Jurídico 


La Cláusula suelo y la Declaración de Renta de 2.016

Empezó hace más de un mes la Campaña de la renta de este año. Probablemente muchos hayamos ya presentado nuestra declaración y dada la cada vez más ágil tramitación de la Agencia Tributaria, muchos también hayamos obtenido nuestra devolución.

Sin embargo, aun estamos a tiempo de analizar qué incidencia fiscal tendrá las devoluciones que por clausulas suelo, obtengamos de las entidades financieras.

La “Cláusula suelo “ surgió  en relación con el préstamo hipotecario que concertábamos con el Banco para  la compra de vivienda.    Pocos afortunados podrían adquirir la ansiada vivienda, su hogar familiar…sin obtener la financiación necesaria de los bancos.

La hipoteca que gravaba nuestra vivienda y que suponía el pago periódico de cuotas (de intereses y principal)  mediante hipoteca a interés variable, incluía en la mayoría de las ocasiones   una cláusula contractual que establecía un límite mínimo al interés que se aplicaría en la cuota, aunque el tipo de interés bajara

Es una cláusula que beneficia a la entidad bancaria – la banca siempre gana – y perjudica al particular que ha solicitado el préstamo ya que cuando los tipos bajan o el interés es negativo la cláusula impide que se traslade a la cuota mensual.

No solo las entidades financieras españolas incluyeron estas clausulas en sus contratos de hipoteca y  dependiendo de la normativa del país,  de las condiciones del contrato y de su claridad en su redacción, pueden considerarse una cláusula abusiva, o bien una cláusula ilegal o nula.  .

En España las cláusulas suelo son ilegales. Se declaró su nulidad y carácter abusivo por sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2013 si bien limitaba la devolución de las cantidades ilegalmente cobradas por los bancos desde la fecha de la sentencia.

Sin embargo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó, en sentencia inapelable de 21 de diciembre de 2016, la improcedencia de limitar la retroactividad  de la nulidad de dichas cláusulas, por lo que los bancos y cajas de ahorro están obligados a devolver todo el dinero cobrado ilegalmente por las cláusulas suelo desde la firma de la hipoteca inmobiliaria para la adquisición de vivienda.

Afortunadamente ya se vienen realizando por parte de bancos y cajas las devoluciones de las cantidades indebidamente percibidas de sus clientes por estas abusivas clausulas.

Ello ha originado la necesidad de analizar y fijar el tratamiento fiscal de las cantidades que previamente satisfechas por el contribuyente, son ahora objeto de devolución.

  • En primer lugar hay que tener claro que las cantidades que ahora vamos a recibir de los bancos IRPF derivada de acuerdos celebrados con entidades financieras, en efectivo o a través de otras medidas de compensación – junto con sus correspondientes intereses indemnizatorios – de las cantidades previamente satisfechas a estos últimos en concepto de intereses por la aplicación de cláusulas de limitación de tipos de interés de préstamos, no se integrará en la base imponible del IRPF. Es decir, estas devoluciones no constituyen renta gravable.
  • En segundo lugar, lo que sí se ha establecido el tratamiento fiscal de aquellas cantidades  previamente satisfechas por el contribuyente en concepto de intereses por la aplicación de cláusulas de limitación de tipos de interés de préstamos, ya que estas habrán formado parte de la base de la deducción por inversión en vivienda habitual en ejercicios anteriores.  Es necesaria la regularización de las autoliquidaciones en las que hayan tenido incidencia, si bien esta regularización se limitará únicamente a los ejercicios en que no hubiera prescrito el derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria mediante la oportuna liquidación,
  • En tercer lugar, hay que incluir en este tratamiento fiscal igualmente la devolución de cantidades que sea consecuencia de la ejecución o cumplimiento de sentencias judiciales o laudos arbitrales.
  • Por último vamos a ver qué ha de hacer el contribuyente cuando que ha recibido estas devoluciones y que en ejercicios pasados se aplicó la deducción por vivienda habitual o de deducciones establecidas por las Comunidades Autónomas relacionadas con las mismas, o bien hubieran tenido la consideración de gasto deducible.

 

Podemos distinguir en esta regularización las siguientes situaciones:

  1. Que las cantidades recibidas – previamente satisfechas por el contribuyente por este concepto- hubieran formado parte en ejercicios anteriores  de la base de la deducción por inversión en vivienda habitual o deducción autonómica.

También aquí podemos encontrar dos situaciones:

  • Si la devolución de estas cantidades se ha producido en efectivo. El contribuyente pierde el derecho a las deducciones practicadas y por tanto, en la declaración del ejercicio en que hubiese alcanzado el acuerdo con el banco o hubiese obtenido la sentencia favorable, deberá de sumar a la cuota líquida estatal y autonómica, las cantidades indebidamente deducidas en ejercicios anteriores (ojo! No prescritos) , sin inclusión de intereses de demora.
  • Si la devolución de produce a través de la compensación con una parte del capital pendiente de amortización:   no habrá que regularizar las deducciones practicadas anteriormente correspondientes a esos importes. Y consiguientemente la reducción del capital del préstamo tampoco generará derecho a aplicar la deducción por inversión en vivienda habitual, ni de deducción autonómica alguna.
  1. Que igualmente las cantidades ahora objeto de devolución hubieran tenido la consideración de “gasto deducible” en ejercicios anteriores. Al perder la consideración de gasto deducible, el contribuyente habrá que practicar autoliquidación complementaria por cada uno de los ejercicios afectados.  Estas autoliquidación no implica lógicamente ni sanción, ni intereses ni recargo alguno, siempre que se presente en el plazo desde la fecha del acuerdo con la entidad bancaria y el ultimo día del plazo de presentación de la próxima declaración de renta, es decir la correspondiente a 2.017.
  2. Respecto de las cantidades que por aplicación de la cláusula suelo hubieran sido satisfechas por el     contribuyente durante 2.016 , si antes del 30 de junio de 2017, finalización del plazo de presentación para este año,  se alcanza un acuerdo  de devolución o se obtiene una sentencia judicial favorable a esta devolución,   no hay que olvidar que las dichas devoluciones no formarán parte de la deducción por vivienda habitual o autonómica ni tendrán la consideración de gasto deducible.

     

 

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