Cultura y Sociedad, Historia 


La Batalla de Cartagena de Indias (II)

Continuamos con la batalla después de la caída del castillo de Bocachica y la entrada de los barcos de Vernon en la bahía.

Seguidamente, Vernon ordena un incesante cañoneo del castillo de San Felipe por mar y tierra. En ella solo quedan 600 hombres bajo el mando de Lezo y Desnaux. Vernon decide rodear la fortaleza y atacar por su retaguardia, adentrándose en la selva, donde los británicos contraen la malaria y pierden a cientos de sus hombres. Al llegar a las puertas de la fortaleza, Vernon ordena atacar con la infantería. Allí Lezo había colocado a 300 hombres con sólo armas blancas, que repelen el ataque y causan 1500 bajas en las filas británicas.

Medalla conmemorativa británica
Blas de Lezo arrodillado ante Vernon
“El orgullo de España humillado ante Vernon”

Después de una fuerte discusión con sus generales, Vernon decide construir escalas y atacar de nuevo la fortaleza en la noche del 19 al 20 de abril. Blas de Lezo, adelantándose a la jugada, manda construir un foso de 2 metros de profundidad delante de la muralla. Los británicos al mando del general Woork, forman con granaderos, casacas rojas, y en vanguardia, envían a los esclavos jamaicanos, armados sólo con machetes. Después de recibir un duro castigo en su aproximación, al llegar a las murallas comprueban que sus escalas no alcanzan la altura de los muros y quedan desconcertados. Los españoles siguen disparando sobre ellos y causan una auténtica masacre. A la mañana siguiente Blas de Lezo ordena una carga a la bayoneta, que pone definitivamente en fuga a los británicos, los cuales se retiran a sus barcos.
Vernon enfurecido, continúa durante varios días un cañoneo incesante, hasta que el Alto Mando le ordena retirarse, el 20 de mayo. Los británicos tuvieron entre 8.000 y 10.000 muertos y unos 7.500 heridos, muchos de los cuales murieron en el trayecto a Jamaica. Esta severa derrota supuso el desmantelamiento de la flota británica y la muerte de sus mejores oficiales.
En su retirada, el almirante Vernon se alejaba de la bahía con su armada destrozada, le gritaba al viento una frase: «God damn you, Lezo!» (¡Que Dios te maldiga Lezo!). En respuesta escrita a Vernon, Blas de Lezo pronunció la inmortal frase:
«Para venir a Cartagena es necesario que el rey de Inglaterra construya otra escuadra mayor, porque ésta sólo ha quedado para conducir carbón de Irlanda a Londres, lo cual les hubiera sido mejor que emprender una conquista que no pueden conseguir.»

Monumento a Blas de Lezo en Cartagena de Indias

El rey Jorge II ante tamaña humillación, ordenó a los cronistas de la época que no hiciesen mención alguna de esa derrota en los libros de historia. Las monedas conmemorativas de la victoria, acuñadas en Inglaterra, llegaron a circular por España para la burla de los españoles.
Esta decisiva batalla supuso para España, el mantenimiento del imperio colonial en América y la supremacía en el mar de la Armada española, hasta principios del siglo XIX.

 

Bibliografía:   Lemaitre, Eduardo (1998). Breve Historia de Cartagena. Medellín: Editorial Colina. – “Diario puntual de lo acaecido en la invasión hecha por los británicos a la plaza de Cartagena”, por Manuel Ezequiel Corrales . 1883. – H. Moorhouse. Letters of English Seamen. (London: 1910) –  ‘Caribbean’ de James A. Michener.

Imagen| Medalla conmemorativa inglesa de Vernon y Blas de Lezo, Monumento de Blas de Lezo en Cartagenas de Indias

En QAH| La Batalla de Cartagena de Indias (I)

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