Historia 


Jerónimo Aguilar y Gonzalo Guerrero: dos caras de la Conquista de América

De las miles de historias que legó a la posteridad la Conquista de América, una de las más llamativas es sin duda la protagonizada por Gonzalo Guerrero y Jerónimo Aguilar, castellanos llegados al Nuevo Mundo a inicios de la segunda década del siglo XVI y que sobrevivieron además, por largos años, entre las comunidades mayas de Yucatán.  Tanto para sus contemporáneos como para los lectores de esta historia con siglos de diferencia, lo más significativo de la travesía de ambos andaluces fue su dispar capacidad de reacción frente a las circunstancias que implicaban ser cautivos de una tribu nativa americana. Así, mientras Guerrero optó por una asimilación total de la cultura maya, Aguilar procuró por todos los medios preservar su condición hispánica, aunque ello se tradujera en nefastas consecuencias para su estadía en las Américas. Veamos ahora cómo empezó y terminó esta historia paralela.

Gonzalo Guerrero nació en 1470 en Palos de la Frontera, ciudad desde la cual en 1492 zarparían la nao y las dos carabelas que, al mando de Cristóbal Colón, conectarían para siempre a dos mundos que se desconocían hasta entonces. Jerónimo Aguilar, por su parte, era natural de Écija, ciudad en la que había venido al mundo hacia 1489 y donde probablemente se convertiría en subdiácono. Ambos aventureros no se conocerían sino hasta 1510, año en el cual el regente Fernando, el Católico, procura reorganizar el gobierno de las Indias eliminando los privilegios colombinos y estableciendo unidades administrativas o gobernaciones en las distintas regiones descubiertas. Así, Guerrero y Aguilar viajan a las Indias ese mismo año, como parte de la expedición de Diego de Nicuesa, recién nombrado gobernador de Veraguas.

Vasco Núñez de Balboa descubre el “Mar del Sur”, hoy océano Pacífico.

Pero a su llegada a América, ambos hombres pasaron a formar parte de los ejércitos de Vasco Núñez de Balboa, enemigo de Nicuesa. Siguiendo a Balboa, tanto Guerrero como Aguilar tomaron parte en la fundación de Santa María la Antigua del Darién, una ciudad hoy desaparecida, ubicada en lo que hoy es la región de Urabá, Colombia. Terminados los actos, Balboa encomendó a Juan de Valdivia, castellano de su confianza, que capitaneara una pequeña avanzada de regreso a la isla de Cuba – centro de operaciones de la conquista de América en los primeros años -. Así, en agosto de 1511, partió la nave de Valdivia, en la que viajaban Guerrero, Aguilar y otros. Sin embargo, al tercer día de navegación, una tormenta los sorprendió cerca a la isla de Jamaica, siendo tan violenta que terminó por hacer naufragar la embarcación. Ante el desastre, solo ocho hombres lograron salvar su vida en un batel que encalló en las costas de Yucatán, incluyendo a Valdivia, Guerrero y Aguilar. En tierra, los sobrevivientes del naufragio fueron sorprendidos por los mayas, quienes los tomaron prisioneros. Valdivia murió intentando defenderse de los nativos y los demás hombres sucumbieron ante los rigores de la esclavitud o del clima.

Estatua de Gonzalo Guerrero, su esposa indígena y sus hijos mestizos en Chetumal, México.

Así, cautivos por los mayas, Guerrero y Aguilar se convirtieron en los únicos sobrevivientes de la fallida avanzada de Valdivia. Pero con el paso del tiempo, la suerte de ambos hombres fue haciéndose completamente dispar. Guerrero, cuyas labores de esclavo incluían no solo tareas de agricultor o de carga, sino la de participar en guerras contra otras tribus nativas, encontró en estas últimas la forma de mejorar su condición social: El natural de Palos aconsejaba militarmente, con nuevas tácticas y estrategias, al cacique de su tribu, Taxmar, con el objetivo de que ganara los encuentros bélicos con los otros grupos indígenas de Yucatán. Del mismo modo, consiguió su libertad al salvar la vida de su amo durante un incidente en el río. Así, de esclavo se convirtió en guerrero y de guerrero en jefe militar, ascenso social que se acompañó de una transformación cultural: Gonzalo Guerrero adoptó la religión y las costumbres nativas, dejándose incluso realizar los tatuajes y perforaciones que llevaban los mayas. Por su parte, Aguilar, negándose a abandonar su cultura y su religión, continuó siendo esclavo durante toda su estadía en la región maya.

Jerónimo Aguilar se encuentra con Cortés, poniendo fin a su cautiverio.

La suerte de ambos cambiaría ocho años después, en 1519. Una expedición española, comandada por Hernán Cortés y enviada por el gobernador de Cuba, Diego Velázquez, llegaría a la isla de Cozumel en frente de la península de Yucatán. El futuro conquistador, que tenía conocimiento de los cautivos, envió unas cartas a los cacicazgos donde moraban junto con un rescate para facilitar la salida de los esclavos cristianos. Aguilar, regocijado por la noticia, fue en busca de Guerrero, quien se negó a partir con los españoles, argumentando que ya se había convertido en indio, además de que no podía abandonar a su esposa y sus hijos indígenas. Así, mientras Aguilar regresó solo al lado de los españoles, Guerrero decidió permanecer al lado de la tribu captora, que se había convertido para él en su nuevo hogar: había formado una familia y además, gozaba de una posición social de prestigio dentro de los mayas.

Así, Aguilar y Guerrero no volverían a encontrarse y mucho menos ahora que habían elegido bandos separados: El clérigo de Écija se unió a la expedición de Cortes que conquistó el Imperio Azteca, sirviéndole además al conquistador como intérprete, pues su larga estadía en tierras americanas le había dado dominio de algunas lenguas nativas. Por su lado, Guerrero tomó la bandera maya como propia y marchó a la guerra contra los españoles de la expedición de Pedro Alvarado en 1536, guerra en la que perdió la vida. De esta forma, ambos hombres, que habían optado por caminos independientes, pasaron a la historia como símbolos de la tensión entre el Viejo y el Nuevo Mundo, entre el encuentro y la asimilación, entre la diferenciación y el mestizaje.
* Vía| Las Casas, Bartolomé de. Historia de las Indias. (1875) Madrid: Imprenta de Miguel Ginesta; López de Gómara, Francisco. Historia de la conquista de México. Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1979. Capítulo XI.
* Más información|Díaz del Castillo, Bernal. Historia verdadera de la conquista de Nueva España. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
* Imagen|Vasco Núñez de Balboa; Gonzalo Guerrero y familia; Jerónimo Aguilar y Cortés
* En QAH| ¿Por qué los españoles fueron capaces de conquistar América? 

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