Patrimonio 


Los inicios de la historia de la fotografía (I)

La fotografía fue entendida, desde el momento de su invención en el segundo tercio del siglo XIX hasta comienzos del siglo XX, como un mero medio técnico que ayudaba a algunos artistas a la hora de captar determinados elementos que utilizarían después en su pintura, como paisajes, personajes o, más habitualmente, efectos de luz. Fue una lucha bastante ardua la que tuvieron que librar los primeros fotógrafos y los defensores de esta nueva disciplina para que se considerase un arte. A lo largo de una serie de artículos haremos un recorrido por la historia de la fotografía desde su invención en torno a 1820 hasta los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX. En este primer artículo, hablaremos sobre el nacimiento de la fotografía y las primeras técnicas de fijación de la imagen.

Nicéphore Niépce, Vista desde la ventana de Le Gras, 1824

Desde la utilización de la cámara oscura en el siglo XVI hasta la captación de las primeras imágenes no duraderas de Thomas Wedgwood a comienzos del siglo XIX, a lo largo de estos siglos se llevaron a cabo numerosos intentos para tratar de captar imágenes de la realidad del modo más fidedigno posible y con el medio más duradero que se pudiera lograr. El primero que se benefició de todos estos adelantos y consiguió realizar la primera fotografía de la historia fue Nicéphore Niépce. En la década de 1810 intentó fijar las imágenes de objetos sobre un papel sensibilizado con sales de plata como había hecho Wedgwood unos años antes, sin conseguirlo. Tras varios intentos, Niépce sustituye las primitivas sales de plata por betún de Judea, un líquido viscoso formado por polvo de carbón disuelto en aceite de lavanda que otorgaba un aspecto brillante y uniforme. Así, en 1824 realizó la primera fotografía, una vista desde la ventana de su casa: Vista desde la ventana de Le Gras. La fijación de la imagen tuvo lugar después de ocho horas de exposición a la luz del sol, por lo que Niépce bautizó a este primer logro con el nombre de heliografía.

Pronto, Jacques Louis Mandé Daguerre, inventor también preocupado por la captación de las imágenes, tiene conocimiento de las investigaciones de Niépce, por lo que entra en contacto con él en 1827 y ambos colaboran hasta la muerte de Niépce en 1833. A lo largo de estos años, Daguerre consigue mejorar la técnica de Niépce, volviendo de nuevo a las sales de plata, lo que permite una imagen mucho más nítida y con una exposición menor. Esta nueva técnica recibirá el nombre de daguerrotipo.

Jacques Louis Mandé Daguerre, El taller del artista (uno de los primeros daguerrotipos), 1837

Casi de manera simultánea, otros inventores e investigadores habían estado intentando encontrar la manera de captar las imágenes. El más importante de ellos fue William Henry Fox Talbot. Realizó sus primeras fotografías en 1835, las cuales consistían en impresiones en negativo de objetos o plantas sobre un papel sensibilizado con sales de plata que luego eran positivadas en otro papel. Las fotografías de Talbot recibían el nombre de calotipo o talbotipo. Su método difiere del de Daguerre en el soporte (éste utilizaba placas de cobre) y en el modo operativo (Daguerre obtenía las imágenes directamente positivadas, sin pasar antes por el negativo) y, aunque las fotografías de Talbot no gozaban de la nitidez y el detallismo de los daguerrotipos, era un serio rival para Daguerre.

A lo largo de estos años surge toda una pléyade de nuevos fotógrafos que intentan mejorar las técnicas ya existentes o que prueban nuevos medios. De entre todos ellos destacan John Herschel, muy cercano a Talbot y que en 1839 utiliza hiposulfito de sodio para fijar las imágenes (esto influirá en el propio Talbot e incluso en Daguerre), e Hippolyte Bayard, que consigue realizar imágenes en positivo no solo de objetos pequeños, sino de naturalezas muertas, esculturas y moldes de escayola. Aun así, el procedimiento de Daguerre seguía siendo el que estaba más conseguido en cuanto a la precisión de la imagen.

William Henry Fox Talbot, uno de los primeros calotipos (imagen en negativo y en positivo)

En 1839 Daguerre vende los secretos de su procedimiento fotográfico al gobierno francés, el cual lo libera de derechos y lo hace público, de modo que a partir de ese momento hubo todo un aluvión de centros ópticos que ofrecían este método, había sesiones públicas de demostración de cómo obtener un daguerrotipo, se hicieron numerosas imágenes y vistas aéreas de París, etc. Pronto, el invento supera las fronteras francesas: se documenta el caso de dos pintores que marchan a Egipto para realizar multitud de fotografías, en octubre del mismo año aparece en un escaparate de Broadway el primer daguerrotipo realizado por un aficionado estadounidense, y a finales de 1839 el invento llega a América del Sur gracias a un sacerdote que desembarca en Brasil con una cámara fotográfica.

Como se ve, en muy poco tiempo las primeras técnicas fotográficas consiguieron un inmenso éxito, siendo de entre todas las practicadas el daguerrotipo la más duradera. No obstante, aún quedaba mucho camino por recorrer. En el siguiente artículo veremos los defectos y los aspectos a mejorar del daguerrotipo y las nuevas técnicas que surgieron para intentar solventar tales problemas.

 

Vía| BAJAC, Quentin, La invención de la fotografía, Blume, Barcelona, 2011.

Más información| FotoNostra, Revista de artes

Imágenes| Vista desde la ventana de Le Gras, El taller del artista, primer calotipo

En QAH| La cámara oscura: cuando la pintura fue fotografía

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