Economía y Empresa 


La auditoría de cuentas

La actividad de auditoría puede ejercerse por aquella persona física o jurídica ,que reuniendo una serie de requisitos de capacitación, se encuentre inscrita en el Registro Oficial de Auditores de Cuentas del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC). La principal característica de su actuación, o al menos la que debería primar, es la independencia respecto de la empresa auditada, independencia que debe existir y parecer. Por ese motivo se dice que una auditoria no puede simultáneamente prestar servicios de asesoramiento a sus clientes.

El objetivo de la auditoria es determinar si las cuentas anuales expresan la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la empresa, para lo cual el auditor emite un informe que puede ser favorable (informe limpio); favorable con salvedades; desfavorable (informe con reservas, si las cuentas no reflejan una imagen fiel); o con opinión denegada (si el auditor se abstiene de emitir una opinión, sea por existir “limitaciones al alcance de la auditoria” o por existir incertidumbres muy significativas).

No todas las cuentas anuales deben ser objeto de auditoría, aunque todo empresario puede voluntariamente someter sus cuentas anuales. La ley establece una obligación de auditar paras las sociedades anónimas bursátiles, las sociedades de seguros y las sociedades de capitales que deban presentar balance ordinario.

Asimismo, el Juzgado puede acordar el sometimiento a auditoría de las cuentas anuales de cualquier empresario cuando acoja la petición fundada de quien acredite un interés legítimo. Además, en las sociedades de capital que no estén obligadas a auditoría, así como en las sociedades de responsabilidad limitada, la minoría que represente el 5% del capital social puede solicitar del Registrados Mercantil que nombre un auditor para revisar las cuentas anuales de determinado ejercicio.

Una vez elaboradas y adoptadas las cuentas anuales, los empresarios sociales se encuentran obligados a depositar dichas cuentas así como el informe de gestión y el informe de los auditores en el Registro Mercantil. También están obligados a ello las uniones temporales de empresas, fondos de inversión, de pensiones, de titulización hipotecaria y de titulización de activos. Con ello se da publicidad a dichas cuentas. Los empresarios individuales no están obligados a esto, aunque pueden depositar las cuentas siempre que estén previamente inscritos en el Registro.

El incumplimiento del deber de depositar las cuentas supone el cierre registral, de forma que no puede inscribirse en el Registro Mercantil, mientras persista el incumplimiento, ningún documento o título referido a dicha sociedad.

 

Vía | Elaboración propia

Imagen | ACR Audian Auditores

Más información | La importancia de la auditoria

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