Economía y Empresa, Finanzas 


Invertir (I): Sí, pero ¿eso qué es?

invertir ¿Qué es eso?

Se habla mucho, a diario, de Inversiones: hay que invertir. Es una verdad inmutable y a la cual nos aferramos, como un mantra, los profesionales financieros y muchos de nuestros  clientes. Una frase que se escucha a menudo es “hay que poner el dinero a trabajar”. De acuerdo. Pero, ¿qué es exactamente invertir?

Si nos vamos a la RAE, en el término invertir aparecen 4 acepciones, y es cierto que podríamos usar las cuatro, pero centrémonos en la segunda y la tercera:

2.-Emplear, gastar, colocar un caudal.

3.- Emplear u ocupar el tiempo.

Efectivamente, la inversión financiera consiste en disponer de una cantidad de dinero, durante un plazo de tiempo determinado (horizonte temporal), para obtener, según en qué hayamos invertido, una cantidad más o menos mayor. Hasta aquí todo fácil. Quiero invertir.

¿Pero qué es lo que va a hacer que obtenga una cantidad, como digo,  más o menos mayor? Aquí entran en juego dos conceptos nuevos: liquidez y riesgo.

La  liquidez no es otra cosa que la disponibilidad que tengo  de mi dinero, y el riesgo es la probabilidad de que lo recupere en su totalidad. Aquí, alguno empieza a levantar la ceja.

Pues bien, si tenemos en cuenta estos cuatro conceptos, a saber: cantidad disponible, tiempo, necesidad de liquidez y riesgo, la pregunta lógica sería ¿Y qué ocurre con la rentabilidad? Pues ocurre que la rentabilidad obtenida depende mucho de las cuatro variables anteriores.

Existen en el mercado multitud de productos de inversión, los cuales podemos distribuir en tres categorías: cuentas y depósitos (los llamados liquidez), productos de renta fija y productos de renta variable. Todos ellos tienen un nivel de riesgo asociado, y por extensión una rentabilidad esperada. Es básico saber que rentabilidad y riesgo tienen una relación directa: si quiero obtener más, debo arriesgar más (no estamos hablando de cantidades)

Ahora, ¿cómo sé si la decisión que estoy tomando es o no es una inversión? Si tenemos el dinero en una cuenta corriente, no estamos invirtiendo, estamos manteniendo el dinero disponible, es decir, en liquidez. Para poder hablar de inversión, en términos financieros, tengo que tener una rentabilidad, con ese dinero “colocado” en un producto a un plazo y con un riesgo, determinados.

Ahora, la siguiente cuestión es ¿dónde invertir? intentaremos responder a esa pregunta en los próximos artículos.

 

En QAH| ¿Sabes cómo invertir en deuda española de forma segura?

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