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La crisis es buena

la crisis es buenaLa crisis es buena entre otras muchas cosas para pensar, aprender y reflexionar, de hecho, para eso estamos leyendo esta sección, ¿no?

Espero que no se haya escandalizado nadie al leer el título que precedía a estas palabras, pero la crisis “dicen” que ya es cosa del pasado, aunque probablemente para la mayoría de los ciudadanos sigue siendo cosa del presente, pero en definitiva, lo que vengo a decir es que no se puede volver atrás y que debemos mirar hacia delante, sin olvidar el “bagaje” que ésta nos deja.

 

La crisis es buena, porque nos ha enseñado mucho. Nos ha enseñado a reflexionar, por lo menos a unos pocos, recuerdo escuchar a Arturo Pérez Reverte en una entrevista reciente en televisión en la que dijo lo siguiente: “Queremos salir de la crisis para volver a hacer lo mismo que antes”; y seguro que no le falta razón, pero quizás se refería a un sector concreto de la masa social, porque alguien de estratos diferentes, puede que no haga lo mismo.

Por ejemplo; porque no se hipotecará de por vida, ahora mirará con recelo al pasado y tendrá la máxima de las cautelas a la hora de comprar cualquier bien y precaución antes de firmar cualquier cosa. Además, valorará las cosas de otra manera, estoy seguro. Ahora, quizás, un coche cuesta mucho más caro que antes de comenzar la crisis, pero quizás el valor que le de una persona que ha aprendido de ella sea mucho menor.

Otra de las cosas positivas es que nos ha mostrado como el mundo cambia, las costumbres y la forma de vivir en general, los jóvenes ahora tenemos que ser conscientes de que la vida que nos han contado, hemos visto o hemos soñado alguna vez (sí, esa de casarte pronto con un gran amor, comprar 2 coches, un barco y una hermosa casa en la que correteen tus niños y/o perros) ya no va a ser posible. Al menos no, de la misma manera que antes. Pero que nadie tome estas palabras a la ligera, admiración y aplausos firmes a quién continúe con esa idea, lo puede conseguir, pero invitarle a escoger una de estas opciones o a ofrecer otra alternativa: Esforzarte al máximo para conseguirlo dando todo de ti de una forma diferente, o intentar disfrutar del camino mientras lo consigues, y si no lo consigues, no defraudarte siguiendo adelante siempre.

Porque el mundo que se había creado hasta que explotó la crisis, era un mundo basado en necesidades inventadas y no lo olvidemos, insolidario. ¿Somos realmente conscientes de la gente, personas como tú y como yo, que viven desnutridas, mueren de hambre, enfermedades, etc..? Y mejor no seguir por ese camino. Quizás la crisis sea buena para evitar más desastres como los ya ocurridos.

Estamos viendo que la crisis conlleva poco trabajo, condiciones laborales pésimas, riqueza para un colectivo reducido, pobreza para la mayoría, y otras muchas cosas. Por supuesto que sí. Pero nos ha enseñado, ineludiblemente. Nos ha tocado a nosotros aprender a palos.

La parte “positiva” es que ahora vamos a sobrevivir por nosotros mismos (dichoso al que le puedan ayudar padres y abuelos), a luchar por que nuestras ideas fructifiquen, a soñar, imaginar y crear un mundo nuevo en definitiva, es quizás una oportunidad de oro.

¿Cosas por hacer durante o tras la crisis? Muchísimas, ¿de qué forma? De muchísimas; cometiendo errores, cambiando, sufriendo, equivocándonos, levantándonos, triunfando quizás, nos derrumbaremos, nos volveremos a levantar, todo a base de saltitos. Tendremos incertidumbre durante todo el trayecto (quizás sólo haya trayecto, aprovechémoslo), pero debemos aprender de ella y a gestionarla, seguro que lo estamos haciendo, ¿ o no?

Por eso, y por otras muchas cosas, ¡la crisis, y las dudas, son buenas!

 

Más  información | El Mercado de la Incertidumbre

Imagen | Scharrenberg.net

 

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