Política 


La corrupción endémica de Brasil

En los últimos días, al igual que ya  ocurriera en los meses de marzo y abril, miles de brasileños han tomado las calles de las principales calles del país para protestar contra el gobierno de Dilma Rousseff debido a los casos de corrupción que afectan a altos cargos de su partido.

Un estudio realizado por el Instituto Datafolha, señala que el 75% de la población brasileña se encuentra a favor de estas manifestaciones que piden la renuncia de Rousseff como presidenta del país tan solo ocho meses después de haber iniciado su segundo mandato.

Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff

Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff

Aun siendo menos numerosas que las producidas el 15 de marzo o el 12 de abril, según datos de la policía, solo en São Paulo más de 135 mil personas acudieron  a la Avenida Paulista para pedir el fin del Partido de los Trabajadores (PT) en el poder.

CASO LAVA JATO

La operación denominada Lava Jato es considerada como el mayor escándalo de corrupción acontecido en Brasil y las investigaciones emanadas de la misma podrían remontarse al año 2003, año en el que la actual presidenta Rousseff accedió al cargo de ministra nacional de Minas y Energía.

El caso investigado por el juez Sérgio Moro, ha sacado a la luz una supuesta trama de sobornos y lavado de dinero que coloca en el punto de mira a la mayor petrolera del país, Petrobras. Al parecer, mediante la realización de estas prácticas de manera reiterada durante años, altos cargos de la empresa, así como contratistas y políticos, se enriquecieron de manera fraudulenta.

Por orden de Moro, ya han sido detenidas 40 personas entre ellas José Dilceu, que fuera mano derecha del anterior presidente del país Lula da Silva y el ex tesorero de la organización, Jaco Vaccari.

En la operación, se vincula a otras 20 empresas de origen brasileño y de gran prestigio en el país como la constructora Odebrecht, investigada por la adjudicación del estadio Arena Pernambuco, sede del mundial de fútbol del pasado año.

En declaraciones a los medios de comunicación, el comisario regional Felipe Barros, ha señalado que “existen serias sospechas de fraude en el concurso público para la concesión de las obras y de que el valor del contrato fue inflado de manera irregular”.

Según las pesquisas, este era el modus operandi de la trama, obteniendo contratos amañados con Petrobras, inflando sus valores y, posteriormente, repartiendo las diferencias entre los directivos y los políticos implicados.

Petrobras

Petrobras

Planta petrolífera de Petrobras

El escándalo de la mayor petrolera del gigante sudamericano aumenta debido a que Petrobras es semipública por lo que en su accionariado está en gran medida en manos estatales. En tela de juicio queda el programa interno contra corrupción de Petrobras que señala de manera explícita que entre sus valores éticos destaca “la transparencia; la legalidad y la coherencia entre el discurso y la práctica”, y añade “Estamos comprometidos a rehusar cualquiera de estas prácticas de corrupción, manteniendo procedimientos formales de control y consecuencias sobre eventuales transgresiones ocurridas en nuestras relaciones con la sociedad, el gobierno y el Estado”.

Si bien a día de hoy la empresa sostiene en su propia web unas ganancias netas de 26,6 mil millones de dólares en el último trimestre de 2014, las pérdidas ocasionadas por las supuestas corruptelas han ocasionado pérdidas en torno a 2 mil mil $. Esto, unido al aumento de la demanda de petróleo en el país que empuja a Petrobras a importarlo de otros países y venderlo a un precio inferior en su mercado interior, hace que su situación económica sea insostenible. Es aquí, donde otra potencia regional entra en juego. Y es que desde Argentina no quieren perder la oportunidad de consolidarse como la nación petrolera de la región y por ello, YPF, nacionalizada por la presidenta argentina Fernández de Kichner en 2012, ha realizado una fuerte apuesta por hacerse con el control de la petrolera brasileña. La propuesta de compra se estima alrededor de los 1.400 mill de $ lo que la colocaría por encima de sus competidoras Cristóbal Pérez y Techint quienes también aspiran a hacerse con el control del accionariado de Petrobras.

La operación Lava Jato no solo puede desestabilizar el gobierno de Brasilia, si no que puede marcar un antes y un después en el comercio de crudo latinoamericano desestabilizando los mercados financieros de la región hacía una u otra potencia.

Vía| Balasdesilencio

Imagen| Manifestación Dilma Rousseff Refinería

Más información| Datafolha Petrobras

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