Cultura y Sociedad, Historia 


La batalla de Cartagena de Indias (I)

Esta batalla se encuadra dentro de la “Guerra de la oreja de Jenkins”, iniciada en octubre de 1739 y que se prolongó hasta 1748, entre España e Inglaterra.

Don Blas de Lezo – Museo Naval de Madrid

Inglaterra planea tomar la ciudad más importante del Caribe para el comercio español, Cartagena de Indias (actual Colombia), combinándola con otra operación en el Pacífico, mandada por el Comodoro Anson que contaba con el navío Centurión y seis navíos de guerra más. Esta operación fue un completo desastre ya que sólo el buque Centurión consiguió regresar a Inglaterra. Con ello Inglaterra pretendía el estrangulamiento del comercio español con América, que tanto ansiaba dominar, y la posterior caída del territorio en manos inglesas.
La batalla de Cartagena de Indias, comienza el 13 de marzo y concluye el 20 de mayo de 1741. Fue el episodio decisivo que marcó el desenlace de la “Guerra de la oreja de Jenkins” o Guerra del Asiento (1739–1748). La victoria de las fuerzas españolas, al mando del teniente general de la Armada Don Blas de Lezo, prolongó el dominio español en las colonias americanas y la supremacía española sobre los mares, hasta el inicio del siglo XIX.
La enorme flota británica comandada por el Almirante Vernon y compuesta por 186 buques, con 27.600 hombres, armada con 2.000 cañones, que salió desde Port Royal (Jamaica), es avistada el 13 de marzo, frente a las costas de Cartagena de Indias. Esta es la mayor fuerza de desembarco jamás conocida, hasta el desembarco de Normandía.

Cartagena de Indias estaba gobernada por el Virrey Sebastián de Eslava y defendida militarmente por uno de los más geniales soldados que haya dado España, el teniente general Blas de Lezo, que contaba con 3.600 hombres y seis navíos de guerra.

Ataque a Cartagena de Indias

Antes del desembarco, Vernon desarma las baterías de las fortalezas de Chamba, San Felipe y Santiago. Después cañoneó sin tregua la fortaleza de San Luis de Bocachica día y noche durante dieciséis días, defendida por Desnaux con 500 hombres que, finalmente, tuvieron que replegarse. Después cayó la Fortaleza de Bocagrande de entrada a la bahía. Tras estos sucesos Vernon consigue entrar con sus barcos en la bahía, a pesar de que en las dos entradas se hundieron en la primera cuatro barcos y en la segunda, dos barcos, para impedir la navegación del estrecho canal, en contra de la opinión de Blas de Lezo, que lo consideraba inútil.

Todos los defensores españoles se atrincheraron en la fortaleza de San Felipe de Barajas. Vernon, creyendo que la victoria era cuestión de tiempo, despachó un correo a Inglaterra dando la noticia de la victoria, donde se celebró grandemente la victoria y se acuñaron Medallas conmemorativas, que representaban a Blas de Lezo con ambas piernas, arrodillado ante Vernon y entregándole su espada con la leyenda “The pride of Spain humbled by Ad. Vernon”, es decir, “El orgullo de España humillado por el almirante Vernon”.

Parecía que la suerte estaba echada para la ciudad de Cartagena, pero eso todavía estaba por decidir, siendo defendida por el genial militar D. Blas de Lezo. Esto lo descubriremos en la siguiente entrada de esta serie sobre la batalla de Cartagena de Indias

 

Vía|  Lemaitre, Eduardo (1998). Breve Historia de Cartagena. Medellín: Editorial Colina. –

 Más Imformación|”Diario puntual de lo acaecido en la invasión hecha por los británicos a la plaza de Cartagena”, por Manuel Ezequiel Corrales . 1883. – H. Moorhouse. Letters of English Seamen. (London: 1910) –  ‘Caribbean’ de James A. Michener.

Imagen| D. Blas de Lezo – Museo Naval de Madrid, Ataque a Cartagena de Indias

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