Historia 


La actitud romana hacia la guerra en la República: Los ciudadanos (II)

El estado romano era aristocrático pero el ciudadano podía colarse entre las rendijas legales de Roma para ejercer cierta influencia. Polibio afirma que el pueblo es consultado para deliberar sobre la paz y la guerra y este debía ratificar o desaprobar las alianzas, los acuerdos de paz y los tratados. La realidad del asunto es que la decisión final era tomada en el Senado y no se conoce que una decisión senatorial fuera rechazada por el pueblo, incluso las votaciones sobre la política exterior debieron cesar antes del nacimiento de Polibio.

La influencia ciudadana venía dada de otra forma. Su opción de intervenir con interés o no en guerras concretas. Si los aristócratas veían la guerra como un medio de ascensión social, ¿tenían el mismo pensamiento los ciudadanos?¿Eran reclutados contra su voluntad?¿Era la obediencia reflejada en el patriotismo lo que les llevaba al servicio? Estas preguntas serán las que se respondan de forma sintetizada en esta segunda entrada sobre las actitudes romanas hacia la guerra.

Algunos historiadores han sugerido que el ciudadano medio era contrario a la forma más agresiva del imperialismo romano pero las fuentes no dejan huellas para afirmar esto ni para negarlo. En ciertas ocasiones cuando la Asamblea de ciudadanos y el Senado se encontraban en desacuerdo parece ser que era el órgano ciudadano el más agresivo en lo referente a la guerra. Hasta el 73 a.C. no encontramos a ningún dirigente de la Asamblea que rechace ninguna acción bélica. Para llenar el vacío y hacernos una idea que se acerque a la mente de un ciudadano romano durante la República, podemos utilizar al autor Plauto, que a pesar de contar con el mecenazgo aristócrata, escribía para un público ciudadano preocupado por la guerra. El texto plautino revela que el mayor interés que llevaba a un ciudadano a  la batalla era el botín.

Legionarios republicanos

Legionarios republicanos

Otra fuente que aporta luz a la mentalidad romana es la forma de reclutamiento durante el periodo republicano. La llamada a filas de los ciudadanos assidui (salvando las distancias y utilizando un término erróneo en esta época, estaríamos hablando de una especie de clase media. Por debajo de ella se situarían los proletarii) era un porcentaje muy elevado. Llegando a superar el 40% de los ciudadanos en la guerra de Aníbal. El ciudadano assidui participaba en 7 campañas militares de media a lo largo de su vida. Si la vida en activo de un legionario en la época de principios de la República era de 6 ó 7 años, en los años de Ánibal un ciudadano podía llegar a servir durante 17 años. El aumento de años en el servicio y la lejanía cada vez mayor de las campañas hace que el botín perdiera atractivo para el ciudadano medio y parece ser que a finales del periodo republicano la aversión al servicio militar se extiende. Esta aversión se capta al encontrarse leyes que regulan los años del servicio militar para que este fuera más corto y tuviera más atractivo para el ciudadano. A pesar de este dato, no debemos caer en el error de generalizar esta actitud negativa hacia la guerra en todos los assidui. No se debe contaminar la mente de los romanos con nuestros propios pensamientos del siglo XX hacia una acción bélica. Estos romanos se niegan a ir a la guerra no porque tuvieran un pensamiento pacifista, como los seres humanos de hoy día, sino porque los botines conseguidos ya no compensaban el riesgo que se corría en las guerras de finales del periodo republicano. Debido a este ascenso en la aversión a las acciones bélicas, el ejército romano terminará proletarizándose, es decir, bajando la exigencia en el reclutamiento abriendo la puerta a ciudadanos, que posiblemente no tuvieran nada que perder, y a extranjeros.

Por hacer un resumen sobre el tema del reclutamiento, durante la República romana fue creciendo la aversión a la guerra de forma progresiva en los ciudadanos que soportaban el peso de las acciones bélicas del Estado. Prueba de ello son los problemas para llamar a filas en campañas que no resultaban tan lucrativas como la del 151 a.C. en Hispania. Polibio escribe: “se apoderó de los jóvenes una especie de terror extraordinario, cosa que los hombres de más edad decían no haber ocurrido nunca antes”. A pesar de todo esto, el ciudadano cooperó de forma general pese a sentir rechazo a ser llamado a filas.

Hay otro factor que sirve para investigar las actitudes ciudadanas ante la guerra. El nivel de ferocidad y brutalidad que empleaba un legionario de a pie. Autores como Polibio o Livio minimizan la crueldad del ejército romano en la guerra y ensalzan su clementia, dato curioso que no hace otra cosa que intentar camuflar lo evidente: el ejército romano se comportó más ferozmente con sus enemigos que la mayoría de los otros pueblos del mundo mediterráneo. El sociólogo Stanislav Andreski afirma que una sociedad en la que un porcentaje elevado de la población participa en la guerra tiende a mostrarse sumamente feroz.

Legionarios romanos enfrentan una falange en Cinoscéfalos

Legionarios romanos enfrentan una falange en Cinoscéfalos

Prueba de esto son los macedonios ejecutados que habían sido hechos prisioneros en la batalla de Cinoscéfalos (197 a.C.) o la matanza de habitantes que supuso la victoria romana en Cartago Nova en el 209 a.C. Polibio relata las acciones de Escipión el Africano así: “(…) siguiendo la costumbre romana dirigió a la mayoría de ellos (los legionarios) contra los habitantes de la ciudad diciéndoles que mataran a todo lo que encontraran, sin perdonar a ninguno (…)

La mente del ciudadano aceptaba esta ferocidad como natural ya que todos los años salían legiones de Roma para ejercer la violencia contra otros pueblos. Sus acciones se parecen a las de muchos otros pueblos no primitivos pero la  crueldad romana destaca por encima de la de otras culturas. La regularidad en la guerra es la que hace que el ciudadano no se espante al presenciar ciertas escenas, por lo tanto, los crímenes de guerra no eran un freno psicológico.

Se debe tener en cuenta que estas afirmaciones están sujetas a una interpretación generalizada y que analizar la mente de un ciudadano de forma individual se escapa a la ciencia histórica al menos de momento. Para finalizar quiero dejar constancia de una frase de Polibio que refleja una de las máximas de la cultura romana y así ayudar al lector a pensar como un romano durante la República:

“el empleo de la violencia para cualquier fin es una característica romana”

 

Vía| Harris V. William, Guerra e Imperialismo en la Roma Republicana. 327-70 a.C. Siglo XXI; 1998.

Imágenes| Legionarios, Cinoscéfalos.

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