Economía y Empresa, Finanzas 


La absorción de pérdidas como elemento de gestión del riesgo

La gestión de riesgos se ha convertido en la piedra angular del gobierno y toma de decisiones de las entidades en la industria financiera. Este escenario es resultado de la crisis financiera y el tsunami regulatorio por el que atraviesan los sectores asegurador y bancario.

 

 

 

Las entidades financieras representan figuras destacadas en la estructura financiera de los países por su cometido, aportando liquidez a todo el sistema, por lo que suponen importantes actores en la economía. Debido al papel que desempeñan  y como consecuencia de la falta de solvencia de las entidades durante la crisis financiera, el regulador ha tomado medidas mitigantes del riesgo, emitiendo nuevas normas que obligan a las compañías a cumplir con determinados estándares en relación a gobierno, finanzas, liquidez, solvencia o capital.

Por este motivo, mantener la solvencia de las entidades, mediante el cumplimiento de los capitales regulatorios y económicos se ha convertido en un aspecto fundamental en la gestión de riesgos para garantizar la estabilidad de todo el sistema financiero.

Con ello, se diferencian el capital económico, incluido en el balance e invertido por accionistas e inversores; el capital regulatorio –‘Core Capital’ – exigido por el regulador para mantener la solvencia del sistema; y el capital económico, calculado según metodología interna con el objetivo de asegurar la correcta gestión de los riesgos a los que las entidades se enfrentan – además, es el capital con mayor sensibilidad al riesgo. Tal  diferenciación lleva a poner el foco en el cálculo del capital económico como eje de la gestión y estrategia de la entidad, así como el gobierno de los riesgos.

Uno de los pilares fundamentales en cuanto al capital económico es el riesgo de crédito, para lo que las entidades disponen de la opción de desarrollar modelos internos para el cálculo de dicho riesgo. Este resultado debe reflejar la pérdida inesperada de la entidad por las exposiciones de riesgo de crédito que mantiene.

El cálculo de capital por riesgo de crédito a través de modelos internos se lleva a cabo mediante la construcción de modelos y parámetros de riesgo de crédito. Dichos parámetros son:

  • PD. Probabilidad de Default o tasa de incumplimiento. Este parámetro supone un porcentaje que representa la probabilidad de que una operación o cliente incumpla sus obligaciones de devolución de deuda.
  • LGD. Los given default. La severidad es un parámetro que mide el riesgo y probabilidad de recuperación de la deuda remanente una vez el cliente ha incumplido.
  • EAD. Esta métrica de riesgo representa la exposición del cliente o de la operación en cada momento si éste incumpliese.

Estos parámetros se combinan para conocer la pérdida esperada, obtenida de la siguiente manera:

Pérdida esperada = EAD x PD x LGD

Tal y como se muestra, la multiplicación de estos valores representa la pérdida esperada de la entidad, la cual deberá integrar la entidad en su capital.

Para dar respuesta a esto, las entidades financieras deben desarrollar modelos estadísticos que parametricen y tangibilicen el comportamiento de sus clientes con el objetivo de obtener unos parámetros lo mejor ajustados a la realidad de la entidad posible.

Con todo, se espera que la industria financiera absorba las pérdidas esperadas por riesgo de crédito a través del cálculo de estas métricas de riesgo. Por ello, el establecimiento del capital en las entidades financieras son una garantía de la gestión de los riesgos por el que también se persigue medir la solvencia de los bancos.

Vía| Elaboración propia
Más información| Banco de España
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