Derecho Internacional, Jurídico 


La Corte Penal Internacional (III): 10º Aniversario

El décimo aniversario de la creación de la Corte Penal Internacional (CPI), es una fecha oportuna para hacer balance de su andadura inicial. En diez años de funcionamiento, la CPI tan solo ha emitido una sentencia. El 14 de marzo de 2012, Thomas Lubanga, jefe de un movimiento rebelde congoleño –Unión de Patriotas congoleños– fue declarado culpable por cometer crímenes de guerra mediante el reclutamiento y uso de niños soldado en conflicto armado en la República Democrática del Congo. La fiscalía de la Corte mantiene actualmente siete investigaciones abiertas contra presuntos criminales en: Uganda, República Democrática del Congo, República Centroafricana, Kenia, Costa de Marfil, Sudán y Libia; estas dos últimas remitidas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Si bien podría calificarse que el trabajo realizado por la CPI hasta ahora ha sido poco significativo –tan solo una sentencia en diez años– lo cierto es que la ratificación del Estatuto por parte de los Estados ha contribuido de manera sustancial a que se produzcan actualizaciones de calado en las legislaciones nacionales de éstos. Gracias al principio de complementariedad en el que se basa el funcionamiento de la Corte, esto ha supuesto un avance sustancial en el campo de la justicia internacional penal y en la interacción entre la justicia nacional e internacional –impulsando así un proceso de homogeneización y expansión entre las legislaciones nacionales. Los expertos apuntan a que la complementariedad desempeñará un papel fundamental para la implantación del Derecho Internacional Humanitario y la lucha contra la impunidad.

De los 121 Estados Parte, 33 son africanos, 18 de la región Asia-Pacífico, 18 de Europa del Este, 27 latinoamericanos y del Caribe y 25 del grupo de Europa Occidental y otros Estados. Resulta llamativo que hasta ahora, todas las investigaciones que lleva a cabo la Fiscalía de la Corte se centran en el continente africano, si bien, la Fiscalía mantiene casos como “objeto de estudio” –sin llegar abrir propiamente una investigación– en lugares como Colombia o los Territorios Palestinos. No son pocas las críticas que apuntan al Fiscal de la Corte, el argentino Luis Moreno Ocampo, por ejercer una “selectividad única” para con el continente africano. Tras nueve años de mandato, y todo apunta a que las críticas recibidas y la presión política han influido en esta decisión, desde junio de 2012, la hasta ahora segunda fiscal de la CPI, la gambiana Fatou Bensouda, ocupa el cargo de Fiscal Jefe.

La CPI se enfrenta continuamente al siguiente dilema. Como bien indica su nombre, la CPI es una institución judicial y por ello se deduce que su actuación debe estar fundamentada exclusivamente sobre bases jurídicas, para así dotarla de una legitimidad incuestionable. No obstante, lo cierto es que la CPI se mueve en un terreno altamente politizado y sus decisiones producen reacciones políticas al ser interpretadas en esta clave.

Por último, sin lugar a dudas, el mayor reto que deberá superar la CPI será alcanzar una universalidad plena. Sin embargo, la universalidad no solo depende de la ratificación del Estatuto, sino en la calidad del apoyo institucional que presenten los Estados como Partes u organizaciones internacionales regionales, en calidad de observadores, como la Unión Europea o la Unión Africana.

Vía| ICC, La Corte Penal Internacional: 10º Aniversario. Revista Tiempo de Paz, nº 104.

Imagen| UN&ICC

En QAH| La Corte Penal Internacional (I): AntecedentesLa Corte Penal Internacional (II): Funcionamiento

RELACIONADOS