Reflexiones 


¿Influye la frecuencia musical sobre nuestros organismos? (II)

En el anterior articulo hablaba de la utilización de diferentes afinaciones durante la historia y la controversia del uso de la frecuencia 432hz como “música para el alma” según la red. Después de leer mucho sobre las frecuencias sanadoras, la afinación de los instrumentos musicales a frecuencias diferentes a la estándar y hasta sobre música para alinear los chakras, la experiencia me demuestra que el poder de la música no reside en unas frecuencias concretas, no se puede medir. El sonido se constituye de moléculas en vibración que viajan por el aire llegan a nuestros tímpanos y se extienden por nuestro cuerpo para hacernos vibrar a su son. Recibimos y reproducimos la música como si fuéramos cajas de resonancia andantes ¿cúales son entonces los efectos que la frecuencia y la afinación tienen en nuestro organismo?

El cuerpo responde como el agua a las vibraciones musicales.

El cuerpo responde como el agua a las vibraciones musicales.

Las ondas musicales influyen en nuestro cuerpo de muchas maneras. Cuando el sonido se extiende desde nuestro cerebro disminuye el pulso, el ritmo cardíaco y la presión sanguínea. Por todo ello, también afecta a nuestra respiración, a nuestra presión muscular e incluso a nuestra temperatura corporal. Así, cuando escuchamos música mejoramos la coordinación y los movimientos del cuerpo y reducimos la tensión. Con música relajante las hormonas de estrés decaen significativamente, por ello se utiliza en métodos anestésicos.

La música es capaz de mejorar la memoria, el aprendizaje y, en cierta medida, hacernos más inteligentes y aumentar nuestra productividad personal. Su naturaleza intangible contiene el poder de conectar nuestro espíritu llevándonos a estados emocionales no ordinarios, nos revitaliza y purifica, como el mismo Mozart decía, “la música es el único camino a lo trascendente”. Ya sabemos que se ha demostrado científicamente que la música clásica y barroca ayuda a bebés y plantas a desarrollar un buen crecimiento, también que nos ayuda y cura, pero quizás a cada uno nos afecte de manera diferente dependiendo de la relación que hayamos tenido con los sonidos desde que escuchábamos los latidos como embriones.

Ya se utilicen frecuencias más altas o más bajas, la música sigue siendo música y nos influye físicamente de infinitas formas. En general la música a 432hz es a menudo percibida como más suave y cálida pero aun no existen estudios científicos que demuestren que la frecuencia 432hz es más beneficiosa, y mucho menos, estudios que acrediten que la frecuencia estándar a 440hz es perjudicial.

Vía| Music and the brain

Más información| Music afects the human body

Imágenes| Pianored

En QAH| ¿Influye la frecuencia musical sobre nuestros organismos? (I), ¿Por qué la asignatura de música es tan importante?, La música como ritmo de vida

RELACIONADOS