Historia 


La Criptografía, de Khnumhotep II a la NSA (I)

JEROGLIFICO_AUn día, hace cerca de 4.000 años, en una ciudad llamada Menet Khufu que bordea la delgada orilla del Nilo, un maestro escriba esbozó los jeroglíficos que contaban la historia de la vida de su amo, y así comenzó el registro de la Historia de la criptografía…

Este no fue un sistema de escritura secreta como se conoce en el mundo moderno; no utilizó un código totalmente desarrollado de símbolos jeroglíficos. Su inscripción, tallada en piedra alrededor de 1.900 AC, en la recámara de la tumba del noble Khnumhotep II simplemente utiliza algunos símbolos jeroglíficos aquí y allá en lugar de los comunes. La mayoría ocurren en las últimas 20 columnas de la inscripción 222, en una sección que registra los monumentos que Khnumhotep había erigido al servicio del faraón Amenemhet II.

La intención no era hacer más difícil leer el texto. Fue para impartirle dignidad y autoridad, tal vez de la misma manera en que en la proclama de un gobierno diga: “En el año de Nuestro Señor Mil Ochocientos Sesenta y Siete” en lugar de sólo escribir “1867”. Así, la inscripción no era escritura secreta, pero incorporaba uno de los elementos esenciales de la criptografía: una transformación deliberada de la escritura. Y este es el texto más antiguo conocido que lo haga…

Poco más tarde muchas inscripciones se tiznaron, por primera vez, con la segunda regla de la criptología: secretividad. En algunos casos, esta fue intencional, para aumentar el misterio y por lo tanto los poderes mágicos arcanos de ciertos textos religiosos. Pero la secretividad en la mayoría de los casos fue el resultado del comprensible deseo de los egipcios de tener transeúntes leyendo sus epitafios y así conferirles las bendiciones mencionadas. En Egipto, con su concentración en el “más allá”, el número de estas inscripciones pronto proliferó a tal extensión, que la atención y la buena voluntad de los visitantes fue decayendo. Para revivir este interés, los escribas deliberadamente hicieron las inscripciones un poco oscuras. No tuvo buen resultado, la criptografía funeraria comenzó a abandonarse…

Código japonés

Código japonés

En sus primeros 3.000 años, la criptografía no creció a un ritmo constante. La criptología creció independientemente en varios lugares, y en la mayoría de los casos murió así como su civilización. En otros sobrevivió, incrustada en la literatura, y a partir de esto la siguiente generación pudo crecer a niveles más altos. Pero su avance fue lento. Se perdía más de lo que se retenía. Mucho de la historia de la criptografía de estos tiempos es un mosaico, una colcha alocada de cosas sin relación, brotando, floreciendo, marchitándose…

¿Porqué civilizaciones como la China, tan adelantadas a otras en tantas cosas, no desarrollo la criptografía?. Un astuto comentario del Profesor Owen Lattimore de la Universidad de Leeds puede darnos una razón. “A pesar de que la escritura es extremadamente antigua en la cultura China, la literatura siempre estuvo restringida a una pequeña minoría y el mero acto de poner algo de forma escrita era hasta cierto punto equivalente a ponerla en código”. Culturas como la hebrea, la india o la mesopotámica si llegaron a usar ciertas formas de “secretismo”. (continuará)

En colaboración con | Historias de nuestra historia

Via | Sonia Agûero Caballer & Félix Casanova

Imágenes | Wikimedia Commons (1) y (2)

En QAH | Caligrafía Japonesa, la singularidad del arte,

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