Historia 


¿Jinetes asturianos defendiendo el Muro de Adriano?

Una de las muchas virtudes que poseía la República de Roma y el posterior Imperio Romano era sin duda tener la mente abierta con una curiosidad casi pediátrica que les permitió adoptar como suyos gran cantidad de avances no solo políticos, científicos y sociales sino también militares.

El ejército del Senado y el Pueblo de Roma, más comúnmente conocido por sus siglas SPQR -Senatus Populusque Romanus- era en la Edad Antigua posiblemente la tropa mejor organizada y con la infantería más formada y equipada del mundo -aunque probablemente Esparta y Macedonia tendrían algo que decir al respecto-. También cabe destacar que fue una de las primeras huestes que contó con una soldadesca profesional y no simplemente reclutas o levas, lo que hizo del ejército de Roma un rival tan formidable que se convirtió en el amo de medio mundo. Sin embargo, el ejército romano poseería una gran desventaja con respecto a sus enemigos Britanos, Galos y Celtíberos: carecía de su habilidad ecuestre. La caballería romana estaba representada en los équites, que formaban a su vez parte de la clase social ordo equester. Su posición llevaba implícita cierta nobleza proveniente de los tiempos de los reyes de Roma y durante el Imperio tenían el derecho de llevar el angustus clavus, las dos rayas púrpuras en la túnica para denostar su posición social. Evidentemente este tipo de caballería era muy valorada en Roma pero seguía contando con la desventaja de que era extremadamente cara de mantener y que sus integrantes era prácticamente todos patricios por lo que se usaba habitualmente en combates ya ganados de antemano. En cambio, los pueblos celtas que también contaban con su propia caballería noble tenían además jinetes más ligeros para misiones de escaramuzas, flanqueo, hostigamiento o de persecución del enemigo.

Es importante recordar que ya en los primeros años del Imperio, los ejércitos romanos estaban formados por más extranjeros –peregrini– que ciudadanos romanos, que a su vez quedaban como remanente en pequeño número dentro de los cuerpos centrales de la infantería legionaria, exclusiva para ciudadanos. Estos veteranos soldados romanos estaban ayudados o auxiliados en el combate por guerreros autóctonos de las zonas de conflicto: los auxiliares. Estos habitantes en las provincias del Imperio no itálicos desarrollaban habitualmente labores o habilidades especializadas de las que carecían las legiones, muy especialmente destacaron los arqueros sirios, los honderos íberos, los jabalineros griegos y los jinetes celtas.

Provincias del Imperio Romano

Provincias del Imperio Romano

Hispania fue una de las provincias más ricas dentro del Imperio Romano, no solo a nivel mineral –oro y plata fundamentalmente-, mercantil o agrario sino también militar. Los espadachines íberos, los honderos baleares y los scutarii lusitanos estaban enormemente valorados dentro de las Auxilia romanas, pero si había un cuerpo fundamental para Roma esos eran los jinetes astures.

Los asturesasturii para los romanos- eran un pueblo celta prerromano que habitaba lo que actualmente sería el Principado de Asturias, León, Zamora, la parte más oriental de Lugo y Orense, y parte del distrito portugués de Braganza y destacaron en el ejército romano por su gran habilidad ecuestre flanqueando las líneas enemigas. Etimológicamente es fácil relacionar su nombre con el de Asturias, pues bien han tomado su denominación de la región o fue su nombre el que fue dado a la tierra -esto no se sabe muy bien aun a día de hoy, aunque decir que Asturias proviene del celta stur que significa río y que a su vez el río Esla antiguamente denominado Astura sería el lugar a cuyas orillas se asentaron los astures-. Sea como fuere, los romanos tras conquistarlos adoptaron sus habilidades y reclutaron gran cantidad de astures como jinetes de caballería auxiliar.

Como decíamos anteriormente, las unidades auxiliares estaban formadas por ciudadanos no romanos de las provincias conquistadas por lo que los nombres o denominaciones de tales ejércitos eran tomadas directamente de los lugares en los que se reclutaban o bien por la procedencia de sus soldados. En concreto, la caballería auxiliar estaba organizada en alas quinquagenarias, llamada así porque cada unidad estaba formada por 512 hombres divididos en 16 turmae de 30 jinetes cada una, al mando de las cuales había un decurio o decurión -equivalente aproximadamente al rango de centurión en la infantería romana-. El oficial superior de cada ala en los inicios era un comandante del pueblo en el que fuera reclutada, aunque posteriormente fueron sucesivamente reasignados oficiales de équites con el rango de praefectus alae, provenientes de la ordo equester. Es importante también comentar que los ejércitos auxiliares no eran casi nunca desplegados en su lugar de procedencia debido a que era muy posible que se amotinaran en contra de sus oficiales. El equipamiento que poseía era muy aceptable aunque lejos del de los legionarios romanos. Usaban como armadura una lorica squamata o hamata, de escamas o cota de malla respectivamente, muy lejos de la lorica segmentata romana que era la máxima expresión de la artesanía militar e insuperable en protección y flexibilidad. El escudo era ovalado y del mismo material que el rectangular de los legionarios aunque ligeramente más fino y por lo tanto ligero. El yelmo era prácticamente similar aunque el de la caballería auxiliar era de tipo alejandrino, es decir, la cara iba cubierta por un facies de bronce simulando el rostro de Alejandro Magno, de ahí su nombre. En cambio, sí que utilizaban el mismo tipo de armas, la spatha -igual que el gladius pero ligeramente más largo-, los pilum, el hasta o lanza y las jabalinas arrojadizas.

Jinetes de caballería auxiliar romana

Jinetes de caballería auxiliar romana, en esta imagen no se observa el yelmo alejandrino sino el de los legionarios

Volviendo al asunto hispano, la existencia de jinetes antiguos asturianos en la caballería auxiliar romana, desde el siglo I aproximadamente, ha quedado demostrado en la existencia de alas con los nombres:

Ala I Asturum: desplegada en Germania y en Dacia.

Ala II Asturum: desplegada en Panonia y en Britania.

Ala III Asturum civium romanorum: desplegada en el actual Marruecos y que el siglo II recibió la ciudadanía romana.

Ala I Hispanorum Asturum: quizá la más interesante puesto que se ha datado que estuvo guarnecida en el Muro de Adriano desde el año 175 posiblemente y con seguridad desde el 205 hasta el final de la ocupación romana de Britania hacia el año 410. Además, se ha descubierto una tumba de uno de sus jinetes en el castro romano de Arbeia, la actual South Shields, Escocia.

Muro de Adriano

Muro de Adriano

Curiosamente y a título puramente anecdótico, una de las teorías más extendidas dentro de la comunidad de historiadores de la leyenda artúrica indica que éste habría sido un prefecto romano de nombre Lucio Artorio CastoLucius Artorius Castus– que estuvo al mando de la caballería auxiliar sármata de la Legio VI Victrix, desplegada en Britania en el siglo II. Si fuera esto cierto, es de suponer que “el rey Arturo” y los jinetes astures habrían coincidido en la misma guarnición del Muro de Adriano, quizá incluso fuera uno de sus oficiales superiores.

Vía|Todaviaporterminar; Le Bohec Y., El ejército romano: instrumento para la conquista de un imperio, Ed. Ariel, Barcelona, 2004; Goldsworthy A., El ejército romano, Ed. Akal, Madrid, 2005

Más información|Todaviaporterminar, Romanbritain

Imágenes|Provincias, Auxiliares, Adriano

En QAH|Tharros, ciudad púnica y romana, Los Bronces de Botorrita: leyes y litigios en la Hispana prerromana

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