Jurídico 


Proyecto de Ley de Jurisdicción Voluntaria

Alberto Ruíz Gallardón, Ministro de JusticiaDando cumplimiento a la Disposición Adicional 18ª de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, el pasado 31 de Octubre se aprobó el proyecto de Ley de Jurisdicción Voluntaria.

La característica esencial de la Jurisdicción Voluntaria es la ausencia de contradicción o controversia entre los interesados, y  lo que la diferencia precisamente de los procesos contenciosos (de hecho la ley no habla de partes sino de interesados, ni tampoco de proceso, sino de expediente).

Por la Jurisdicción Voluntaria se resuelven asuntos en los que no hay litigiosidad pero que necesitan de la intervención de un órgano judicial, para la tutela de determinados derechos.  Por ejemplo, la necesidad de autorización judicial para el reconocimiento de la filiación no matrimonial, o para una donación de órganos entre vivos, donde debe ser un juez quien compruebe que se realiza voluntariamente, sin ningún tipo de coacción.

Actualmente se venía rigiendo por los artículos 1811 a 1824 de la LEC 1881 ( los cuales quedarían derogados con la promulgación de esta Ley).

Dentro de lo más destacado de este Proyecto de ley:

1)  Se distingue entre Jurisdicción Voluntaria propiamente, en la que los expedientes son tramitados en sede judicial por Jueces o Secretarios Judiciales y aquellos otros asuntos que pasarán a ser expedientes notariales y registrales, siendo encomendados a Notarios y Registradores de la Propiedad y Mercantiles.

Se fija un procedimiento único ( o solo en sede judicial o solo  ante otros fedatarios públicos), salvo en tres supuestos, en los que se prevé la posibilidad de tramitación por los dos procedimientos alternativos: en matrimonios y divorcios, en las consignaciones de deuda, y en el reconocimiento de deudas no contradichas.

Por ejemplo, en los matrimonios, se mantienen las vías tradicionales de formalizar la unión (civil y religiosa), y se incluye a los notarios, que podrán expedir los expedientes matrimoniales y realizar la unión.

Así como en las separaciones y divorcios, los ciudadanos podrán acudir al juzgado o al notario, según entiendan más conveniente a sus intereses, siempre que: se haga de mutuo acuerdo, no existan hijos menores, ni personas con capacidad judicialmente completada (nueva denominación con la que de acuerdo con la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho de las personas, se designará a las personas con discapacidad)

2) Expedientes de jurisdicción voluntaria tramitados en sede judicial:

Corresponderán particularmente a los jueces los asuntos relativos a la persona, familia, sucesiones y alguno en materia mercantil, como por ejemplo, autorización judicial del reconocimiento de la filiación no matrimonial, así como el otorgamiento de la dispensa para contraer matrimonio.

Además como novedad importante, la ley elimina el supuesto de emancipación por matrimonio a los 14 años, elevándola ahora a los 16 años.

3) Expedientes registrales. Los registradores de la Propiedad y Mercantiles se ocuparán de los expedientes registrales, entre los que figurarán la convocatoria a Junta General de las sociedades.

4) Expedientes notariales. Salen de la Jurisdicción voluntaria para configurarse como expedientes notariales, entre otros  la declaración de herederos cuando no halla testamento, o  la protocolización de los testamentos ológrafos.

En definitiva, con la aprobación de esta ley se va a pretender agilizar la tutela de los derechos de la persona y de los expedientes en materia civil y mercantil, así como regular los supuestos en los que se solicita la intervención de un juez, cuyo trabajo se descarga. Además, de ampliar la competencia de los secretarios judiciales, registradores y notarios.

Vía| Otrosí, Law Center

Imagen| Alberto Ruíz Gallardón, Ministro de Justicia

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