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John Heartfield. El fotomontaje como arma

John Heartield en 1957

John Heartield en 1957

El fotomontaje es una de las contra-imágenes del poder más importantes del siglo XX. Los nuevos medios permiten nuevas técnicas, y dentro del fotomontaje concretamente podemos destacar la figura de John Heartfield.

John Heartfield nació en 1891 en Berlín. Su nombre oficial era Helmut Herzfelde, pero decidió anglicanizarlo tras surgir un fuerte sentimiento anti-inglés en Alemania. Desde joven trabajó con su hermano y con George Grosz. Todos ellos formaron parte de la fundación del ala berlinés del Dadá. Como sabemos, el dadaísmo trataba de rebelarse ante el arte tradicional, creando el anti-arte.

Durante estos años surgen los primeros fotomontajes, avalados por los dadaístas por sus connotaciones mecánicas. El hecho de montar o encajar las imágenes hacía que se perdiera el genio del artista, convirtiendo el proceso en algo mecánico, contrario al arte tradicional.

"Hitler el superhombre: traga oro y suelta chatarra". 1931

“Hitler el superhombre: traga oro y suelta chatarra”. 1931

En 1918 Heartfield entró a formar parte del recién formado Partido Comunista Alemán. Y es que su implicación política podrá verse a lo largo de toda su obra, ya que fue uno de los primeros que usó el fotomontaje como imagen política. Así, se alejaba de esos primeros planteamientos dadaístas contra todo, y se centraba en la propaganda del lado del comunismo. Con el tiempo perfeccionará la técnica, pasando de los primeros fotomontajes más cercanos al collage, a otros en los que ya no podremos prácticamente ver la mano del autor en la modificación de la imagen.

Su producción más importante la realizó entre 1930 y 1938 cuando trabajó para la revista AIZ, donde publicó 237 fotomontajes. Esos años además fueron complicados, ya que cuando Hitler ganó las elecciones en 1933 tuvo que huir a Praga, aunque siguió publicando para la revista desde allí.

Los fotomontajes aludirán a todos los conflictos instigados por las potencias fascistas en los años treinta. Hitler y las figuras más importantes del nazismo serán los personajes más tratados. Éstos aparecerán siempre parodiados, pero no sólo con la intención de ridiculizar a los representados, sino que quería promover la crítica en los lectores de la revista. La imagen estará muy cuidada, y a su vez irá unida indiscutiblemente al texto que la acompaña.

"¡Hurra! Se ha acabado la mantequilla", 1935

“¡Hurra! Se ha acabado la mantequilla”, 1935

Su imagen más famosa sin duda es la de Hitler el superhombre: traga oro y suelta chatarra. A modo de radiografía, vemos a Hitler y su columna vertebral compuesta de monedas de oro. Está criticando cómo se produjo el ascenso de Hitler y el nazismo en Alemania, apoyados por las grandes fortunas. Además, deja en evidencia la contradicción entre la retórica anticapitalista nazi, y sus prácticas procapitalistas después. En otro de sus fotomontajes más famosos, ¡Hurra! Se ha acabado la mantequilla, Heartfield reproduce las palabras del ministro Goering, que dijo: “El hierro siempre hace fuerte a un país; la mantequilla y la manteca sólo hacen engordar a la gente”. Por ello, tomando la frase literalmente, coloca a una familia nazi, mordisqueando en la mesa el hierro de una bicicleta.

Su obra es mucho más dilatada, y trata otros muchos temas y personajes, siempre tomando la actualidad del momento como inspiración. En 1948 pudo volver Alemania y fundó su propia editorial. Siguió activo algunos años hasta que murió en 1968 en Berlín.

 

Vía| ADES, Dawn. Fotomontaje, Barcelona: Gustavo Gili, 2002 (Ed. original: Photomontage, Londres: Thames and Hudson, 1976).

Imagen| John Heartfield, Hitler el superhombre, Se ha acabado la mantequilla.

Vídeo| YouTube: Arte contra el Nazismo; John Heartfield.

 

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