Reflexiones 


La cara oculta de la obesidad: qué sienten quienes la padecen

Todo el mundo sabe que la obesidad es un problema cada vez más frecuente, que se da tanto en niños (el 50% tienen sobrepeso) como en adultos (1 de cada 6 es obeso) según la OMS, lo cual me parece bastante alarmante.

Pero no me voy a centrar en eso, estos datos son de dominio público y están al alcance de cualquiera, yo voy a enfocar la obesidad desde dentro, es decir, cómo percibe el mundo una persona obesa.

Yo conozco ambos puntos de vista, fui delgada muchos años y ahora tengo sobrepeso, por lo que hablo con conocimiento de causa al decir que una persona obesa experimenta a lo largo del día múltiples muestras de rechazo, unas veces puede que involuntario, otras puede que a propósito, pero no deja de ser rechazo al fin y al cabo.

Por rechazo entiendo que te miren de forma rara cuando entras en una tienda donde no hay tallas para ti, como si no tuvieras derecho a entrar sólo por eso, como si no pudieras querer mirar ropa para otra persona, también veo como rechazo que la gente prefiera ir de pie en el autobús o en el metro antes que sentarse a tu lado. Me ha pasado varias veces, el autobús lleno, un sitio libre a mi lado y nadie se sienta, da que pensar. A mi entender, esto sucede porque las personas con sobrepeso dan la impresión de ir desaseadas y la gente tiende a pensar que no se duchan y por lo tanto huelen mal, por ello no quieren sentarse a su lado.

persona con sobrepeso
Hay muestras de rechazo mucho más notorias que las que cité arriba: los insultos. Por desgracia, también he experimentado ese tipo de rechazo y no es para nada plato de gusto ni se lo deseo a nadie.

Hay gente que piensa o dice que los obesos estamos así porque queremos pero, en mi siempre humilde opinión, no hay que juzgar este problema ni a quienes lo padecen tan a la ligera. Detrás de una persona obesa hay mucho más que el hecho de comer sin mesura y no hay que escarbar mucho para ver por qué esa persona ha acabado así.

Quizá si haya gente que esté obesa porque le guste comer y no haya ninguna otra razón aparte de un amor excesivo por la comida pero, generalmente, suele haber motivos más serios, motivos que no se aprecian a simple vista pero que existen y que no son fáciles de confesar.

Por increíble que parezca, hay gente que busca refugio en la comida igual que otros lo buscan en el tabaco, las drogas o el alcohol, aunque ya nadie se escandalice por ello y se perciba como algo banal cuando no lo es en absoluto. Nadie se fija en un drogadicto, nadie se fija en un alcohólico, sin embargo, cuando hay una persona gorda comiendo en un lugar público, casi todo el mundo mira y susurra. También lo he experimentado y por ello apenas voy a restaurantes.

Lo “normal” cuando vemos a una persona obesa es pensar “está gorda porque come mucho”, vale, eso es obvio, pero ¿por qué come mucho? Puede ser porque  tenga problemas de tiroides, en cuyo caso tiene una solución más “sencilla”, dentro de lo que cabe, pero también puede ser que no se valore, no se quiera, no se guste a sí misma o tema no gustarles a los demás, todo eso genera ansiedad, inseguridad, miedo…eso ya es más difícil de sobrellevar, por lo que lo combaten comiendo, cuando una persona aquejada de este problema come se olvida de lo que le pasa, adquiere una falsa sensación de felicidad y bienestar personal que desaparece en cuanto deja de comer, siendo reemplazada por el sentimiento de culpa y el rechazo hacia sí mismo por ser débil y refugiarse en la comida en lugar de afrontar las cosas.

Una persona que se refugia en las drogas o el alcohol siempre despierta la conmiseración del prójimo, una persona obesa no, sólo provoca burlas, risas y comentarios de lo más hirientes que sólo consiguen que se hunda más en la espiral en la que ya está sumergida, pues come para olvidar que se siente mal y el maltrato psicológico sólo contribuye a que se sienta peor y por lo tanto coma más para no pensar en ello.

Espero que esto sirva para que la gente que no padece obesidad mire con otro prisma a los que si la padecen y se lo piensen dos veces antes de discriminarlos, aquí también incluyo, aunque no lo mencione, a todos los que sufren cualquier tipo de discriminación.

Imagen|Obesidad

Vía| Organización Mundial de la Salud

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