Cultura y Sociedad, Historia 


Israel y Palestina: El conflicto interminable

Un conflicto que lleva presente más de medio siglo; un conflicto que ha afectado y sigue haciéndolo a millones de personas y que actualmente representa una amenaza sin precedentes para las personas implicadas, para los países vecinos y para el resto del mundo: el conflicto Israel-Palestina.

Todo se remonta a la creación del Estado de Israel en territorios que se hallaban ocupados por árabes. Fue poco el tiempo que transcurrió hasta que surgieron los primeros enfrentamientos que se han prolongado ininterrumpidamente hasta la actualidad.

Muchos fueron los Estados que procuraron la formación de un acuerdo de paz entre ambas partes. Dicho acuerdo ha estado, en varias ocasiones, cerca de salir adelante, pero desde el año 2000 dicho proceso de paz se ha visto paralizado, trayendo como consecuencias la muerte de miles de israelíes y palestinos y el aumento de la inestabilidad en una de las zonas más conflictivas del panorama mundial. La comunidad internacional se ha hallado históricamente muy dividida; frente al amplio e incondicional apoyo estadounidense a la causa israelí encontramos el apoyo mayoritario del resto de países al reconocimiento del Estado palestino con capital en Jerusalén Oriental. La precaria situación en la que se encuentra la comunidad palestina debido a la falta de recursos esenciales o los controles de seguridad constantes que deben superar para llegar a sus trabajos, ha dado lugar a presiones de la comunidad internacional sobre Israel ante las que este Estado hizo oídos sordos. Desgraciadamente esta situación de desigualdad entre las partes implicadas ha llevado a la formación de grupos terroristas palestinos como Hamás que intentan defender su causa por medios ilegítimos causando muerte y destrucción.

Los continuos ataques por parte de dichos grupos, o los constantes bloqueos y ocupaciones del territorio palestino por parte de Israel no han hecho más que empeorar la ya difícil situación que vive esta zona de Oriente Medio. El foco de inestabilidad que crea este conflicto se extiende más allá de sus fronteras, siendo un perfecto caldo de cultivo para el desarrollo de grupos terroristas como Al Qaeda, que vieron favorecida su situación con la inestabilidad creada en dichos territorios por los enfrentamientos entre los Estados árabes. Una posición unida de la comunidad internacional favorecería no sólo la consecución de un acuerdo de paz entre dichos Estados sino también representaría una paz que beneficiaría al resto del mundo.

Este conflicto, tan presente en la vida de millones de personas parece haber entrado en el olvido. Sin embargo, esta situación a la que el mundo occidental parece haberse acostumbrado ha vuelto a ser noticia en las últimas semanas por un doble motivo: por un lado, la solicitud de Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina ante la ONU del reconocimiento del Estado Palestino, y más recientemente por el polémico anuncio del intercambio de presos por ambas partes. Un intercambio alabado por muchos y criticado por otros que ha generado una gran revuelta social por razones obvias: el excarcelamiento por parte de Israel de más de mil detenidos a cambio de la liberación por parte de Hamás de un único soldado israelí, Shalit Guilat, retenido desde 2006. Muchas han sido las voces en contra de la decisión tomada por el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que argumentaban que una liberación de presos, algunos de ellos arrestados por cometer ataques terroristas, acabará trayendo terribles consecuencias futuras ante la posibilidad de nuevos atentados por parte de dichos presos.

Las acciones de guerra llevadas a cabo por parte de ambas partes hay que tratar de entenderlas desde una doble perspectiva; la defensa de un territorio por parte de palestinos que ven sus tierras y pueblos ocupados por fuerzas israelíes, y la respuesta israelí ante ataques terroristas para garantizar la seguridad de sus ciudadanos.

Sin embargo, la única manera de conseguir los objetivos de las dos partes y de evitar que este conflicto acabe con la vida de más personas, es la consecución de un acuerdo de paz entre ambas partes con el reconocimiento de dos Estados independientes, la solución al reparto de recursos como el agua, a la situación en Jerusalén y a la de miles de refugiados palestinos que actualmente carecen de los derechos y libertades que todas las personas deberían poseer.

Más Información| Libros: Our Last Best Chance, The Pursuit of Peace in a Time of Peril

Imagen| Ccshaddai

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