Jurídico 


Justificando el “Impuesto al Sol”

El viernes 9 de octubre se aprobó por el Consejo de Ministros el R.D. 900/2015 “Por el que se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas de las modalidades de suministro de energía eléctrica con autoconsumo y de producción con autoconsumo” popularmente conocido ya como “Impuesto al sol” o “peaje al sol”.

Mucho se ha hablado a lo largo del último año acerca de este polémico Reglamento, que ha sido objeto de duras críticas por distintos colectivos durante su todo trámite de estudio y aprobación. Y principalmente ha sido criticado por imponer una tasa a las instalaciones de generación eléctrica privadas, conocidas como de autoconsumo.

Generación Centralizada y Generación Distribuida.

El modelo tradicional de nuestro sistema eléctrico es el de la generación centralizada. La energía se genera por grandes centrales, que vierten la electricidad a la Red. A través de las líneas de alta tensión, subestaciones, líneas de media tensión, transformadores y líneas de baja tensión, llega hasta nuestros hogares y empresas. De aquí se deducen dos costes a satisfacer por el abonado a la línea eléctrica: el de la energía consumida (Generación); y el de la Red de transporte y distribución necesaria para llevar dicha energía desde el punto de generación (central generadora eléctrica) hasta el punto de consumo (empresa, industria, hogar).

Con el desarrollo de nuevas tecnologías, se han desarrollado hoy sistemas eficientes de generación en el propio hogar o industria, que permiten al consumidor producir energía “in situ”, ahorrándose el pago a la central eléctrica y a la red de transporte y distribución de electricidad. Por ejemplo, mediante unas placas solares en el techo de nuestra vivienda, podemos aprovechar la luz del sol para generar electricidad, y toda la energía que logremos por esta vía no tendremos que comprarla en la red general.

Autoconsumo.

solar-cells-708178__180Así, en ello consiste básicamente el autoconsumo. En instalar placas solares, o tecnología solar térmica, o molinos de viento, o bien baterías de almacenamiento.

El artículo 2 del R.D. al establecer el ámbito de aplicación nos dice que <<Se exceptúa de la aplicación del presente real decreto a las instalaciones aisladas>>. Por lo que los autoconsumidores aislados de la Red no sufrirán ningún tipo de tasa o coste por sus instalaciones de generación o almacenamiento.

Es muy importante tener ello en cuenta, puesto que las instalaciones afectadas por los peajes al autoconsumo son aquellas que están conectadas a la red general.

Y es que el autoconsumo tiene evidentes deficiencias, pues solo genera electricidad con unas condiciones climatológicas determinadas (aire, sol). Por ejemplo, un consumidor con placas solares podrá generar su propia electricidad durante un día soleado, pero al caer la noche (o cuándo se agote la electricidad que haya podido almacenar en su batería) necesitará demandar la electricidad de la red general.

Los costes del sistema.

bulb-160207__180La factura eléctrica se divide principalmente en el término de energía (o término variable) que factura los kwh consumidos. Y en el término de potencia (o término fijo) por la potencia adscrita en la red. Como vimos más arriba, el consumidor debe satisfacer dos costes principales, el de la Generación, que se pagaría vía término variable de la factura, y el de la red de distribución, que se pagaría vía término fijo de la factura. (Además hay costes por energía reactiva y por el alquiler del equipo de medida, que también estarían en la parte de costes de la red).

Sin embargo, durante los últimos veinte años se han producido distintos costes extras, pendientes de amortizar, que conocemos como déficit de tarifa (sistema extrapeninsular, subvenciones a las renovables, Elcogas, subvención al carbón nacional, etc..). Y dichos costes extra se cobran tanto en los peajes del término fijo de la factura, como en los peajes del término variable de la factura, por todos los consumidores españoles.

Fundamento del peaje al autoconsumo.

Llegados a este punto, podremos entender la justificación del peaje al autoconsumidor que impone este nuevo Real Decreto. Y es que en la medida en que un número determinado de consumidores se doten de instalaciones de autoconsumo, pero sigan conectados a la Red para utilizarla cuándo no puedan utilizar su unidad de autoconsumo, estarán reduciendo su consumo de kwh en la factura eléctrica (por toda la energía que produzcan por ellos mismos) y podrán reducir también la potencia contratada (por la menor potencia que necesiten gracias a su instalación autónoma de generación o almacenamiento).

Si rebajan tanto el término fijo como el término variable de su factura, mientras siguen aprovechando el sistema de la red centralizada de generación y distribución de energía, estarán reduciendo su parte de pago de los costes fijos y de los costes extraordinarios del déficit de tarifa, por lo que dicha reducción deberá compensarse subiendo lo que pagan el resto de consumidores. En resumidas cuentas, echarán al hombro ajeno el coste de algo de lo que ellos mismos también son sujetos pasivos. Por lo que se produciría una profunda injusticia. (De no subir los costes al resto de consumidores, el déficit seguiría creciendo y alargándose en el tiempo).

Por ello, está justificado el imponer un peaje al autoconsumo, que equivalga a lo que el autoconsumidor deja de pagar en la factura eléctrica, de manera que dicho coste no recaiga en el resto de consumidores.

Vía| Juan Ramón Rallo Libertad Digital

Más Información| BOE R.D. 900/2015  El Periódico de la Energía

Imágenes| Pixabay

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