Reflexiones 


Juegos en Educación: “jugar y aprender”

 

Es un hecho ineludible la sensación que causan los juegos en muchos de sus seguidores, estos consiguen conectarse directamente con el subconsciente y producen un resultado cautivante en sus participantes, se crea la sensación de avanzar, donde los jugadores siempre experimentan adelantos y los logros se convierten en estímulos para seguir descubriendo. Es un efecto que indiscutiblemente vale la pena estudiar, pues es lo que muchos educadores desearían conseguir en sus alumnos, esa característica cautivante y envolvente que producen los juegos.

Desde niños muchas maestras inducen a sus alumnos a actividades lúdicas y éstos se muestran favorecidos por dichas prácticas, con ellas experimentan la virtud formativa, se desarrolla la paciencia, la tenacidad, el orden, la exactitud, la precisión y esto sin duda es de importancia para el desarrollo de la personalidad. A pesar de las bondades de los juegos que se observan a temprana edad, al avanzar un poco más en la cronología individual y evolución formativa los docentes dejan atrás este tipo de actividades y muchas veces se olvida la connotación que éstos pueden tener sobre muchas personas, se crea una disociación de estos escenarios, el formativo y el lúdico.

El juego es una actividad vital, es de las primeras cosas que aprendemos en nuestras vidas y que nos va despertando habilidades motoras, sociales, cognitivas y emocionales entre otras. Es en la infancia, donde se desarrollan las capacidades físicas y mentales que contribuyen en gran medida a adquirir y consolidar de forma creativa patrones de comportamiento, relación y socialización.

Encontramos que un porcentaje elevado de jóvenes son practicantes de algún juego, lo que aporta unas habilidades especiales y muchas veces esenciales en el desarrollo personal. Indistintamente, se trate de un juego con fines didácticos o no, todos nos enseñan a fijarnos una meta, que las cosas no se consiguen en el primer intento y que es necesaria la perseverancia para poder llegar al final. Nos inducen a administrarnos y elegir lo que queremos, no podemos tener todas las armas, todos los coches, todas las protecciones, siempre nos toca decidirnos por algunas cosas y aprender a sobrellevar el juego con esas elecciones que hemos tomado.

Todas estas características del juego nos llevan a pensar que es un elemento que podemos incorporar en la docencia para adquirir habilidades, destrezas y conocimientos que nos impulsen a un mejor desarrollo. Hoy en día gracias a la diversidad de herramientas y opciones que nos ofrece Internet, encontramos un gran número de recursos que nos permiten complementar nuestra práctica docente con estas actividades lúdicas.

En todo proceso educativo, los docentes buscamos múltiples recursos que nos ayuden en la transmisión de los contenidos y en la aplicación y puesta en práctica de los mismos, observando que el juego es una herramienta que llevada al aula, con unos objetivos claros y precisos, genera un ambiente óptimo para que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea ameno, dinámico, efectivo y productivo.

Vía| Gamificación como método de esnseñanza

Imagen| Pasapalabras Informático

En QAH| 5 aplicaciones gratis para niños

En Colaboración| MIDDOS

RELACIONADOS