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¿Injurias o Calumnias?

Para tener una primera aproximación no está de más acudir a la redacción que el actual código penal da de ambos delitos: los encontramos en el Título XI. Delitos contra el honor, del libro II. Delitos y sus penas, en los artículos 205 a 216 del Código Penal. Concretamente, el Capítulo I nos hablará de las calumnias (arts. 205 a 207) y el Capítulo II trata las injurias (arts. 208 a 210); finalmente, el Capítulo Tercero versa sobre las disposiciones generales a ambos delitos (arts. 211 a 216).

En primer término, hablaremos de las calumnias, para abreviar, reproduciremos únicamente el artículo 205 que las define perfectamente al decir que es “la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad”, esto es:

–          Imputar (un delito), ya sea como autor, cooperador necesario, encubridor o cualquier  otro tipo de autoría salvo la de omisión, ya que carecería de sentido pues requiere una actitud positiva.Injurias-y-calumnias

–          Un delito, esto es, cualquier suerte de delitos recogidos en nuestro código penal y no como antes (CP de 1973) que se hablaba de delitos perseguibles de oficio.

–          A otro, es decir, a una persona física que somos las que tenemos “honor” y ello sin perjuicio de que las personas jurídicas o entes supraindividuales pueden gozar de buen nombre, consideración, prestigio, popularidad, crédito o reputación y, como tales, pueden verse afectadas por este delitos las personas individuales que las compongan pero jamás las instituciones en sí que tendrán otros cauces legales para hacer valer su derecho a buen nombre (en este sentido, entre otros, el Auto del TC, de fecha 16 de junio de 1990 que declara existente delito de calumnia contra la judicatura pues entendieron que se veían afectados personas físicas individuales, jueces perfectamente identificables).

–          Hecha con conocimiento de su falsedad o con temerario desprecio hacia la verdad, lo que quiere decir que no es necesario conocer a ciencia cierta que el delito que se le imputa es falso sino que basta con no conocer que este delito es cierto. Lo que va en concordancia con el artículo 207 cuando dice que el acusado por este delito “… quedará exento de toda pena probando el hecho criminal que hubiere imputado”.

Respecto del delito de injurias, también debemos hacer referencia al artículo 208 que, ad literam, dice: “Es injuria la acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación.”, en su segundo párrafo expone que sólo serán consideradas injurias los que “… por su naturaleza, efectos y circunstancias, sean tenidas en el concepto público por graves.” Y termina rezando que no se considerarán injurias la imputación de hechos “… salvo cuando se hayan llevado a cabo con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad.”, sus notas son:

–          Se trata de una acción o expresión, es decir, no sólo estaríamos frente a insultos como vulgarmente se entiende, sino que también se incluyen aquí gestos, etc…

–          La expresión o acción ha de lesionar la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación. Entendida como daño al honor inherente a la persona y recogido en la Constitución Española (art. 18). La fama coincide con el concepto público, objetivo, de honor mientras que la propia estimación del individuo o autoestima hace referencia al concepto personal y por tanto subjetivo del propio honor o dignidad.

–          Han de ser tenidas en el concepto público por graves. Supone un acotamiento del concepto subjetivo de honor con el fin de hacerlo objetivable y, por tanto, enjuiciable.

–          Finalmente hacemos referencia al último punto de las calumnias pues también han de ser llevadas a cabo con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad.

Resumiendo, la diferencia básica consiste en que cuando alguien calumnia está imputando la comisión de un delito a otra persona sin que esto sea cierto, mientras que cuando alguien injuria lo que hace es perjudicar el honor de otro de palabra o hecho sin que lo que se haga o diga sea cierto. Un ejemplo claro de calumnia sería que una persona dijera: “Fulanito es un violador”; por su parte, una injuria, a priori, podría ser: “Fulanito es un hijo de puta”.

Como nota final, y respecto deambos delitos,es importante decir que se encuentran dentro de los delitos contra las personas y sus Derecho Fundamentales, es decir, dentro de los delitos que se suponen más graves por el sujeto pasivo, es decir, por quien sufre el delito y, como no, por el bien jurídico protegido, el honor, y que, en consecuencia, se deberían tener en mayor consideración, pues, reiteramos, se protege un Derecho fundamental como es el del honor y la propia imagen recogidos en nuestra Carta Magna.

Vía | Código Penal

Imagen | Injurias y calumnias

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