Economía y Empresa 


La cara oculta de la Lotería de Navidad

Ya falta menos para uno de los días más esperados por muchos ciudadanos, y es que desde el 18 de diciembre de 1812 el sorteo de la lotería vuelve cada año como el turrón, por Navidad.

A pesar de la crisis económica y financiera que España sigue atravesando, sus ciudadanos siguen gastando de media 44€ en busca de la suerte. Pero,  ¿éstos realmente conocen que la lotería es una máquina de hacer dinero para el Estado?.

La gente haciendo cola en la Administración de Doña Manolita, para comprar su décimo.

La gente haciendo cola en la Administración de Doña Manolita, para comprar su décimo.

Este año al igual que el anterior, aquellas personas a las que la suerte les sonría, harán que Hacienda también lo haga, ya que todos los premios superiores a 2.500€ deberán contribuir a la felicidad de esta institución pagando un 20% de dicho importe, lo que es conocido como el “impuesto de la solidaridad”. Así, se espera que este año 188 millones de euros del sorteo de Navidad se destinen a las arcas públicas.

Es indudable que para el Gobierno la Lotería y otras Apuestas del Estado suponen una gran fuente de ingresos, aunque también podría considerarse como una vía alternativa para cubrir los desperfectos que la institución sufre, o lo que es lo mismo, ir llenando los bolsillos que otros van vaciando.

Al margen de lo anterior, no está claro el efecto que este nuevo tipo impositivo puede llegar a tener en la venta de décimos, ya que la situación todavía delicada en la que muchos ciudadanos se encuentran, hará que sigan comprando Lotería con la intención de probar suerte, y es que los colectivos más desfavorecidos ven en la misma una mínima esperanza a la que aferrarse para poder salir adelante. Aunque por otro lado, también estarán aquellos que no puedan permitírselo, o quienes estén tan crispados de todo lo que les rodea que al ver una nueva forma de recaudar más dinero, dejen de comprarlo.

En definitiva, los efectos a este nuevo régimen impositivo pueden ser diversos, pero lo que resulta claro es que los ciudadanos debemos tener una cara tan angelical que nos han colocado el “impuesto de la solidaridad”. Así que los afortunados no olviden contribuir a Hacienda el próximo 22 de diciembre, a ver si con la solidaridad que nos caracteriza conseguimos cubrir lo que otros se han llevado, en un acto de solidaridad propia. Un claro ejemplo, de que Hacienda somos todos, pero unos más que otros.

Vía| Expansión

Más información| Lotería de Navidad , El país

Imagen| El mundo , El país

En QAH| El origen de la Lotería de Navidad

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