Especial II Guerra Mundial, Historia 


La Conferencia de Yalta: El reparto del mundo sobre la mesa

Fotografía de los participantes en la Conferencia de Yalta

Fotografía de los participantes en la Conferencia de Yalta

Entre el 4 y el 11 de febrero de 1945 se celebró en la península de Crimea y más concretamente en la ciudad de Yalta, una cumbre de vital importancia para el futuro de Europa entre las principales potencias aliadas. En representación de los EE.UU viajó el entonces presidente Franklin D. Roosevelt, por parte de Gran Bretaña fue el premier Winston Churchill, y como anfitrión ejerció Iósif Stalin, máximo dirigente de la URRS. En este recóndito lugar del Mar Negro se decidió el futuro de Europa tras la guerra, con las potencias del Eje prácticamente destruidas, ya que Alemania se rendiría en mayo y Japón en septiembre. En esta conferencia se trataron los asuntos más relevantes para el porvenir de una Europa arrasada tras casi seis años de guerra, en la cual se vislumbraban multitud de problemas en el horizonte.

El primer punto sobre la mesa era que hacer con Alemania, los aliados estaban de acuerdo  en una desmilitarización total el país, ocupando su territorio, y en un nuevo adoctrinamiento de la sociedad que eliminara para siempre cualquier resto del pasado nazi. También se acordó el pago de indemnizaciones de guerra por parte de Alemania, destinadas en su mayoría a la URSS. Además perderá parte de su territorio, como Prusia Oriental o parte de Pomerania,  en favor principalmente de Polonia que a su vez cederá territorios en el Este a la URSS. Asimismo se sentó las bases para un futuro juicio por crímenes de guerra de los principales líderes del nazismo, proceso que se celebrará en la ciudad germana de Nuremberg, siendo presidido por un tribunal internacional.

Mapa de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial

Mapa de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial

Finalmente Alemania se dividirá en cuatro zonas de ocupación, al igual que Berlín, cada una bajo el mando de las potencias vencedoras (EE.UU, Gran Bretaña y la URSS) e incluyendo en este reparto a Francia, por mera cortesía e insistencia de Churchill más que por méritos de guerra reales. Más adelante las tres zonas de ocupación occidentales se unirán creándose la República Federal de Alemania en contraposición a la República Democrática de Alemania, dentro de la órbita soviética.

Otra cuestión de vital importancia fue la puesta en marcha de las Naciones Unidas, que se formarán oficialmente en la conferencia de San Francisco en octubre de 1945 y que tenían como objetivo organizar y mantener una paz duradera, así como el respeto de los Derechos Humanos. En Yalta se concibe la idea de crear un Consejo de Seguridad donde las potencias vencedoras tendrán un asiento permanente y derecho de veto sobre cualquier resolución. Finalmente en la práctica este derecho a veto tendrá como consecuencia una parálisis de la Organización en los asuntos más relevantes.

No hay que olvidar el espinoso asunto de Polonia, que había sido el leitmotiv de la participación en la guerra de Francia y Gran Bretaña en 1939. Churchill negoció infructuosamente para que Polonia tuviera un gobierno elegido democráticamente así como la retirada de las fuerzas de ocupación soviéticas. Stalin se comprometió a celebrar elecciones libres, promesa que nunca cumplió. También se acuerda que Grecia estará dentro de la órbita occidental, provocando una sangrienta guerra civil en el país heleno.

Otro asunto  significativo fue la aprobación de la Declaración de la Europa Liberada, por la cual todos los participantes en Yalta se comprometieron a una reconstrucción de Europa a través de medios democráticos, formándose gobiernos compuestos por las principales fuerzas no fascistas de la sociedad, que se encargarán de convocar elecciones libres. Pero este punto no será respetado por Stalin que mantendrá el control militar de todos los países que liberó. Esto dará paso al famoso “Telón de Acero” que citará Churchill.

Por último se suscribe un protocolo secreto destinado a Japón, por el cual la URSS se compromete a atacar a los nipones tres meses después de la rendición alemana, recuperando todos los territorios perdidos en la guerra ruso-japonesa de 1905.

Fotografía de los paricipantes de la conferencia de Potsdam con Attlee a la izquierda y Truman en el centro

Fotografía de los paricipantes de la conferencia de Potsdam con Attlee a la izquierda y Truman en el centro

Se pueden obtener varias conclusiones interesantes de la conferencia de Yalta, la más destacable es que el principal vencedor de las negociaciones fue Stalin, que prácticamente consiguió todo lo que se propuso, básicamente porque no había nadie capaz de pararle los pies. Roosevelt se encontraba gravemente enfermo y finalmente fallecerá dos meses después, ocupando su puesto el vicepresidente Harry Truman. Por otro lado Churchill perderá las elecciones celebras en Gran Bretaña tras la guerra, siendo sustituido por Clement Attlee. En la conferencia de Potsdam, celebrada en el verano de 1945, los representantes de los países occidentales serán otras personas, reforzando la influencia del líder soviético.

Las continuas tensiones sin resolver entre los aliados tendrán como consecuencia la división del mundo en dos grandes bloques con ideologías y planteamientos diferentes, que marcarán el devenir de Europa en la segunda mitad del siglo XX. Multitud de historiadores aseguran que la conferencia de Yalta marca el inicio de la Guerra de Fría, y muy posiblemente tengan razón, los dos grandes bloques están ya formados y listos para competir entre sí.

 

Vía| Historia Siglo 20

Más Información| ArteHistoria

Imagen| Conferencia de Yalta; Mapa Alemania, Conferencia de Potsdam

Vídeo| Conferencia de Yalta

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