Jurídico 


Justicia y lenguaje accesible

¿Se imaginan ustedes leyendo una notificación judicial en los siguientes términos?:

Este juzgado quiere que vengas aquí el próximo día 16 de mayo, a las 12:00. Te llamaremos antes para recordártelo.

Ese día el juez te preguntará cosas sobre ti. Quiere que le cuentes qué sabes hacer y qué no. También quiere saber qué te gusta hacer, cuáles son tus deportes favoritos, aficiones y cosas así. Te preguntará además sobre las cosas que son difíciles para ti.

Cuando estés con el juez, él te explicará por qué te llamó y hablará contigo de forma muy amable.

Si quieres, ese día un amigo o familiar que tú elijas podrá acompañarte cuando vayas a hablar con el juez.

Además, el juez hablará de ti con tus padres, tus hermanos, un médico y otras personas que te conocen bien, como tu profesora o la trabajadora Social de tu ayuntamiento.

Después de hablar contigo, el juez va a decidir qué ayuda necesitas solo para aquellas cosas que tú no puedas hacer solo. Las cosas que tú puedes hacer por ti mismo deberás seguir haciéndolas sin ayuda. También te dirá cómo puedes manejar tu propio dinero. A lo mejor te dice que necesitarás a alguien para que te ayude con esto a veces o siempre.

Siempre te tendrán que preguntar tu opinión sobre tus cosas. Tu opinión será lo más importante cuando se decida sobre ti así que di siempre lo que te gusta o apetece. 

El juez te dirá qué persona te ayudará cuando vayas a tomar una decisión sobre ti o tus cosas.

Cuando tú creas que puedes hacer solo alguna de las cosas que el juez ha dicho que debes hacer con ayuda, vete a ver al juez y díselo.

Lectura fácil

Esta redacción, que puede resultar chocante, es una copia casi literal de la sentencia redactada en formato de lectura fácil por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en México, al resolver el Amparo en revisión nº 159/2013 de una persona con síndrome de asperger que previamente fue declarada en régimen de interdicción (en España se puede equiparar al mal llamado régimen de incapacitación). Sin entrar ahora a valorar el estado actual de la legislación mexicana en relación con la regulación de la interdicción tras la ratificación de la Convención de Naciones Unidas sobre Derechos de las Personas con Discapacidad (CNUDPD) ni tampoco el español, al que en otras ocasiones nos hemos referido, lo destacable y meritorio en este caso es el evidente esfuerzo que en ese país, al igual que en otros de nuestro entorno más cercano, se viene haciendo por dar cumplimiento a una de los imperativos de la Convención que, no olvidemos, forma parte de nuestro ordenamiento jurídico interno desde su ratificación en el año 2.008, cual es el de acceso a la justicia de las personas con discapacidad en igualdad de condiciones con los demás, en este caso, a través del dictado de las resoluciones que les afecten en un lenguaje claro y comprensible para ellas. Dicha imposición normativa encuentra su reflejo, en primer lugar, en el artículo 13 de la propia CNUDPD, pudiendo tener la consideración de un ajuste de procedimiento por cuanto, en la legislación mexicana, la redacción de las resoluciones judiciales en formato accesible no exime de la obligación del dictado de aquellas en formato tradicional sino que se presenta como un complemento al propio procedimiento o ajuste del mismo para facilitar la comprensión de su contenido a la persona afectada y, por tanto, su participación en el procedimiento en igualdad de condiciones con las demás. Es reflejo igualmente del derecho a la información ordenado en el artículo 21 del mismo texto. Y es que si la persona afectada no comprende el contenido de la resolución que le concierne, resulta evidente que no se habrá conseguido el objetivo principal de la Convención, es decir, el ejercicio de sus derechos en igualdad de condiciones con los demás. La CNUDPD no ofrece ninguna duda respecto a la obligación de adoptar ajustes razonables, incluso de procedimiento, para la consecución de este objetivo.

Existe un tímido precedente en nuestra legislación que en cierto modo pretendía recoger este derecho de las personas más vulnerables. Me estoy refiriendo a La Carta de Derechos del Ciudadano ante la Justicia, producto del Pacto de Estado para la Reforma de la Justicia de 28 de mayo de 2001 en forma de proposición no de ley, aprobada por el Pleno del Congreso de los Diputados el 16 de abril de 2002. En ella se hablaba, en primer lugar, del derecho de los ciudadanos a que las citaciones, notificaciones, vistas o resoluciones judiciales se realicen en un lenguaje sencillo y comprensible. En segundo lugar y, en relación con los discapacitados reconocía que aquellos con una discapacidad sensorial, física o psíquica podrán ejercitar con plenitud los derechos reconocidos en esa Carta y en las leyes procesales. Sin embargo, sólo se reconocía en ella expresamente el derecho a utilizar intérpretes o medios tecnológicos para obtener información o practicar actos procesales a los ciegos, sordos o mudos, sin previsión alguna para facilitar la comprensión y el ejercicio de sus derechos a las personas con discapacidad intelectual o psíquica. El art.13 CNUDPD no deja lugar a dudas y obliga a los jueces a facilitar también el acceso de éstas a la justicia. Sin embargo, el acceso pleno de las personas con diversidades funcionales intelectuales a las sentencias emitidas, no se agota con permitir que tengan conocimiento de la mismas, sino que los órganos jurisdiccionales deben implementar formatos de lectura fácil, a través de los cuales, dichas personas puedan comprender lo resuelto en un caso que afecte su esfera jurídica. No obstante, la redacción del formato de lectura fácil no será idéntico en todos los casos, sino que estará determinada por la discapacidad concreta.

Es quizá aquí donde todavía no se ha llevado a cabo el mandato del párrafo segundo del mismo precepto, cual es el de promover la capacitación adecuada de los que trabajan en la administración de justicia, especialmente la de los jueces, para garantizar el efectivo acceso a la justicia de las personas con discapacidad intelectual.

Vía|UNAM
Más información|cuento para discapacitados intelectuales
Imagen| Lectura fácil 
En QAH|Los derechos del ciudadano ante la justicia

RELACIONADOS