Jurídico 


La coordinación del Registro de la Propiedad con el Catastro (I)

Esta coordinación es esencial, y cada vez cobra más importancia, ya que como señala PÉREZ PÉREZ “el conocimiento de los datos físicos de los bienes inmuebles, de las fincas en su sentido más amplio, tendrán cada vez más relevancia económica, social y jurídica, y, sin embargo, parece evidente que no podrán confiarse directa y exclusivamente al Registro de la Propiedad, sino que tendrán que acceder a él a través de los correspondientes Registros Administrativos”.

registro_propiedad1Sin embargo, existe una gran dificultad para coordinar ambas instituciones. Según VÁZQUEZ ASENJO el llegar a la conclusión de que lo importante no es forzar la coincidencia “sino lograr el conocimiento recíproco de la situación exacta en que cada institución se encuentra, es una importante aportación al proceso histórico de coordinación porque ese conocimiento recíproco producirá la convergencia natural de los movimientos catastrales y registrales”, ya que “no existe ninguna dimensión en la que Registro o Catastro carezcan de aplicación teniéndola el otro, es decir, ninguno de los aspectos a los que a continuación nos referiremos carece de algún tipo de manifestación registral o catastral”, así señala que:

Conceptualmente, “ambos responden a modelos distintos, pero complementarios. Mientras el Registro utiliza el dominio, el Catastro utiliza la apariencia o tangibilidad”.

Desde el punto de vista temporal, “el Registro acumula históricamente titularidades y descripciones, mientras el Catastro se refiere únicamente al dato actual”.

Espacialmente, “el Registro se centra en la calidad del dato aunque éste sea territorialmente parcial, y el Catastro se centra en la generalidad territorial del dato, aunque su calidad pueda ser indiciaria”.

De darse la coordinación, indicando en la inscripción registral los números de polígono y parcela correspondientes a la finca registral, la cartografía catastral permitirá identificar los límites de dicha finca.

Formalmente, el Registro “describe sus fincas bajo el principio de elasticidad, mientras el Catastro las describe de manera geográficamente precisa, apoyándose en el principio de rigurosidad perimétrica”. En este sentido se manifiestan MUÑOZ CARIÑANOS Y GARCÍA GARCÍA, considerando que la expresión “línea poligonal” no es propiamente la representada por signos externos, señalada materialmente en el terreno o bien ostensible por actos posesorios, sino la línea ideal, meramente jurídica que delimita el objeto del derecho y que puede o no coincidir con aquélla.

El Catastro puede ser de gran utilidad en lo referente a las descripciones de las fincas en el Registro, pues en éste son descritas de una forma muy imprecisa, mientras el Catastro lo hace mediante planos georreferenciados, definiendo las fincas por el método de descripción perimetral georreferenciada, en un lenguaje alfanumérico.

Continúa VÁZQUEZ ASENJO señalando que volitivamente, “la voluntad privada del hombre individual prima en el Registro, mientras la voluntad pública, colectiva o social prima en la institución catastral”.

Por su finalidad, “el Catastro satisface las necesidades del sector público de la sociedad, especialmente las relacionadas con el ámbito fiscal y el Registro, las relacionadas con el aspecto privado patrimonial”.

Jurídicamente, no cabe negar efectos jurídicos a las declaraciones catastrales, ni a las registrales. Lo importante es “determinar cuáles son esos efectos jurídicos y cómo se coordinan”.

El Registro otorga plena eficacia jurídica frente a terceros, pero lo hace “de manera parcial sobre el territorio”.

El Catastro “se proyecta de manera general y necesaria para satisfacer todas las necesidades, para dar respuesta a todos los aspectos anteriores”, aunque sea de manera indiciaria y subsidiaria en defecto de información específica equivalente.

Por tanto, si el Registro publica una titularidad, pero no lo hace el Catastro, el sistema “sería defectuoso”. Si sólo tenemos la titularidad catastral, tampoco es fiable, pues esa titularidad es insegura, indiciara y no fehaciente.

Vía| 1) GRAGUERA IBÁÑEZ, Gabriel, El principio del doble suministro y la coordinación entre el Catastro y el Registro Jurídico, Ponencias y Comunicaciones presentadas al IX Congreso Internacional de Derecho Registral, T.I., Madrid, 1993; 2) MORALES MORENO, Antonio Manuel. Publicidad Registral y Datos de Hecho. 1ª Edicion. Madrid: J. San Jose S.A., 2000; 3) MUÑOZ CARIÑANOS y GARCÍA GARCÍA, “Identificación de Fincas Rústicas”, Ponencias y Comunicaciones presentadas al II Congreso Internacional de Derecho Registral, t.I, Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de España, Centro de Estudios Registrales, Madrid, 1975; 4) PEÑA BERNALDO DE QUIRÓS, Manuel. Derechos Reales, Derecho Hipotecario. Madrid: J. San José S.A. 4ª Edición, 2001; 5) PÉREZ PÉREZ, Emilio. Propiedad, Comunidad y Finca Registral. 1ª Edición. Madrid: J.San José, S.A. 1995; 6) VAZQUEZ ASENJO, Oscar Germán. Coordinación entre el Catastro y el Registro de la Propiedad. 1ª Edicion. Valencia: Tirant lo Blanch, 2013.

Imagen| Registro

En QAH| La coordinación del Registro de la Propiedad con el Catastro (II)

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