Cultura y Sociedad 


La CIA y el Precio de la sangre

Los ordenamientos jurídicos basados en la sharía o ley islámica aplican la retribución o qisa como principio general de su ordenamiento jurídico penal según dispone la Sura 5, aleya 45 (5:45) del Corán que cita “Vida por vida, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente y la ley del talión por las heridas. Y si uno renuncia a ello le servirá de expiación”. Esta aleya incide en la proporcionalidad del castigo por una parte y por otra abre la posibilidad de exculpar al ofensor.

Centrándonos en el supuesto de un homicidio, el Corán estipula dos consecuencias jurídicas distintas para el caso de homicidio doloso e imprudente. En el supuesto del homicidio imprudente, el homicida “deberá manumitir a un esclavo creyente y pagar el precio de sangre a la familia de la víctima, a menos que ella renuncie al mismo como limosna” (4:92)” lo que implica el pago de una indemnización pecuniaria que puede ser libremente aceptada por la familia de la víctima.

Sin embargo para el supuesto doloso, se menciona “se os ha prescrito la ley del talión en casos de homicidio: libre por libre, esclavo por esclavo, hembra por hembra. Pero, si a alguien le rebaja su hermano la pena, que la demanda sea conforme al uso y la indemnización apropiada” (2:175). Sin lugar a dudas este precepto establece la ley del talión como principio rector del castigo aunque incluyendo un matiz de enorme trascendencia histórica al mencionar que cada uno pagará por su igual con lo que el Corán abole la tradición tribal de su tiempo que permitía que un esclavo sufriera el castigo derivado del crimen liberando así al ofensor.

La particularidad de este precepto respecto al Talmud que igualmente predica el talión como castigo es la posibilidad que se ofrece a la familia, en el caso de que el ofensor acceda, de aceptar una contraprestación económica a modo de exculpación por el crimen doloso. Dicho pago deberá hacerse conforme a los usos y teniendo en cuenta las posibilidades del ofensor. Para hacernos una idea, las tarifas establecidas en Arabia Saudí antes de 2011 se movían en torno a los 110.000 riyals Saudíes (23.135 euros), sufriendo un fuerte incremento este año hasta situarse en 400.000 riyals (84.128 euros).

La polémica que envuelve a esta figura jurídica, particularmente chocante en aquellos ordenamientos jurídicos donde el Derecho Penal es eminentemente Público, alcanzó su cenit mediático en enero de 2011 cuando el contratista de la CIA Raymond Davis (nombre aparentemente falso) es acusado de asesinar a dos ciudadanos pakistaníes en Lahore. El incidente llevó a Pakistán y EE.UU a sumirse en un conflicto diplomático en el que EE.UU. amenazó con denegar ayudas al país por valor de 7.500 millones de dólares según EL PAIS. Finalmente, según comunicaron fuentes oficiales pakistaníes, el conflicto diplomático llegó a su fin cuando las familias de los fallecidos aceptaron el pago realizado por el gobierno de EE.UU. liberando al prisionero.

 

Vía| El Corán, Ed. Austral. 2010. El País, Digital Journal

Imagen| Opinion Maker, Corán

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