Neurociencia 


Ictus: Definición, frecuencia y carga económica

El accidente cerebrovascular es una de las enfermedades cerebrales más frecuentes en la actualidad. Antes se podía llamar apoplejía o ataque apopléctico y actualmente se denomina ictus (el término ictus se prefiere al de accidente cerebrovascular, porque las circunstancias no son las de un accidente). El ictus es definido por la Organización Mundial de la Salud (1989) como el rápido desarrollo de síntomas clínicos de trastornos focales o globales de la función cerebral que dura 24 horas o más, sin otra causa aparente que el origen vascular. Un déficit neurológico focal que dura menos de 24 horas es clasificado como ataque isquémico transitorio. A diferencia del infarto de miocardio (“ataque al corazón”), que es típicamente anunciado por dolor y falta de aliento, la mayoría de ictus son indoloros. En consecuencia, muchos pacientes pueden quedarse en casa para ver si sus síntomas desaparecen. El término “ataque cerebral”, análogo al “ataque al corazón”, ha sido introducido para aumentar la conciencia pública de la necesidad de la atención médica inmediata (Caramata et al., 1994), ya que puede reducir de forma significativa la morbilidad y la mortalidad si se asiste en las primeras horas tras un ictus agudo ( Su et al., 2009).

Figura 1. Número de defunciones según la causa de muerte en España (INE, 2013)

Figura 1. Número de defunciones según la causa de muerte en España (INE, 2013)

El ictus afecta aproximadamente a 150 de cada 100.000 personas, (Lloyd –Jones et al., 2010) convirtiéndolo en el quinto trastorno neurológico más frecuente en los Estados Unidos. Mundialmente, el ictus es la segunda causa más frecuente de muerte tras las enfermedades cardiácas (Paul et al., 2007). En España, en el año 2013, las enfermedades cerebrovasculares ocuparon el segundo lugar en el número de defunciones según la causa de muerte, con una frecuencia de 1 persona cada 20 minutos (Figura 1) (INE, 2013).

La carga económica que supuso el ictus en 2007 en Estados Unidos se estimó en 62.700 millones de dólares incluyendo costes directos e indirectos (Rosamond, Flegal, Friday et al., 2007). Los desafíos y las cargas del ictus seguirán aumentando con la edad de la población y en general, “el envejecimiento de la sociedad” en los países más desarrollados. En los países en desarrollo se están observando mayor número de ictus por el aumento de la diabetes y la obesidad -dos factores importantes de riesgo para el ictus- que aumentan con la calidad de vida (Gunstadt et al., 2010).

Vía | Caramata, P.J., Heros, R.C. and Latchaw, R.E. (1994). “Brain attack:” The rationale for treating stroke as a medical emergency. Neurosurgery, 34, 144-157.

Gunstadt, J., Benitez, A., Yadavalli, S. and Szabo, A. (2010). Epidemiological factors in the neuropsychology of cardiovascular disease. In R.A. Cohen and J. Gunstad (Eds.), Neuropsychology and cardiovascular disease. New York: Oxford University Press.

Instituto Nacional de Estadística

Lloyd-Jones, D., Adams, R.J., Brown, T.M. et al. (2010). Executive summary: Heart disease and stroke statistics-2010 update. A report from the American Heart Association. Circulation, 121, 1768-1777.

Paul, S.L., Srikanth, V.K. and Thrift, A.G. (2007). The large and growing burden of stroke. Current Drug Targets, 8, 786-793.

Rosamond, W., Flegal, K., Friday, G. et al. (2007a). Heart disease and stroke statistics-2007 update. Circulation, 115, E69-E171.

Su, E.J., Fredricksson, L., Schielke, G., et al. (2009). Tissue plasminogen activator-mediated PDGF signaling and neurovascular coupling in stroke. Journal of Thrombosis and Hemostasis, 7 (Suppl 1), 155-158.

World Health Organization. (1989). Recommendations on stroke prevention, diagnosis and therapy. Report of the WHO task force on stroke and other cerebrovascular disorders. (1989). Stroke, 20, 1407-1431.

Gráfico | Instituto Nacional de Estadística

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