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La carrera del Talento

Para desarrollar el talento, primero hay que descubrir cuál es ese talento, cuáles son nuestras habilidades, esa actividad en la que fluyes o esa cualidad en la que destacas. En otra ocasión hablaremos de cómo descubrir esos talentos.

Pero el post de hoy va dedicado a esas personas que ya saben cuales son sus talentos, y que ahora se encuentran en la fase de aprender a ser más flexibles para poder desarrollar su talento, o en la fase de coger impulso para superar las dificultades.

¿ Algunas pistas?

Es más facil consutrir que derribar: cuando creamos un hábito se crean unas conexiones neuronales tan fuertes, que son difíciles de cortar, lo cual nos beneficia si el hábito es bueno, pero nos complica a la hora de desaprender si queremos borrar ese hábito. Por eso, los neurocientíficos dicen que es mejor dedicar toda la energía a crear un nuevo habito en lugar de emplear esa energía en destruirlo. De echo, es una de las bases del coaching, el coaching no busca en tu vida pasada, sino en tu realidad actual, en como puedes orientar tu vida desde tu sitiación actual.

– Cuando notes esa sensación de bloqueo, de “no sé si me abré equivocado” o de ” ya no puedo avanzar más” da un giro, cambia de sentido, sal de ese punto que te bloquea, quizas dejando pasar unos días, o quizas probando otra forma de practicarlo: en otro espacio, con otras personas. Imagina que quieres mejorar tu habilidad de hablar en público: puedes grabarte con una cámara, o presentarte voluntaria a leer un texto en alguna actividad o ir a un grupo de teatro para soltarte… Si te bloqueas no te empeñes en el desbloqueo, simplemente busca otra alternativa para conseguir el mismo objetivo por un camino diferente.

– Dedica unos ratitos a verte consiguiendo esa meta de desarrollar un talento concreto, si, imaginalo, sueña con ello, al cerebro le benefician esas imágenes.

– Haz pequeños seguimientos de cómo vas, igual tienes que dividir ese objetivo de desarrollar un talento en pequeñas metas, que sean alcanzables, date tu tiempo para ir alcanzánzolar, es como en el ciclismo, el tour de Francia no se gana de una carrera, son multitud de pequeñas etapas las que te suben al podium.

– Y de los errores, aprendemos, incluso nos premiamos por ello, ¿por qué? porque lo normal es que nos castiguemos por ellos, penalicemos nuestros errores  y eso nos acaba cortando las ganas de seguir. No queremos los errores, pero cuando lleguen son una fuente de conocimiento que no podemos tirar por la ventana, o tratar de ocultarlos y minimizarlos. Aprender a gestionar los errores permitiría avanzar de una forma más precisa hacia las metas y los objetivos que nos marcásemos.

 

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