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Innovar de forma global

Innovar de forma global

Hace unos días participaba en una charla ante emprendedores y empresas me pidieron que mostrase y aconsejase unas pautas sobre aspectos importantes que pudiesen ser de utilidad a emprendedores, principalmente PYMEs. Debía ser una participación no muy extensa en el tiempo, por lo que tenía claro que debía quedar una sola idea relacionada con el hecho de cómo debía funcionar una empresa en la actualidad: Innovar de forma global.

¿A que me refería con eso de Innovar de forma global? A una cuestión muy sencilla, siempre hablo de proteger la innovación en base a mi experiencia y mi vertiente profesional dentro de la Propiedad Industrial, esta es una parte importante de la innovación en las empresas, pero existe otra parte importante que toda empresa debe tener en cuenta, la innovación mental o la creatividad, dividamos estas cuestiones para entenderlo mejor:

 – Innovación externa u objetiva: Todo el mundo conoce lo que puede suponer para una empresa contar con productos innovadores: Ventaja competitiva, apertura de nuevos mercados, etc. Pero no todo el mundo le da la misma importancia o no todo el mundo es consciente de que la innovación no es sólo cosa de unos pocos, un ejemplo de ello es lo que hace ya unos años se hizo cuando se puso un palo a un trapo, dando lugar a la fregona o bien cuando se puso un palito a un caramelo para poder disfrutar del mismo sin tener que estar con él todo el tiempo en la boca. Algo tan sencillo como ésto es innovación, cualquier empresa o persona puede encontrar una solución a un problema de mayor o menor relevancia, eso siempre será innovación.

Pero la innovación no es solo lo que indicaba en el párrafo anterior, innovar es pensar de forma diferente, ¿a quién no le suena un lema que dice “think diferent”? Precisamente quien está detrás de este lema (Apple), ha revolucionado el mundo, pero no solo en cuanto a los productos, si no también a la forma de ofrecerlos. Un ejemplo de ello son las tiendas Apple ¿quien no ha estado en una de sus tiendas? Si no ha estado nunca, se lo recomiendo y le aconsejo que se fije bien en todos los detalles, verá que lo que hacen y cómo lo plantean es diferente, pensado para el comprador, podríamos decir que transmite un valor añadido en su conjunto, se “huele” en el ambiente, pero si lo pensamos bien, no es nada que no podríamos hacer los demás si parásemos un momento e invirtiésemos tiempo en pensar y en hacerlo de forma diferente.

Es decir, cualquier negocio por pequeño que sea puede vender sus productos o servicios de forma diferente, original y efectiva, tan solo hace falta parar y pensar, pero pensar por uno mismo, lo óptimo es que nadie piense por uno, ya que nosotros conocemos mejor que nadie lo que hacemos, que buscamos y que queremos conseguir y para que realmente se integre en nuestra conducta, en nuestro negocio y en la mente de los que trabajan con nosotros.

 – Innovación interna o subjetiva: Lo que indicaba al final del punto anterior ya hace referencia a lo que debe ser innovación desde el aspecto subjetivo, la mentalidad que debe existir en las personas que forman parte de la empresa para crear  o mejorar las formas de trabajo, los productos o servicios existentes, solo del cambio subjetivo, de los sujetos, de las personas que forman parte de la empresa, se podrá materializar el cambio y mejora de las empresas, ya que éstas existen y son gracias a las personas que forman parte de ellas. Este asunto está muy relacionado con lo que se llama la cultura empresarial, esta cuestión es fundamental para la existencia y competitividad de las empresas, ya que puede ser una gran ventaja o un gran lastre para las mismas. En un mundo tan cambiante, cuyos mercados avanzan a gran velocidad, el entorno exige adaptaciones constantes, la empresas deben estar en la línea de dichos cambios si no, terminarán desapareciendo, de hecho en este momento nos encontramos con numerosos ejemplos de empresas que no están siendo capaces de cambiar o no lo suficiente y están desapareciendo. Las grandes empresas, con culturas tradicionales terminarán desapareciendo, ya que es mucho más complicado hacer cambiar a una empresa de decenas o centenas de trabajadores que a una PYME, la cual puede someterse a dichos cambios de forma más sencilla y no tan traumática.

Muchos hacen referencia a la necesidad del “cambio cultural”, en casos particulares de empresas de cierto tamaño, con mentalidad tradicional y muy ancladas en ésta, creo que puede ser acertada la expresión de “cambio cultural” (aunque tengo mis reservas) ya que debe promoverse un cambio de mentalidad importante, pero debe hacerse con mucho cuidado, ya que estos cambios son difíciles y problemáticos.

Sin embargo, cuando nos referimos a pequeñas empresas, no creo que sea necesario ni conveniente hablar de “cambio cultural”, de hecho creo que no debería hacerse ni en referencia a las grandes empresas, más bien debemos referirnos a una evolución o adaptación. Ojo, no hablo de meros conceptos, si no de significados que deben aplicarse a la realidad, ya que es muy distinto “cambio” (RAE 2ª acepción de cambiar: Convertir en otro, especialmente en lo opuesto o en lo contrario) que “adaptación” (RAE  4ª acepción de adaptar: Dicho de personas,acomodarse, avenirse a circunstancias, condiciones) o “evolución” (RAE 2ª acepción de evolucionar: Desenvolverse, desarrollarse los organismos o las cosas, pasando de un estado a otro), por tanto, debería mostrarse y aplicarse como una adaptación o evolución cultural y en este aspecto la innovación es una respuesta lógica a las nuevas circunstancias o condiciones.

Todo se podría englobar dentro de una misma idea, las personas tendemos a evolucionar, sin querer realizamos cambios en nuestra vida, en nuestro comportamiento, en nuestro trabajo y lo tenemos asumido, tanto que no nos damos cuenta de que muchas de esas acciones son importantes y las hacemos sin darnos cuenta. Pues de la misma forma que lo hacemos en los pequeños detalles de nuestro día a día, las empresas, emprendedores e intraemprendedores (entendiendo éstos por los trabajadores de la empresa que están siempre dispuestos a aportar nuevas cosas a su empresa) debemos apostar por crear productos o servicios, mejorar formas de ofrecerlos, mejorar el funcionamiento de las empresas y generar mejores condiciones para que las empresas sean cada día más competitivas tanto externamente en relación al mercado, como internamente en relación con los trabajadores que forman parte de las mismas.

 

Imagen| innovación, éxito

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