Economía y Empresa 


Indemnización por pérdidas, averías o retrasos en el contrato de Transporte Terrestre de Mercancías

Han pasado unas fechas en las que el envío de paquetes y cajas se torna habitual. Por ello, debemos conocer en qué situaciones tenemos derecho a una indemnización,  sus límites y la posibilidad de elevar dichos límites.

Las cuestiones relativas a la indemnización en el transporte terrestre de mercancías se encuentran reguladas en los artículos 52 a 63 de la Ley 15/2009, de 11 de noviembre, del contrato de transporte terrestre de mercancías, en adelante LCTTM.

Lo primero que debemos conocer son los supuestos en los que se tiene derecho a indemnización y estos son los casos de pérdida, avería y retraso. En este punto la LCTTM se aleja del régimen general de responsabilidad contractual previsto en el Código Civil (artículos 1.106/1.107) y exceptuando los supuestos de retraso, sólo se indemniza el daño emergente que según qué casos tampoco va a ser resarcido en su totalidad en cuanto la LCTTM en su artículo 57 introduce los limites indemnizatorios.

En los casos de pérdidas, el artículo 52 LCTTM señala que se determinará la cuantía indemnizatoria en función del valor que las mercancías no entregadas tuvieran en el momento del receptum.

Para los supuestos de averías, el artículo 53 LCTTM determina que se indemnizará la pérdida de valor de las mercancías, tomando como referencia el valor de las mismas en el momento del receptum y deduciéndoles el valor que esas mismas mercancías hubieran tenido estando averiadas.

En los supuestos de retraso, se indemniza el perjuicio que se pruebe que ha sido ocasionado, en este caso sí se indemniza el lucro cesante.

Por último, la LCTTM en el artículo 54, equipara algunos supuestos de avería, pérdida y retraso a los de pérdida total y por tanto la indemnización se determinará según lo previsto en el artículo 52 LCTTM expuesto anteriormente. Estos casos, grosso modo, son aquellos en los que la pérdida parcial de las mercancías conlleva la imposibilidad de usar las que quedan, que las averías supongan la inutilidad de la mercancía , y en los casos de retraso que el diferimiento en el plazo de entrega acordado supere los veinte días si había fecha de entrega pactada, o los treinta si no había acuerdo sobre la fecha de entrega.

A continuación, debemos conocer los límites indemnizatorios del artículo 57 LCTTM para evitar sorpresas desagradables en el momento del cálculo de la indemnización.

La cuantía indemnizatoria en los casos de pérdida o avería no podrá exceder de 1/3 del IPREM diario por kilogramo de peso bruto de mercancía pérdida o averiada. Y en los casos de retraso, del precio del transporte. El IPREM diario actualmente es de 17,93 euros.

Estos límites  indemnizatorios conllevan que la pérdida o avería de mercancías de poco peso pero de gran valor económico, como smartphones o tablets no sean indemnizadas atendiendo a su valor real. Por ello, a la hora de contratar el envío de este tipo de mercancías debemos tener en cuenta este límite indemnizatorio y conocer que la LCTTM en su artículo 61 prevé medios para elevar los límites indemnizatorios, éstos  son la declaración de valor y la de interés especial en la entrega. El cargador puede declara en la carta  de porte  el valor de las mercancías que sustituirá al límite indemnizatorio previsto o declarar un especial interés en la entrega permitiendo así el resarcimiento de los perjuicios que resulten probados hasta el importe del interés especial declarado. Para ello, se deber pagar en ambos casos una sobreprima, es decir, un suplemento al precio del transporte, que en muchos casos puede que merezca la pena.

Via| Ley 15/2009, de 11 de noviembre, del contrato de transporte terrestre de mercancías

Más información| Notarios y Registradores

Imagen| Pixabay, Flickr

 

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