Jurídico 


Iniciativa Legislativa Popular

La iniciativa legislativa popular (ILP) supone el ejercicio de una democracia participativa donde se entabla un diálogo entre representantes y ciudadanos. El pueblo tiene la posibilidad de presentar ante una Cámara (ya sea Congreso de los Diputados o Cámara Autonómica) una propuesta legislativa para su toma en consideración. La toma en consideración no implica su inmediata aprobación, sino que la Mesa de la Cámara acordará su envío a la Comisión competente y abrirá un plazo de presentacióDemocracia participativan de enmienda.  La Mesa del Parlamento o Asamblea legislativa por la que se admite a trámite la ILP (en el caso de que se presente en las Comunidades Autónomas) comprueba si se cumplen los requisitos formales exigidos por la Ley que regula estas iniciativas sin que la Mesa pueda hacer juicios de oportunidad o conveniencia sobre el contenido substancial de la iniciativa.

Aparece regulada en el artículo 87.3 de la Constitución. Para poder presentar una iniciativa legislativa popular se requiere el apoyo de 500.000 firmantes. No obstante, se excluyen ciertas materias sobre las que no se pueden presentar iniciativas legislativas populares. Dichas materias son las propias de ley orgánica (derechos fundamentales o libertades públicas), tributarias, de carácter internaciones y la prerrogativa de gracia.

En la Unión Europea, este mecanismo fue introducido por el Tratado de Lisboa denominado como “Iniciativa Ciudadana Europea” regulado en el artículo 11.4 del Tratado de la Unión Europea (TUE). Supone que los ciudadanos de la Unión pueden instar a la Comisión Europea a presentar textos legislativos en los ámbitos en los que la Comisión tenga competencia para hacerlo.

Las iniciativas legislativas requieren el apoyo de 1.000.000 de ciudadanos de 7 de los 28 Estados Miembros de la UE, teniendo que alcanzar un número de firmantes determinado en cada uno de ellos. En el caso de España, el número mínimo de firmantes es de 40.500.

Me llama la atención que en el ámbito de la Unión Europea sólo se necesitan 1.000.000 de firmas mientras que en España la mitad, siendo muchos menos habitantes.

Si acudimos al derecho comparado, en Polonia (con una población un poco menor que en España) el requisito es de 100.000 firmas; en Lituania y en Italia (con mayor población que la española) tan sólo se necesitan 50.000 firmas.

Me parece paradójico que en un país democrático haya tantas barreras a la hora de ejercer la democracia, no sólo en el número de firmas sino más bien sobre las materias sobre las que no podemos presentar iniciativas, que precisamente pueden ser las que más nos afecten (como por ejemplo la educación). ¿No sería hora de cambiar su regulación y hacerla más factible? ¿Cuál es el miedo? ¿Acaso no podemos tener voz en la toma de decisiones cuando esas decisiones nos afectarán?

Vía| Comisión europea

Vía| Senado

Imagen| Que no te hipotequen la vida

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