Patrimonio 


Keith Haring: la renovación del graffiti

El pasado 16 de febrero se cumplieron 25 años de la muerte de uno de los artistas más reconocidos en el ámbito del pop y del graffiti, Keith Haring. Por ello, es un buen momento para reflexionar sobre su trayectoria y su obra. Keith Haring nació en 1958 en Kutztown, Pennsylvania. Desde pequeño, su gran afición fue el dibujo, que desde temprana edad estuvo muy influenciado por los dibujos animados emitidos en televisión, que marcaron sin duda su modo particular de entender la figuración. Durante 1978 y 1979 estudió en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York, bajo la dirección de figuras como Keith Sonnier o Joseph Kosuth.

Sin título, 1985

Sin título, 1985

Pero rápidamente, su interés viró hacia el graffiti y la intervención urbana. Haring, al igual que otros artistas jóvenes de su época, entendió la ciudad como un lienzo abierto en el que expresarse y dar rienda suelta a su imaginación. Sin embargo, su modo de entender el graffiti no pasaba por plasmar una firma en la pared, sino en tomar el muro como un soporte en el que desarrollar una escena, una ventana abierta a la imaginación, y por ello es considerado uno de los pioneros dentro del postgraffiti. El postgraffiti será el arte callejero de la pintura mural y de la intervención urbana.

Las obras de Haring muestran el ethos de una generación marcada por la cultura Pop. Todo ello lo demuestran sus obras, que en sus múltiples formatos, ya sea callejero, en papel, lienzo o en múltiples objetos, beben directamente del mundo cotidiano, al igual que el arte de otros artistas como Andy Warhol. Haring adoptó también su obra a una nueva forma cultural, en la que entraba el arte, pero también la música, la moda u otras tendencias, factor decisivo que ha ayudado a generalizar su éxito comercial en todo el mundo.

Ignorance = Fear. Silence = Death, 1989

Ignorance = Fear. Silence = Death, 1989

Haring utiliza una iconografía muy personal, en la encontramos elementos sexuales, siluetas humanas, perros, u otras figuras como televisores, teléfonos o referencias a la energía nuclear. Entre sus rasgos más relevantes están el uso de colores llamativos, y un juego entre la figuración sin rasgos corporales concretos, y una composición tan compleja y caótica, que en ocasiones consigue crear un conjunto casi abstracto. Sus obras se presentan como un horror vacui, en el que las figuras, flotando sobre fondos neutros de color, se expanden y acaparan todo el espacio posible e incluso más allá.

Su homosexualidad también condicionó fuertemente su producción. Los años setenta y ochenta fueron claves para la lucha por los derechos de los homosexuales, y Haring fue un artista muy comprometido con esta causa. La expansión del Sida como una de las enfermedades más mortíferas del momento, provocó que parte de la sociedad mirara a los homosexuales como un colectivo enfermo y “depravado”. Por ello, Haring realizó diferentes carteles para concienciar a la sociedad, dejando claro que el miedo a lo diferente viene provocado de la ignorancia, y que el silencio dado a los enfermos de Sida sólo ayudaba a aumentar las muertes.

Finalmente, Haring murió víctima del Sida el 16 de febrero de 1990, con apenas 31 años. Hoy en día, es reconocido como una figura clave en el desarrollo del arte callejero, pero sus obras han traspasado el umbral de la cultura popular, siendo reconocibles y apreciadas por todos.

 

Vía| Haring

Imagen| Ignorance, Sin título, Perro

En QAH| ¿Puede encontrarse arte en las calles?, ¿Podemos considerar arte la publicidad?

RELACIONADOS