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La cámara oscura: cuando la pintura fue fotografía

Es un acto tan cotidiano que pasa casi inadvertido. Desde las cámaras de carrete hasta los smartphones, presionar un botón y obtener una instantánea de la realidad es algo que hoy día no nos sorprende. Pero, ¿somos conscientes de por cuánto tiempo el hombre persiguió la captación de lo real más fidedigna posible? Seguramente no.

En sus inicios la cámara oscura era una habitación.

La cámara oscura es el antecedente más claro de la fotografía. Su descubrimiento se prolongó durante siglos y no puede ser atribuido a una sola persona.

En la Grecia clásica, entre los siglos V y IV a.C, los grandes filósofos investigaron arduamente los fenómenos lumínicos. En este marco apareció una primitiva cámara oscura: se trataba de una habitación cerrada, con un pequeño orificio en uno de sus muros, a través del cual penetraba un mínimo haz de luz. Éste impactaba en el interior de la habitación proyectando una imagen invertida -tanto vertical como horizontalmente- del exterior. Se dice que fue Aristóteles su creador y, aunque es cierto que habla de ella en sus textos, nunca se ha podido probar este hecho.

El físico y astrónomo Alhazén, que vivió entre los siglos X y XI, es considerado el inventor de la cámara oscura. Para estudiar el funcionamiento del ojo humano construyó un cajón con una abertura en una de sus paredes: era una habitación a pequeña escala, una camera obscura, el precursor más directo de una máquina fotográfica.

Debemos al polifacético Leonardo Da Vinci la utilización de este procedimiento con fines pictóricos. La cámara oscura volvía a ser una habitación y, sobre el muro iluminado, se colocaba papel translúcido en el que el artista “calcaba” el dibujo proyectado gracias a la luz. Esto requería una gran habilidad dado que los objetos y escenarios se mostraban invertidos, por lo que era necesaria la corrección. Más avanzado el siglo XVI la cámara oscura se perfeccionó gracias a la aportación de Giovanni Battista della Porta, que colocó una lente en el orificio, aumentando así la definición y nitidez de la imagen.

Modelo de cámara oscura del siglo XVIII.

En los siglos siguientes el uso de este artefacto creció exponencialmente, ya que era el instrumento adecuado para realizar dibujos de gran precisión, imprescindibles en el desarrollo científico. La cámara oscura presentaba un gran número de posibilidades también en el campo del arte. Si en la centuria anterior artistas como Durero la utilizaron con frecuencia, durante el Barroco la lista de nombres se amplió: desde el tenebrista Caravaggio al pintor de vistas Canaletto, pasando por Johannes Vermeer, uno de sus más fieles seguidores.

En 1827, Nicéphore Niepce logró fijar por primera vez una imagen sin intervención de la mano humana: estamos ante el nacimiento de la fotografía. Tan solo un año antes Niepce se había hecho con una cámara oscura en cuyo interior colocó una plancha de peltre cubierta de betún de Judea que, según la cantidad de luz recibida, modificaba su color. La cámara oscura se convertía, con los ajustes y cambios necesarios, en la primera cámara de fotos de la historia.

 

Vía| TorreTavira

Más información| SOUGEZ, Marie-Loup. Historia general de la fotografía, 2007., Reflexiones fotográficas; Público

Imagen| Camera obscura, Fotopedia

En QAH| ¿Quién fue Johannes Vermeer?

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