Economía y Empresa, Finanzas 


Introducción al análisis de inversiones en horizonte incierto

Cualquier decisión de gestión empresarial consiste en tomar decisiones para el futuro. Cualquier acontecimiento futuro sólo puede ser explicado en términos de aproximación, por lo tanto, cuanto más alejado esté el horizonte del acontecimiento, más imprecisa será la aproximación. Cualquier pretensión de cuantificar exactamente la rentabilidad de una inversión es una mera ilusión teórica. Ello es debido a que conforme va pasando el tiempo, las variables a estudiar son afectadas por otras tantas cambiantes. Por ejemplo, en el caso de una inversión financiera de acciones en una sociedad, la estimación que podemos hacer de los dividendos que se pagarán en próximos ejercicios, dependerá de las futuras ampliaciones de capital que decidan los propietarios de la sociedad.

2012051199dinero crecienteLa sofisticación de un modelo matemático no sustituye a la fiabilidad de los datos de la partida. Si estos datos son meras suposiciones, el resultado de la aplicación del modelo no será útil para tomar una decisión. En la ciencia financiera, el término modelo se define como una ecuación o conjunto de ecuaciones diseñadas para poner de relieve cómo una o más variables influyen sobre otra variable.

Haciendo referencia al tipo de conocimiento que tengamos de las variables independientes del modelo, se distinguen cuatro situaciones de conocimiento:

Situación de certidumbre: En este caso, se tiene un conocimiento tal de las variables que los valores futuros que se le asignen son clasificados como verdaderos o falsos. Tal situación, evidentemente, no responde a la realidad. Los acontecimientos futuros no pueden ser conocidos con certeza tal como hemos comentado anteriormente, pero pueden existir suficientes justificaciones de su validez. Las causas cambiantes pueden compensarse entre sí dando regularidad al resultado. No podemos conocer los dividendos futuros de una sociedad, pero podemos suponer que evolucionará en el futuro próximo como ha evolucionado en el pasado próximo. Este razonamiento consiste en tomar la tendencia como un valor cierto.

Situación de incertidumbre: Se supone que no se tiene ningún conocimiento de cuál puede ser el valor de las variables independientes del modelo. Dependerá de circunstancias totalmente imprevisibles por la empresa. Por ejemplo, una crisis de gobierno o los resultados de unas elecciones son variables totalmente desconocidas a tres o cuatro años vista que modifican y afectan a un reparto futuro de dividendos de una sociedad.

Situación de conflicto: En este caso, una sociedad se encuentra en situaciones en que la competencia toma decisiones para contrarrestar las nuestras. La cotización de un título-valor de renta variable puede verse afectada por la emisión de títulos de renta fija. La ocurrencia de determinados sucesos futuros puede ser modificada por la acción voluntaria de un agente competidor.

Situación de riesgo: Es una situación intermedia entre la situación de certidumbre y la situación de incertidumbre. La ocurrencia de ciertos sucesos futuros, ni es totalmente segura, ni es completamente impredecible, sino que puede formarse sobre ella un juicio o una opinión, que se formula en términos de probabilidad. El valor asignado a una variable no será catalogado como verdadero o falso, sino como más probable o menos probable. Las variables independientes del modelo se consideran variables aleatorias. Pueden tener valores discretos en cada momento dentro de un intervalo, y cada uno de esos valores discretos tiene una probabilidad asociada.

La hipótesis de certidumbre que aceptamos al estudiar estos modelos de selección de inversiones no pasa de ser una simplificación. En todo caso, podemos hacer una previsión aproximada, pero nos moveremos siempre en una situación de riesgo.

Más información| Análisis del riesgo y decisiones de inversión

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