia de San Ciprián del siglo XII, personaje bastante curioso puesto que este obispo, que vivió en el siglo III, antes de su conversión al cristianismo, había sido mago.

Restos de la Iglesia de San Cebrián

Restos de la Iglesia de San Cebrián

Según la tradición popular, Satanás bajo apariencia de sacristán, impartía doctrinas de ciencias ocultas, adivinación, astrología y magia a siete alumnos durante siete años, tras los cuales, uno de ellos debía pagar por los servicios o quedar de por vida en la cueva a servicio del maestro. Según cuentan, Enrique de Aragón, más conocido como el Marqués de Villena (1384-1434), fue uno de los estudiantes más aventajados, al que además le tocó pagar las clases, pero al no poder hacerlo, quedaría eternamente en manos de Satanás. Sin embargo, el marqués tras ser encerrado, logró escapar, ya fuera gracias a su inteligencia o a sus dotes aprendidas en este tiempo, aunque al huir, Satanás alcanzó su sombra quedando así en su poder. Además, algunos afirman que podría ser la entrada a una red de túneles que yacen bajo la ciudad, que al margen de la leyenda, existen, conectando así diferentes puntos de la ciudad.

Nunca sabremos hasta que punto esta leyenda es verdadera o falsa, pero lo cierto es que el lugar empezó a tener tanta popularidad, que se empezó a referir a él como “la cueva” e incluso la leyenda llegó a Hispanoamérica, destacando que en varios de estos países se denomina “salamancas” a los antros donde brujas y demonios celebran sus aquelarres. Su popularidad explica que durante reinado de Isabel la Católica se ordenara tapar su acceso, aunque nunca se consiguió erradicar del colectivo popular, y no han sido pocos los escritores que han hecho referencia a ello en sus relatos como es el caso de Feijóo o Cervantes.

Actualmente, la iglesia no se conserva puesto que fue destruida en el siglo XVI por encontrarse en ruinas, pero sí se conserva la cueva, la cual se puede visitar, junto con la Torre del Marqués de Villena, aunque en realidad esta nunca le perteneció al marqués, sino que probablemente recibió este nombre puesto que sería allí donde fue encerrado.

Vía| Destino Castilla y León, historias del cuarto de atrás

Imagen| Cueva de Salamanca, restos iglesia San Cebrián

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