Coaching y Desarrollo Personal 


Inteligencia emocional, la clave para el éxito

El uso inteligente de nuestras emociones

Las épocas de crisis e incertidumbre nos brindan la oportunidad de mejorar como personas y aprender a utilizar, de forma INTELIGENTE, nuestras emociones.emociones caras[1]

Las emociones constituyen una de las facetas del ser humano más desconcertantes. Conocer qué son y cómo funcionan es el primer paso para alcanzar el auto-control, o sea, el aprendizaje para el manejo de las mismas a nuestro favor, ya que ellas influyen en todas nuestras actividades y en la consecución del éxito y las metas en nuestra vida.

Se ha comprobado científicamente que las emociones humanas repercuten en el sistema inmunológico, por lo que, estar sanos, depende, en gran parte, de tener INTELIGENCIA EMOCIONAL.

Nuestras acciones están determinadas por nuestras emociones.

Nadie nos ha enseñado a aprender a usarlas de forma inteligente y es algo que ya se debería enseñar a los niños desde pequeños en los colegios.


Nuestro cerebro siempre percibe e interpreta cada situación, según nuestra experiencia de vida.

Esto quiere decir, que tenemos unas creencias en nuestro subconsciente que se disparan en cada situación que vivimos. Cada situación nos genera un pensamiento, el cual genera una emoción; esto lo interpretamos según nuestras creencias y predispone nuestro cuerpo a un tipo de respuesta.

Percepción —> Interpretación —> Emoción—> Reacción (actuación)

Las creencias limitantes, nos limitarán en nuestra vida; y las creencias potenciadoras nos ayudarán a avanzar hacia la consecución de metas.

“Si tu crees que puedes, podrás; si crees que no puedes, no podrás”. Por eso, es una gran verdad decir: EL PODER ESTÁ DENTRO DE TÍ.

Claves para ser inteligentes emocionalmente

1 – El autocontrol.

Si lo entrenamos y nos motivamos, podemos llegar muy lejos. Necesitaremos unos principios claros, una creación constante de hábitos, saber lo que queremos y la práctica de reforzarse y motivarse constantemente en busca de conseguir los cambios deseados. Hay mucha gente que nunca había corrido en su vida y acaba haciendo una maratón, o que apenas sabían nadar y que acaban nadando 2 kilómetros al día. 

2 – La inteligencia emocional con uno mismo

Consta de tres aptitudes: el conocimiento de las propias emociones, el control de las mismas y la capacidad de automotivación.

-El conocimiento de las propias emociones es la capacidad de conocerse a uno mismo y de reconocer un sentimiento en el mismo momento en que aparece: “la conciencia emocional”, el conocimiento de los propios recursos interiores, habilidades y límites.

-La capacidad de controlar las propias emociones o dominio de uno mismo es la capacidad de afrontar los contratiempos que vivimos y el cuidado e inteligencia en dirigir la propia vida. Es una habilidad básica que nos emancipa de la esclavitud de las pasiones y nos ayuda a mantener el equilibrio en la vida a pesar de los altibajos. Y, como es una habilidad, debe aprenderse en el día a día con paciencia y constancia, y consta de estas aptitudes:

– autocontrol: saber que nuestras emociones y reacciones automáticas son un espejismo y no son nuestra realidad, solo son la realidad que nos hemos creado y la vemos como real, aunque no lo es. Y después de la observación, antes de reaccionar de forma automática paramos, pensamos y le damos un nuevo rumbo pasando de la reacción automática a la actuación consciente.

– confianza: confiar en nosotros mismos y en nuestra inteligencia innata para proceder al cambio.

– responsabilidad absoluta: con nuestras acciones y nuestra vida, sin hacer responsables de ello a los demás.

– adaptabilidad y flexibilidad: utilizar la gran capacidad que tenemos de adaptabilidad a nuevas situaciones, a ver más caminos y posibilidades diferentes que existen y que no utilizamos en nuestra vida.

3 – La capacidad de automotivación: Todas las personas tienen metas y retos en la vida, sin embargo, ¿cuál es la diferencia entre quienes logran llevarlas a cabo y quienes no? La clave esta en tener inteligencia emocional y en la fijación de  un objetivo:

– el afán de triunfo: ganas de continua mejora.

– el compromiso: alinearse con los objetivos y metas.

– la iniciativa: disposición a aprovechar oportunidades.

– el optimismo: tenacidad para buscar el objetivo, pese a los obstáculos y reveses.

Si aprendemos a dirigir nuestra vida iremos hacia donde queramos ir, de lo contrario “la vida nos llevará por donde ella quiera”.

La inteligencia emocional se aprende y todas las personas tienen capacidad para hacerlo.

 

 

Vía| Libro “La Inteligencia emocional” de Daniel Golemann; Quidarte

Imagen: De emociones y más

Vídeo: La importancia de creer en uno mismo – YouTube

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