Reflexiones 


La celebración de cumpleaños

La celebración de cumpleaños

La celebración de cumpleaños

Desde que somos pequeños, cuando se acerca nuestro cumpleaños, la emoción del festejo se hace presente con semanas de anticipación. Es un día en el que de una u otra forma, los seres que nos aman y nos acompañan en el camino nos halagan con sus buenos deseos, su presencia y con suerte, con algún regalo. Por supuesto, son nuestros padres los que nos inculcan esta celebración que con el correr de los años se va transformando y pasa de una fiesta infantil con mago, pastel y helado a una cena con los amigos o una salida a bailar.

Pero ¿de dónde viene esto de festejar nuestro nacimiento? La tradición que tenemos de celebrar nuestro cumpleaños se remonta mucho tiempo atrás. Los egipcios, griegos y romanos celebraban el cumpleaños de dioses, nobles y gobernantes. Y la costumbre de felicitar, dar regalos y hacer una fiesta –con las velas encendidas en el pastel- tenía el propósito de proteger de los demonios al que celebraba su cumpleaños y de garantizar su seguridad durante el año entrante. Los cristianos consideraban esta celebración como una costumbre pagana que rechazaban por completo. Sin embargo, fue en el siglo IV d.c. que empezó a difundirse la fiesta de la Navidad como cumpleaños de Cristo el 25 de diciembre en occidente y el 6 de enero en oriente. Así que con el tiempo, los cristianos empezaron a celebrar sus propios cumpleaños, uniéndose al de su Salvador y de esta forma pasó a ser una práctica aceptada.

Hoy en día, para algunas personas, la idea de festejar su cumpleaños es un evento del que prefieren prescindir, ya que les recuerda “que se están haciendo viejos”, por lo que el factor edad tiene mucho más peso que la celebración esencial: estar vivos. Por lo tanto, evitan a toda costa decir su edad o hacer algo que les permita compartir la alegría de llegar a un año más.

Y las preguntas surgen entonces, qué es más importante para ti: ¿El festejo? ¿Los regalos? ¿La edad que cumples? o la oportunidad de celebrar que has llegado a un año más de vida, de vivencias y de experiencias que te han convertido en el maravilloso ser humano que eres hoy en día.

Vale la pena agradecer lo que se tiene, después de todo, en tu cumpleaños nadie puede negarse a hacerte feliz y ese es, entre otros, un regalo maravilloso que tenemos todos una vez al año.

Vía | Te interesa saber

Imagen | Celebración de cumpleaños

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