Jurídico 


La acción subrogatoria

Toda obligación consiste en dar, hacer o no hacer alguna cosa, y por el principio de la responsabilidad patrimonial universal, la misma se hace efectiva con todos los bienes del deudor, sean estos presentes o futuros.

Uno de los medios para hacer efectivo el cumplimiento de la obligación es la llamada acción subrogatoria.

El artículo 1111 dispone que “los acreedores, después de haber perseguido los bienes de que esté en posesión el deudor para realizar cuanto se les debe, pueden ejercitar todos los derechos y acciones de éste con el mLa acción subrogatoriaismo fin, exceptuando los que sean inherentes a su persona; pueden también impugnar los actos que el deudor haya realizado en fraude de su derecho”

Por lo que a tenor del mismo podemos definir la acción subrogatoria como el recurso que la ley concede a los acreedores que de otro modo no pueden cobrar sus créditos, para ejercitar los derechos y acciones no utilizados por el deudor, cuando no sean inherentes a su persona.

Se trata por lo tanto de un medio para proteger el crédito del acreedor, si bien, es una acción de carácter indirecto u oblicuo, lo cual significa que las cantidades así obtenidas pasan a engrosar el patrimonio del deudor sin que el acreedor que ejercita la acción subrogatoria ostente, preferencia alguna en la satisfacción del crédito. No consigue por ello el acreedor satisfacer de forma directa el crédito, sino favorecer el patrimonio de su deudor para que éste le satisfaga el crédito.

El acreedor accionante puede ejercitar las acciones de su deudor, no sólo hasta el límite y cuantía de lo que a él se le debe, sino en su totalidad, sin perjuicio de la obligación de devolver al deudor lo que sobre una vez que se haya hecho pago del crédito y los daños y perjuicios. Por otro lado, lo obtenido queda afecto no sólo al derecho de crédito del acreedor que actuó, sino a los que puedan ostentar otros acreedores.

Por ello, no hay que confundir la acción subrogatoria con la denominada acción directa del acreedor contra los deudores de su deudor (debitor debitoris). Esta acción es la que compete en ciertos casos a los acreedores para reclamar, en su propio nombre, del deudor de su deudor lo que importa a la satisfacción de su crédito. Simplificando mucho las relaciones entre ellos existentes, no sólo permitiendo al acreedor que la ejercita apropiarse el valor obtenido por ella, en su totalidad o hasta el importe de su crédito, sin tener que compartirlo con los demás acreedores, como ocurría con la acción subrogatoria, en la cual el acreedor está obligado a repartir el provecho entre todos los acreedores, si éstos se presentan en el tiempo oportuno. Si bien, hay que tener en cuenta que esta acción sólo está admitida en casos particulares.

El Código Civil la regula en el artículo 1552 cuando permite al arrendador dirigirse contra el subarrendatario, en el 1597 que permite a los que ponen su trabajo y materiales en una obra ajustada alzadamente por el contratista, contra el dueño de la obra, hasta la cantidad que éste adeude a aquél y el 1722 que concede en ciertas hipótesis acción al mandante contra el sustituto.

Vía| Código Civil

Imagen| Acción subrogatoria

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