Derecho Internacional, Jurídico 


Regionalismo en América (I): La Doctrina Monroe y el Panamericanismo

Los procesos de integración en el continente americano han tomando dos cauces diferentes a partir del levantamiento de las colonias españolas iniciado en la década de 1810. Estas dos vertientes atienden a dos concepciones diferentes: una ideológica y otra física.

En el sentido ideológico se podría establecer la diferencia entre panamericanismo liderado por los EE.UU. que tendrá como base fundacional la Doctrina Monroe (1823) y su posterior desarrollo (objeto de estudio de este artículo); y una Unidad de Estados Latinoamericanos cuyos pilares básicos son el Manifiesto de Cartagena (1812) y la Carta de Jamaica (1815) elaboradas por Simón Bolívar donde además de prestar atención a los movimientos independentistas se percibe un cierto germen de integración latinoamericana en cuanto que Bolívar señala la idea de confederación de Estados Latinoamericanos.

En el sentido físico cabría establecer la diferencia entre integración hemisférica cuyo exponente máximo es la creación en 1948 de la Organización de Estados Americanos (OEA); y la integración regional la cual ha conocido diferentes etapas de desarrollo a lo largo de la segunda mitad del S.XX y cuyos ejemplos más palpables a día de hoy son el Pacto de la Comunidad Andina (CAN), el Mercosur o la Unión de Naciones Suramericanos (UNASUR).

La Doctrina Monroe fue presentada al quinto Presidente de los EE.UU, James Monroe, por John Quincy Adams en respuesta a la petición de España a las grandes potencias europeas con objeto de solicitar ayuda con el fin de sofocar los movimientos independentistas de sus colonias. Los estadounidenses comprendieron que su seguridad pasaba por mantener a las grandes potencias europeas lejos del continente americano y por lo tanto advirtieron a los europeos de no interferir en los asuntos latinoamericanos ya que a su vez esto significaría también una pérdida de influencia en la zona en detrimento estadounidense. La célebre frase “América para los americanos” pasó a ser conocida como la Doctrina Monroe después de que el Presidente expusiera estos hechos al Congreso estadounidense y desde su concepción hasta la actualidad ha  ocupado una de las ideas más importantes de la política exterior estadounidense.

La Doctrina Monroe por lo tanto es el punto de partida de la idea del panamericanismo estadounidense que puede dividirse en las siguientes etapas:

  • Etapa pre-hegemónica (S. XVIII- S.XX). En este período EE.UU. intentará establecer las bases para desarrollar su posterior hegemonía en el continente mediante su preeminencia sobre las potencias europeas como ocurrió en el caso del hundimiento del buque español Maine en 1898. Al mismo tiempo, EE.UU. comenzó a entablar lazos de unión con las repúblicas independientes latinoamericanas como demuestra la convocatoria a la Primera Conferencia Panamericana de 1889 en la que se propuso la creación de una legislación diplomática y hemisférica así como una cooperación comercial. Esta conferencia sentaría las bases para la creación de la OEA.
  • Etapa de ajuste hegemónico (1890-1945). Esta etapa está marcada por la política del “Gran Garrote” y el Corolario del Presidente Teddy Roosevelt que no vienen más que a reafirmar la puesta en práctica de la Doctrina Monroe. Ejemplo de esta política son las intervenciones llevadas a cabo en Nicaragua, Haití y la República Dominicana; o el envío de tropas estadounidenses a Colombia con objeto de proclamar la independencia del estado de Panamá para así poder llevar a cabo la construcción del canal (1903-1914). Por otra parte, debido a las convulsiones internacionales provocadas por la Segunda Guerra Mundial, el Presidente Franklin D. Roosevelt puso en práctica la conocida como política del “Buen Vecino” que estaría marcada por la sucesiva celebración de Conferencias Panamericanas con objeto de crear una cooperación hemisférica donde el papel desarrollado por EE.UU. siempre sería preeminente y sus intereses se verían siempre favorecidos.

El panamericanismo en sí es la idea de establecer una cooperación y unidad de mutuo beneficio entre los países del continente americano. Sin embargo, los EE.UU., basándose en la Doctrina Monroe han articulado está idea de panamericanismo a favor de sus intereses inmediatos para consolidar su hegemonía en el continente, también conocido como imperialismo.

El término de la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias así como el inicio, desarrollo y finalización de la Guerra Fría traerán consigo nuevas etapas de panamericanismo estadounidense que estarán marcadas por la crisis de los misiles de Cuba y el papel del presidente Kennedy; el período de distensión internacional y el incidente de las Malvinas; y la descomposición del bloque soviético.

Vía| O’Callaghan, B. An illustrated history of the USA (2005); Sobrino Heredia, J.M. Seminario de Procesos de Integración en Iberoamérica (UPO 2012).

Imagen| Wikipedia

En QAH|Los pueblos sometidos a dominación colonial y los Movimientos de Liberación Nacional. Sobre el Derecho a la Libre Determinación de los pueblos y la prohibición del uso de la fuerza

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