Salud y Deporte 


Ideas preconcebidas sobre el veganismo y su mal uso

Antes de empezar a redactar algunos conceptos y pautas claves sobre lo que se considera una dieta sana y equilibrada, me gustaría pararme un poco en ideas preconcebidas que tiene parte de la población sobre el veganismo.

Afortunadamente, hay personas de todas las características posibles y con gustos mucho más amplios que un simple movimiento común, pero las épocas modernizadas y una mala adaptación a ellas nos puede llevar a una mala alimentación, teniendo muchos problemas en el futuro.

Hoy en día, el veganismo es un tema común donde muchas personas terminan formando parte de ello sin pararse a pensar qué nutrientes necesita su cuerpo o de qué manera podría adaptarlo para que cubriera todas sus necesidades alimenticias, como ya entendimos con la pirámide de alimentación en la etapa de Educación Primaria.

Tal y como viene en la R.A.E. un vegano es un sujeto que no ingiere productos alimenticios de origen animal. Al igual que los vegetarianos, los veganos no comen carne de ningún tipo (de cerdo, vaca, cordero, pescado, pollo, etc.) pero, a diferencia de los ovolacteovegetarianos, tampoco consumen huevos, lácteos ni miel.

Según la O.M.S, “este tipo de dieta malsana” es un importante factor de riesgo de enfermedades crónicas como las cardiovasculares, el cáncer o la diabetes, ya que les faltan muchos nutrientes básicos en su dieta diaria y además son alimentos que no son sustituidos por nada en este caso. Las recomendaciones, tanto poblacionales como individuales, son: lograr un equilibrio calórico y un peso saludable; reducir la ingesta calórica procedente de las grasas, cambiar las grasas saturadas por las insaturadas y eliminar los ácidos grasos trans; aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos; reducir la ingesta de azúcares libres; reducir el consumo de sal (sodio), cualquiera que sea su fuente, y garantizar que la sal consumida esté yodada.

Por eso hasta día de hoy hay muchas investigaciones que han estudiado que para que una dieta sea sana y equilibrada ha de contener todos los nutrientes y en las cantidades adecuadas para que una persona tenga cubierta todas sus necesidades y no tenga carencias. 

Las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas son los nutrientes por excelencia que proporcionan energía o calorías. Las vitaminas y minerales se requieren en proporciones más reducidas. De vitamina C y zinc solo habría que tomar unos pocos miligramos. Menos aún habría que ingerir de vitaminas como B12, folato o vitamina D.
Para lograr estos objetivos, la dieta debe seguir estos consejos:

Hortalizas, Zanahoria, Los Alimentos

1) Variedad de alimentos
La variedad de nutrientes se obtiene comiendo todo tipo de alimentos. Se han de añadir de todos los grupos (cereales, frutas, hortalizas, aceites, lácteos, carnes, etc.), ya que ningún alimento contiene por sí mismo todos los nutrientes necesarios.

2) Comer más frutas y verduras
La dieta debe incluir en gran cantidad alimentos de origen vegetal, tomando con moderación los de origen animal. Un claro ejemplo es la dieta mediterránea, que promueve el consumo de cereales, frutas, verduras, hortalizas y legumbres, fibra. También incluye los pescados, el aceite de oliva y la ingesta moderada de carnes y de grasas de origen animal.
Las verduras contienen agua, hidratos de carbono y fibra. Por el contrario, no poseen mucha grasa y nada de colesterol. También cuentan con casi todos los minerales y vitaminas hidrosolubles.

3) Reducir la ingesta de bollería industrial
La bollería industrial, los dulces, los snacks, los embutidos, los helados o la comida rápida se pueden consumir, pero con mucha moderación.

4) Proporción adecuada de cada alimento
Es importante comer de todo, pero también en las proporciones adecuadas.

5) Moderación en las cantidades consumidas
La dieta debe aportar la cantidad de energía necesaria para el correcto funcionamiento del organismo. Además, es conveniente comer moderadamente para evitar la obesidad.

Con esta medida se previenen enfermedades relacionadas con el exceso de peso, como la hipertensión arterial, algunas enfermedades cardiovasculares, la diabetes y algunos tipos de cáncer.

6) Cinco comidas al día
Otra de las claves de una dieta sana es el correcto reparto de los alimentos. Semfyc recomienda que se hagan cinco comidas al día (desayuno, tentempié, comida, merienda y cena).

7) Que sea apetecible
Una dieta sana no tiene que suponer un esfuerzo para la persona. Debe diseñarse de tal manera que sea rica y apetecible para el que la toma. De otra manera, seguirla se haría muy complicado y sería probable que se acabara abandonando.

8) Buena cantidad de líquidos
Como indica Semfyc, el agua es imprescindible para el mantenimiento de la vida. “El consumo recomendado es de 1 o 2 litros al día, o lo que es lo mismo, de 4 a 8 vasos aproximadamente”.

Y para que todo esté en un cuadrado equilibrado, debemos hacer actividad física diaria durante al menos 30 min.

Finalmente, la mejora de los hábitos dietéticos es un problema de toda la sociedad, y no solo de cada uno de los individuos que la componen. Por consiguiente, requiere un enfoque poblacional, multisectorial, multidisciplinar y adaptado a las circunstancias culturales.

 

Vía| https://www.who.int/es; www.rae.es; https://blog.oncosalud.pe/conoce-los-cinco-nutrientes-que-tu-cuerpo-necesita-para-mantenerse-sano (Dr. Manuel Villarán. Sub Director Científico de Oncosalud)

Más información|veganismo.online.es https://www.who.int/topics/diet/es/
Imagen| https://pixabay.com/es/photos/hortalizas-zanahoria-los-alimentos-1085063/
En QAH| http://queaprendemoshoy.com/veganismo-una-dieta-sana/ http://queaprendemoshoy.com/que-es-el-veganismo/

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